Protección efectiva de los Derechos Fundamentales

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Los derechos humanos no son ningún romanticismo de la sociedad. No son un simple objetivo del Estado. Los derechos humanos no son el lujo de una sociedad de bienestar. Tampoco son un impedimento para la seguridad y el orden público o para el desarrollo económico.

Los derechos humanos son el fundamento del Estado de derecho liberal-democrático. El individuo desarrolla su creatividad y su fuerza de innovación, su disponibilidad de ser solidario, su compromiso con el bien común y su capacidad de identificarse con las instituciones estatales proporcionalmente al grado en que se le respeten sus derechos y libertades fundamentales. Éstos últimos son derechos concretos, exigibles y efectivos del individuo, derechos a ser protegido contra transgresiones de parte del Estado y a participar en los beneficios sociales del Estado. A la vez, los derechos humanos constituyen, según el Tribunal Constitucional Alemán, un orden objetivo de valores. Penetran, marcan e inspiran todo el orden jurídico en el Estado. Las normas tienen que ser interpretadas a la luz de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

En este sentido, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH) y los órganos creados para su implementación tienen una gran importancia en América Latina. Pero no es porque falten los catálogos correspondientes en las constituciones de los diferentes Estados. A más tardar desde la “ola de democratización” a principios de los años 90, la mayoría de las constituciones latinoamericanas contienen catálogos de derechos fundamentales, algunos de los cuales ejemplares. No obstante, en muchos casos estas constituciones son sumamente idealistas, con lo cual han estado y siguen estando mucho más avanzadas que las realidades social, política y jurídica. Por lo tanto, existe el peligro latente de un déficit de efectividad, mismo que tampoco puede ser superado solamente mediante una jurisdicción constitucional parcialmente muy ambiciosa como la de Colombia.

Como consecuencia, la euforia por la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos se ha ido esfumando en grandes partes del continente. No se ha podido erradicar, con pocas excepciones, la profunda desigualdad, mal que marca la vida social y política del continente a más tardar desde la colonización, pero probablemente ya desde antes. La pobreza y la falta de igualdad de oportunidades, una situación de seguridad en algunos lugares desastrosa, la impunidad y la corrupción llevan, como no es de sorprenderse, a que las personas duden del trío de valores: democracia, Estado de derecho y derechos humanos. Así es que en algunos lugares la vida ha castigado a los que han llegado tarde, sólo de manera diametralmente opuesta a la evolución en Europa oriental. Algunos modelos sociales que ya parecían muertos están viviendo un renacimiento en América Latina. La democracia representativa ha caído en el desprecio y se ve aplastada por movilizaciones de democracia directa impulsadas por las masas decepcionadas. Los derechos humanos y las libertades fundamentales, si es que se otorgan, se otorgan de manera selectiva a personas con la misma ideología, y los principios de Estado de derecho son sacrificados por la causa política.

En este panorama, constituye un enorme desafío restablecer la credibilidad de los valores y principios formulados en la ola de democratización y darles una validez práctica. El Programa Estado de Derecho de la Fundación Konrad Adenauer se compromete con esta tarea. En este sentido, el Programa tiene tradicionalmente una estrecha cooperación con los tribunales y senados constitucionales del continente, con jueces, fiscales y abogados.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos desempeña un papel especial como impulsora de una defensa efectiva de los derechos humanos. En los 30 años posteriores a su creación, el derecho internacional ha ido ganando importancia en los órdenes jurídicos nacionales de los Estados latinoamericanos. La “nacionalización” de los derechos humanos universales que ha impulsado la Corte es un factor esencial para la defensa efectiva de los derechos humanos en América Latina. No obstante, no solamente los titulares de poder público, sino también los ciudadanos tienen un papel clave, ya sea como individuos o de forma organizada como en asociaciones, agrupaciones y partidos políticos. Mientras una defensa efectiva de los derechos fundamentales no se postule “desde abajo”, probablemente no será otorgada tampoco “desde arriba”. El Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos no son ni prerrogativas estatales ni obligaciones exclusivas del Estado. Son el producto de una comunidad responsable y viva que les exija a los titulares de poder público los valores y derechos relacionados. – En este sentido, también es gracias a las exhortaciones coherentes que ha emitido la Corte mediante sus sentencias que se han podido constatar avances. La Corte procura justicia en cada caso particular, y más allá establece precedentes para la práctica jurídica de los Estados de la región. Las decisiones individuales de la Corte, debido a la rígida pre-selección llevada a cabo por la Comisión, suelen ser decisiones emblemáticas, las cuales suelen determinar el abordaje deseado a nivel nacional de un gran número de casos comparables o de complejos temáticos enteros gracias al gran impacto que tienen sus decisiones. Los actores nacionales, es decir los tribunales constitucionales y supremos en primer lugar, pero no solamente, retoman estos impulsos, aunque hasta ahora aún no siempre lo hacen con la claridad metodológica necesaria.

Bibliografía:

Primer Seminario Sobre la Reforma Constitucional

Mesa Debate Fuero Militar Jurisdicción Civil

Bases para la Construcción de una verdadera Política de Estado de Derechos Humanos en México

Publicación Diálogo Político 4-2010. Derechos Humanos

Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales

Derecho Comparado de la Información No. 15

Derecho Comparado de la Información No. 14

Derecho Comparado de la Información No. 13

Derecho Comparado de la Información No. 12

Derecho Comparado de la Información No. 11

Derecho Comparado de la Información No. 10

Derecho Comparado de la Información No. 9

Derecho Comparado de la Información No. 4

Derecho Comparado de la Información No. 3

La Política de Derechos Humanos en México

Jurisprudencia del Tribunal Constitucional Federal Alemán

La Protección de los Derechos Humanos a través de la Jurisprudencia Penal de la Corte de Justicia

Democracia, Poder y Medios de Comunicación

Diálogo Jurisprudencial 3

Diálogo Jurisprudencial 2

Diálogo Jurisprudencial 1

Experiencia de México ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos vigentes en Centro América y República Dominicana

El Derecho al Amparo en el Mundo

Instrumentos Internacionales Sobre Derechos Humanos Aplicables a la Administración de Justicia

Derecho de Acceso a la Información en el Poder Judicial

El Ombudsman Contemporáneo

Blog sobre la Corte IDH

Expertos Constitucional, 2012.

Integrantes del Grupo Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales. Bolivia, 2012.

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