La Calidad de la Democracia en Bolivia – 2010

Percepción y Evaluación de los Actores

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La democracia no es simplemente una forma de gobierno sino también una forma de vida. Precisamente por esta última razón que ha comenzado a cobrar vigencia el concepto de “calidad de la democracia”. El jueves 31 de Marzo de 2011 a Hrs. 19:00 PM en el Salón Illimani del Hotel Radisson se llevó a cabo la presentación del libro: “La Calidad de la Democracia en Bolivia 2010. Percepcion y Evaluación de los Actores" elaborado por la Asociación Boliviana de Ciencia Política, el cual fue financiado por la Konrad Adenauer. Fueron invitados para comentar el estudio Ximena Costa y Rafael Loayza.

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Evento ABCP

La ABCP y la KAS

La Calidad LA CALIDAD DE LA DEMOCRACIA EN BOLIVIA – 2010. Percepción y Evaluación de los Actores

El jueves 31 de Marzo de 2011 a Hrs. 19:00 PM en el Salón Illimani del Hotel Radisson en La Paz se llevó a cabo la presentación del estudio: “La Calidad de la Democracia en Bolivia 2010. Percepcion y Evaluación de los Actores" elaborado por la Asociación Boliviana de Ciencia Política (ABCP), el cual fue apoyado y financiado por la Fundación Konrad Adenauer.

Las palabras de apertura y bienvenida estuvieron a cargo de la Sra. Susanne Käss Representante en Bolivia de la Fundación Konrad Adenauer quien explicó que el objetivo principal del trabajo internacional de la KAS es el fomento de la democracia y del Estado de Derecho. Asimismo, resaltó que la democracia es una condición fundamental para el desarrollo humano y el bienestar en una sociedad. Para la Sra. Käss el desarrollo democrático es un proceso y enfrenta muchas veces, en las jóvenes democracias de América Latina, grandes obstáculos y desafíos. Para poder superar dichos obstáculos y enfrentar los desafíos, es imprescindible tener una visión real del estado de la democracia en una sociedad.

A continuación el Sr. Marcelo Varnoux Presidente de la Asociación Boliviana de Ciencia Política (ABCP) se encargo de presentar el libro y explicar los primeros resultados encontrados. Para el Sr. Varnoux la democracia no es simplemente una forma de gobierno sino también una forma de vida. Es precisamente por esta última razón que ha comenzado a cobrar vigencia el concepto de “calidad de la democracia” que de algún modo, complementa al de “desarrollo democrático” demasiado ligado a variables institucionales y económicas.

El Sr. Varnoux citando a Leonardo Morlino explicó que una democracia de calidad es “aquella que presenta una estructura institucional estable que hace posible la libertad e igualdad de los ciudadanos mediante el funcionamiento legítimo y correcto de sus instituciones y mecanismos”. Explicó también que existe un mayor énfasis en las formas concretas de realización de los derechos y garantías ciudadanas, así como de igualdad, ya que la experiencia ha demostrado que el ejercicio pleno de esos derechos y la posibilidad real de superar las limitaciones de la pobreza, contribuyen significativamente a desarrollar un país en el ámbito económico, institucional y social.

Para el Presidente de ABCP existe la necesidad de ampliar los términos de la medición de la democracia y esto podría lograrse estableciendo una metodología que incorpore el criterio de los sectores organizados de la sociedad en relación a la calidad de la democracia en cada país. Es decir, un ejercicio de “autopercepción” de la calidad de la democracia a partir de los actores de la misma (políticos, dirigentes sociales y sindicales, empresarios, representantes de medios de comunicación, analistas políticos y económicos). Esto tendría la virtud de “complementar” los informes que elaboran diferentes instituciones internacionales.

Explicó tambien que el estudio se constituye en una especie de “estudio piloto” que, si es consistente en su metodología y resultados podría ser replicado en la región. Asimismo, indicó que el libro está dividido en dos grandes partes. En la primera se exploran las concepciones teóricas que forman parte del indicador de la calidad de la democracia en Bolivia. Se plantea una nueva “categorización” de la democracia a partir de las ya existentes, con el propósito de enriquecerlas a la luz de la evidencia empírica que aporta el estudio. Asimismo, se explica el significado de cada una de las dimensiones que forma parte del indicador agregado.

En la segunda parte se desarrolla el estudio realizado, iniciando con una variable de control acerca de lo que entienden los entrevistados por “democracia”. Pero también se sondea la opinión de los entrevistados sobre la pertinencia de los partidos y los movimientos sociales como actores del sistema político.

El Sr. Varnoux explico que el indicador agregado base del estudio que elaboró ABCP inicia con la medición de los “mecanismos de representación y participación ciudadana”, básicamente las formas de organización y acción que los entrevistados consideran más relevantes para cristalizar las demandas de la sociedad civil. El estudio continúa con la medición del estado de los “derechos, garantías y libertades ciudadanas” que incluyen puntualmente la libertad de expresión, las garantías del “debido proceso” y la “presunción de inocencia”, así como el correspondiente a la “seguridad jurídica”. Luego se aborda el tema de los derechos humanos.

Explico también a la audiencia que el estudio sigue con una evaluación de la institucionalidad democrática, es decir, la medición del estado de la “independencia y coordinación” de los órganos de poder del Estado plurinacional de Bolivia. En este mismo acápite se exploran la situación de la Asamblea Legislativa Plurinacional como espacio de discusión y debate pluralista, y la contribución al fortalecimiento de la democracia del Órgano Judicial. Asimismo, se evalúa la “gestión pública para el desarrollo”, aspecto fundamental en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Para cerrar la revisión de las dimensiones del indicador agregado, se analiza, a partir de las calificaciones que otorgan los entrevistados, al tema de la “responsabilidad pública y la rendición de cuentas”. Especialmente importante es la evaluación de los “mecanismos ciudadanos de control social y fiscalización”.

Para cada una de las dimensiones y factores (o subdimensiones) que las componen, se muestran gráficos en los que aparecen las calificaciones desagregadas por sectores entrevistados (“políticos oficialistas”, “políticos opositores”, “dirigentes vecinales”, etc. El valor que se obtiene es el promedio de esas calificaciones sectoriales.

Finalmente, resaltó en Sr. Vanoux que el estudio muestra el “indicador agregado” que no es más que el resultado de la suma de los promedios obtenidos en cada una de las dimensiones señaladas. En este punto se realizan algunas reflexiones sobre el lugar que ocupa la democracia Boliviana en la categorización planteada en el punto 2. Y las conclusiones, generadas desde una perspectiva proactiva, son el corolario del presente trabajo.

El Sr. Varnoux explico también a la audiencia las principales conclusiones del estudio; expresó que en el ámbito del sistema político, ha quedado demostrado que junto a los partidos políticos – actores naturales de la democracia – aparecen los movimientos sociales. Más precisamente, organizaciones sociales que en los últimos años se han dedicado a representar las demandas ciudadanas aunque de forma limitada porque se circunscriben a sectores específicos. En todo caso, podría esperarse que la reconstitución del sistema de partidos en Bolivia incorpore a los liderazgos de estos sectores sociales que estarían mejor vinculados a la sociedad civil. De este modo, los nuevos partidos evitarían caer en los defectos del pasado que, entre otras cosas, determinó una especie de autoaislamiento que concluyó con la formación de élites familiares o de interés particular responsables, en gran parte, de la quiebra del sistema tradicional de partidos.

Para el presidente de ABCP el estudio demuestra que existe una situación precaria en la dimensión de derechos, garantías y libertades ciudadanas. Las calificaciones otorgadas por los entrevistados a los factores que conforman la mencionada dimensión son bajas. Esta percepción es general, salvo en el caso del sector de “políticos oficialistas” y grafica muy bien la preocupación de la sociedad. Esta situación debe modificarse inmediatamente, ya que la democracia no puede funcionar adecuadamente sin la garantía del ejercicio de derechos y libertades. El deterioro detectado por el estudio confirma los temores de muchos sectores de la población boliviana en torno a un estado de vulnerabilidad de sus prerrogativas que están consagradas en la Constitución Política del Estado.

Asimismo, también el Sr. Varnoux explicó que la situación antes descrita tiene como principales protagonistas al actual gobierno y a la cultura política que prevalece en Bolivia. Destacó que los entrevistados han mencionado una masiva injerencia del órgano ejecutivo en áreas que corresponden al resto de los órganos de poder (Asamblea Legislativa y Órgano Judicial), hecho que por supuesto tiene un impacto negativo directo sobre el estado de los derechos, garantías y libertades ciudadanas. Pero también la naturaleza de la cultura política, que no se ha modificado en términos reales desde la recuperación de la democracia en 1982, contribuye al precario estado de los principios fundamentales de la democracia. Cultura política autoritaria, escasamente predispuesta a resolver las controversias en términos democráticos, promotora del prebendalismo, el clientelismo y la corrupción, defectos que además afectan las posibilidades de remontar la situación de pobreza y desigualdad que caracteriza a Bolivia desde hace mucho tiempo.

La evaluación de los órganos de poder del Estado plurinacional boliviano por parte de los entrevistados es pesimista. Particularmente sensible es el tema de la independencia y coordinación de dichos órganos, cuestión que no se cumple: la injerencia y/o intromisión del Órgano Ejecutivo en sus ámbitos de trabajo. Así, la Asamblea Legislativa Plurinacional no puede ejercer una función esencial en democracia: el debate pluralista y libre de los temas de agenda que, en estos tiempos, incluyen leyes estructurales que afectarán la vida de millones de bolivianos. Asimismo, en opinión de los entrevistados, el Órgano Judicial carece de independencia y es controlado por el Órgano Ejecutivo lo que de hecho demerita su trabajo y agiganta sus defectos estructurales: retardación de justicia, corrupción y parcialización. En general, no existen razones para ser optimista en este punto por ahora.

el Sr. Varnoux explico a la audiencia que la dimensión “Gestión Pública para el Desarrollo” devela la falta de políticas públicas para encarar, con éxito, la disminución efectiva de la pobreza y la desigualdad. Dos problemas estructurales que permanentemente han impedido que Bolivia alcance niveles de desarrollo humano razonables en relación a los recursos humanos y naturales que posee. Este defecto es enteramente atribuible al Estado, tanto en el pasado como en el presente. Los entrevistados que creen que existen políticas públicas contra estos dos males sociales, han identificado en realidad los paliativos implementados por el actual gobierno. La política de bonos sociales y la creación de empresas públicas fundamentalmente.

En el primer caso, preocupa la sostenibilidad de los mismos ya que están directamente vinculados a las exportaciones de materias primas (fundamentalmente gas y minerales) cuyos precios dependen exclusivamente de las fluctuaciones del mercado internacional. Además, en medio se ha develado un enorme problema para la economía nacional: la subvención creciente a la importación de hidrocarburos, que va consumiendo a ritmo sostenible los recursos que sirven para pagar los mencionados bonos. En lo que respecta a la creación de empresas públicas no parecen ser una alternativa efectiva para la generación masiva de empleos y su eficiencia y/o productividad estará siempre en función de criterios políticos. En síntesis, hace falta que el Estado plurinacional implemente una política de largo aliento que promueva los emprendimientos privados (pequeños, medianos y grandes) ya que está demostrado que son eficientes y generan empleo.

El estudio ha demostrado que la dimensión correspondiente a la “responsabilidad pública y la rendición de cuentas” presenta deficiencias particularmente en lo que atañe a los diversos niveles de gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia. Esta situación es el resultado de una debilidad estructural en los mecanismos ciudadanos de control social y fiscalización ciudadana que tampoco funcionan correctamente. Y esto es una paradoja si tenemos en cuenta que la Constitución Política del Estado prevé el “control social”, no solo sobre las autoridades sino sobre el diseño e implementación de políticas públicas. Los entrevistados señalaron que si bien las organizaciones de la sociedad civil (esencialmente organizaciones vecinales, sindicales e indígena/campesinas) tienen “influencia” para ejercitar ese control, no lo utilizan porque sus dirigencias están cooptadas por el partido en función de gobierno, porque representan intereses corporativos, un problema insalvable por la naturaleza de dichas organizaciones, o porque son corruptas. El problema es que el poder político en Bolivia, incluso en la presente etapa democrática, ha sido y es poco transparente. En consecuencia, los niveles de corrupción son altos y este fenómeno merma significativamente la posibilidad de emprender un camino sostenible hacia el desarrollo económico. La corrupción le roba “oportunidades” a los ciudadanos para mejorar sus niveles de vida.

Otra conclusión a la que arribo el estudio es que a pesar del proceso de cambio inaugurado en 2006, la democracia boliviana no parece tener un rumbo fijo. Es decir, los datos colocan a Bolivia entre las democracias en transición que no se sabe si lograrán escalar hacia una democracia en vías de consolidación o si, en cambio, caerán en la categoría de las democracias nominales. Y decimos a pesar del proceso de cambio, ya que este ha prometido mucho a la ciudadanía Bolivia, particularmente una modificación sustantiva en los patrones tradicionales de la cultura política así como el establecimiento de un Estado solidario y respetuoso de los derechos, garantías y libertades ciudadanas. A modo de descargo podríamos mencionar que la democracia en Bolivia es todavía joven y que, por lo tanto, sus defectos estructurales pueden ser resueltos en un proceso que definitivamente coloque al país en el camino hacia una democracia en vías de consolidación, con indicadores de desarrollo humano más sólidos y un crecimiento económico sustentado, más que en los precios de las materias primas, en una ampliación de los emprendimientos privados, sean estos pequeños, medianos o grandes.

Asimismo el Presidente de ABCP explicó que el propósito del presente estudio es proveer a los actores políticos, sociales y económicos, así como al Estado Plurinacional de insumos que puedan ser utilizados mejorar el desempeño de la democracia. Los datos coinciden con lo que acontece en la realidad, por lo que cuando menos ameritan una reflexión de quienes tienen la responsabilidad de adoptar decisiones colectivas obligatorias.

Finalmente, destacó que ese estudio tiene carácter piloto por lo que está sujeto a complementaciones y abierto a sugerencias para construir un indicador agregado capaz de dar cuenta del estado de la calidad democrática no solo en Bolivia, sino también en la región. Asimismo, algunas ideas que se manejan, como la “categorización” de la democracia tienen un carácter preliminar. Es decir, deben ser contrastadas con otras realidades democráticas de la región y el mundo para obtener un “status” teórico más sólido que sea aceptado por la comunidad científica que se dedica al estudio de la democracia.

Realidad a partir de la percepción
Luego de la presentación del Sr. Varnoux el estudio fue comentado por Rafael Loayza, Sociólogo, profesor de la Universidad Católica Boliviana (UCB) y de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y por la conocida analista política Jimena Costa Benavides. La Sra. Costa enfatizó su exposición la importancia de construcción de la realidad a partir de la percepción de los actores y en la interrogante si esta realidad construida es real o solamente una forma de representación. Advirtió que es difícil medir la calidad de la democracia, la cual representa un desafío. La Sra. Costa también comentó que en los primeros años del mandato de Evo Morales se creó un ambiente muy optimista mediante campañas mediáticas y propaganda sobre el proceso que se vivía en Bolivia, así que ante el actual pesimismo de la gente hay que preguntarse si ha cambiado tanto o si fuera solamente una percepción. La evolución del estudio por parte de la comentarista fue muy positiva, ya que en su opinión no basta con medir los resultados de las urnas ni los requisitos a la democracia establecidos por politólogos europeos. Los últimos diferencian demasiado a las realidades latinoamericanas. Por esta razón el método de ABCP le parece interesante y un buen complemento a los estudios ya existentes. Advirtió además de no dejar engañarse de propagandas mediáticas y recomendó que la gente abra los ojos ante la realidad actual.

¿La democracia como sustituto del autoritarismo?
Rafael Loayza empezó su análisis citando Foucault y explicó la relación entre el estado actual y el punto que se quería o debería alcanzase en términos democráticos. En Bolivia, expresó el comentarista que se nota una gran discrepancia entre lo que es y lo que debería ser. Pero, mencionó también que la sociedad ha encontrado vías para entender esa realidad. Por otro lado, ve también el peligro que la democracia está percibida como mero sustituto de los sistemas autoritarios de antes y que de esa manera las dos formas de organización se vuelven equivalente e intercambiable. Tal percepción facilitaría un retorno al autoritarismo. Por eso nos toca ajustar las deudas y crear una democracia que no sólo trata la convivencia sino también el bienestar. Lo que es necesario es no utilizar la democracia para un proyecto político sino para el estado y la sociedad entera.

La presentación del libro concluyó con una discusión abierta entre los miembros del podio y el público, en la que fueron intercambiadas preguntas y sugerencias. El evento se cerró con la entrega de la publicación y un vino de honor.

Serie

Notas de acontecimientos

aparecido

Bolivia, 1 de abril de 2011