Elecciones judiciales en Bolivia: ¿Voluntad soberana o partidaria?

Almuerzo Trabajo - Grupo de Análisis Politico y Reflexión democrática (La Paz, Santa Cruz y Cochabamba)

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El 12, 13 y 14 de Julio se llevó a cabo el almuerzo trabajo con el Grupo de Análisis Político y Reflexión Democrática en las ciudades de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, el mismo que fue organizado por la Fundación Konrad Adenauer (KAS) y la Asociación Boliviana de Ciencia Política (ABCP). En los almuerzos se trataron temas de coyuntura política. Los expertos invitados son entre otros líderes políticos, abogados, académicos y personas de los medios de comunicación.

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Santa Cruz

El tema principal en esta ocasión fue “las elecciones judiciales en Bolivia” que se realizarán en octubre del año en curso, actualmente el tema más debatido en el país. Un nuevo Órgano Judicial Plurinacional del Estado, más eficiente, idóneo y esencialmente menos corrupto, son los objetivos del proceso de elecciones judiciales que se vive en Bolivia. Según la Constitución de 2009 los ciudadanos votan para legitimar a las más altas autoridades de dicho Órgano del Estado. Antes de la elección de los ciudadanos, los candidatos son preseleccionados por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).

La presentación estuvo a cargo de Marcelo Varnoux, Presidente de ABCP, que dio una explicación acerca de los alcances del tema. Expresó que el problema de las elecciones judiciales es que la metodología seleccionada para la elección no es la más apropiada en un sistema que se presume democrático. En primer lugar y más allá de la “originalidad” que varios portavoces del gobierno han destacado del proceso popular de elección de autoridades judiciales – algo que no es nuevo en el mundo – lo verdaderamente inédito es que una instancia política como la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), controlada en sus dos tercios por el Movimiento Al Socialismo (MAS) que no tiene realmente una vocación pluralista y democrática, está preseleccionando a los candidatos por quienes debe votar el pueblo.

Varnoux llamó la atención de los expertos hacia los aspectos críticos del proceso: Desde la escasa transparencia, pasando por la violación de varios derechos consagrados en la Constitución y del propio Reglamento Interno de preselección aprobado por la ALP, hasta el nivel y filiación política de los postulantes, existen demasiados problemas que tornan altamente riesgosa la iniciativa, ya que podría darse el caso que los ciudadanos terminen legitimando con su voto, una “plancha” de candidatos preseleccionados de acuerdo a los intereses partidarios del MAS y en franca contradicción con el interés colectivo. Además, Varnoux advirtió de las restricciones al trabajo de los medios de comunicación. A pesar de la reforma del Art. 82 de la Ley del Régimen Electoral y el Reglamento aprobado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), no termina de convencer a la opinión pública porque introduce la figura de la “denuncia” ciudadana o de cualquier candidato, contra el(los) medio(s) de comunicación que consideren haya obrado de forma “inequitativa” en las entrevistas. Esto daría lugar a sanciones penales. Consecuentemente, no es seguro que exista información suficiente sobre el perfil de los candidatos porque los medios de comunicación están más preocupados por ser penalizados.

Finalmente, Varnoux hizo algunas suposiciones sobre la reacción ciudadana. Se estima que podría existir una alta abstención ciudadana el día de las elecciones, pero también un alto porcentaje de votos nulos o blancos. Si el volumen de estos votos es mayor que el de los votos válidos, el proceso habría fracasado ya que estaría cuestionada la legitimidad misma del proceso. Varnoux indicó que hasta ahora no se conoce el diseño de la(s) papeleta(s) de sufragio ni el método de escrutinio, tomando en cuenta que los votantes deberán escoger a 56 personas de entre 125 candidatos. Para empezar con el debate, terminó su presentación con algunas preguntas como las siguientes: ¿Que pasa si los votos nulos y blancos superan los votos validos? y ¿Cómo se informará a los ciudadanos?

Varios invitados expresaron su opinión sobre este tema durante los almuerzos trabajo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Muchos estaban de acuerdo que en general el concepto de cómo se realizarán las elecciones es adecuada pero hay una mala aplicación y interpretación de ese concepto. Según los participantes, faltaría la base para elecciones libres y justas en un sistema democrático. En cambio, el sistema político de Bolivia es caracterizado por un monopolio partidario que no da lugar a una igualdad política, pues no existe equilibrio de los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial).

Un participante habló de los problemas que tiene el proceso de elecciones en cada una de sus tres fases. La primera fase es la selección de prerrequisitos que los candidatos deben cumplir. La definición arbitraria de esos prerrequisitos por el MAS no permite a todos los postulantes presentarse en las elecciones. La segunda fase es la preselección de los candidatos que conlleva los problemas de transparencia y de información. Finalmente, dijo que en las elecciones en octubre, la tercera fase, “vamos a votar por nombres predestinados” lo que significa que el pueblo legitimará una justicia dependiente y politizada. Otros invitados expresaron su preocupación que no todos los candidatos ya preseleccionados tienen carreras acordes al trabajo que van a realizar y por eso carecerían de habilidades judiciales para el desarrollo de su trabajo.

En conclusión, aunque algunos participantes recordaron a la ronda de conversación que se puede entender que estamos en un proceso de cambio y que las elecciones son un ensayo, la mayoría de los invitados tanto en La Paz, Cochabamba como en Santa Cruz estuvieron de acuerdo en que se trata de una forma de “fraude”. Consecuentemente, algunos dijeron que votarán ‘nulo’ para mostrar su oposición al proceso y ejercer el mínimo de control social, figura que es posible en este momento.

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Notas de acontecimientos

aparecido

Bolivia, 27 de julio de 2011