Un país estancado

Presentación de indicadores de desarrollo uruguayos revelan puntos débiles estructurales

También disponible en Deutsch

Los índices de desarrollo sirven para tomarle el pulso al bienestar económico de un país. Con la invitación de la Fundación Konrad Adenauer y el Centro de Estudios de Desarrollo (CED), líderes políticos y expertos económicos debatieron sobre la situación económica del país.

Imagen 1 de 11
World Economic Forum 2016

El Ec. Hernán Bonilla abrió su análisis con los últimos números del instituto Fraser acerca de la libertad económica. El informe del 2016 muestra, en resumen, que los países con mayor libertad económica tienen un mayor ingreso por habitante y mayores tasas de crecimiento económico por habitante. A la vez, el instituto Fraser comprueba en su informe que la participación en el ingreso del 10 por ciento más pobre de la población no se relaciona con la libertad económica. Sin embargo, el ingreso del 10 por ciento más pobre de la población es mayor en los países con mayor libertad económica que en países de mayor proteccionismo. Lo decisivo es que mayores libertades económicas se asocian casi siempre con más derechos políticos y libertades civiles, subrayó Bonilla.

En la comparación internacional, Uruguay se encuentra en el lugar número 74 tras países como Chile, Costa Rica y Perú. “Esto constituye un claro retroceso en comparación con el pasado; específicamente porque los otros países avanzaron mucho y Uruguay no”, explicó Bonilla. Un factor relevante para eso es el mercado laboral muy regulado y reglamentado que no sirve a los empleados ni a los empresarios, opinó el economista.

Un estudio del banco mundial detalla que especialmente Uruguay se sitúa en una posición poco favorable en cuanto al nivel de impuestos, regulaciones de construcciones y obstáculos para el comercio internacional. Los campos en los cuales Uruguay se destaca son libertades personales y seguridad jurídica, como Bonilla comprobó a través de un informe de la Fundación Heritage.

Concluyendo, se puede constatar que Uruguay está a nivel mundial a mitad de tabla. Por un lado tiene una posición privilegiada en cuanto a democracia y libertades personales. Por otro lado empeoran esta imagen los mercados poco competitivos, un mercado laboral excesivamente rígido y muy malos indicadores de educación. “Por eso hay que poner en la agenda política en primer lugar una reforma educativa, en segundo lugar una mayor apertura y mejor inserción internacional y en tercer lugar una agenda pro competitividad enfocando más infraestructura y seguridad”, concluyó Bonilla.

El contador Bruno Gili, consultor y socio de CPA Ferrere, presentó los resultados del índice de competitividad global (ICG) 2016, conocido también como el World Economic Forum, que para su realización se entrevistó a unas 88 empresas en Uruguay. Este informe anual se basa en 12 factores agrupados en tres grupos “requerimientos básicos” (infraestructura, salud, etc.), “promotores de eficiencia” (educación superior, tecnología, etc.) y en “sofisticación e innovación”. Según los resultados, las naciones son categorizadas en tres etapas de desarrollo. Esta categorización debe servir como retroalimentación para que los países reconozcan sus puntos débiles e identifiquen pasos de crecimiento. En América Latina Uruguay se encuentra en cuarto lugar en la tercera o más alta categoría de desarrollo, explicó Gili. Pero lamentablemente su puntaje dentro de esta categoría se encuentra estancado desde el 2006. “El déficit más grande está en el sector educativo. Nos faltan técnicos e ingenieros formados”, subrayó el contador. La brecha más grande y a la vez el potencial más grande para Uruguay se encuentra en el tercer grupo de factores „sofisticación e innovación“. “Si no mejoramos esto, tenemos un problema”, advirtió Gili.

Gili continuó que el instituto de competitividad y Prosperidad de Canadá muestra en complementación que la llave para un mayor crecimiento y bienestar está en la capacidad de combinar el capital humano formado con los factores de producción generando más innovación. Esto lo logran las naciones industrializada mucho mejor que, por ejemplo, Uruguay. El resumen del cr. Gili comprende entonces que Uruguay debe diversificar los mercados de Exportación de Bienes y Servicios, fomentar la eficiencia en los distintos mercados, la educación y la incorporación tecnológica para incrementar la productividad.

Como primer comentador de los análisis económicos el senador uruguayo y candidato a presidencia por el Partido Nacional en las elecciones pasadas, el Dr. Luis Lacalle Pou, abrió su ponencia con una reflexión acerca de las instituciones del país. “Uruguay se enorgullece a nivel regional y mundial con sus instituciones democráticas fuertes”, dijo Lacalle Pou. Nombrando varios incidentes hechos públicos en el último tiempo opinó que ellos revelarían más y más debilidades de estas instituciones. Las normas que emanan de estas organizaciones estatales deben dar seguridad, exigió el senador. Con respecto a los indicadores de desarrollo destacó como factor central a la educación: “no puede ser que haya personas excluidas de la educación”. El gobierno había celebrado últimamente no haber empeorado en los resultados del estudio PISA. Esto no puede ser el objetivo.

Un segundo aspecto es la mala infraestructura. A causa de malas, escasas y rotas rutas, Uruguay pierde anualmente 230 millones de dólares, explicó el senador. A eso se podría agregar unos 100 millones de dólares por estructuras portuarios subdesarrolladas. El país pierde de esta manera inversiones importantes ya que empresarios se orientarían hacia otros lados para sus negocios.

El ing. Daniel Martínez, intendente de Montevideo, destacó en su comentario que la economía ha cambiado completamente durante el último siglo. Al mismo tiempo es cierto que hoy muchas personas jóvenes tienen más acceso a una educación superior como hace 40 años. En él era del conocimiento todos los que quisieran deberían poder terminar una educación superior. “Vivimos en un país al que le cuesta aceptar desafíos y mejorar”, subrayó Martínez. Uruguay necesita en todo el territorio las estructuras básicas para promover la excelencia y la innovación. En cuanto a la economía el intendente explicó que existe la necesidad de una mayor inserción en los mercados internacionales y una mayor competitividad.

Durante el debate ante una sala llena en el World Trade Center de Montevideo los panelistas reforzaron su confianza en un progreso futuro en los temas destacados durante la mañana.

http://www.kas.de/wf/doc/21121-1442-4-30.pdf

Por más información lee un artículo del Observador aquí: http://www.elobservador.com.uy/lacalle-la-gira-artistica-vazquez-y-el-pragmatismo-martinez-n1008359

Serie

Notas de acontecimientos

aparecido

Uruguay, 8 de diciembre de 2016