Pedregosa subida por delante: pronóstico económico del Uruguay 2017

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Tras el abrupto fin de los años dorados de crecimiento a comienzos del sigo 21, a la economía uruguaya le cuesta desde el 2014 reencontrar una nueva dinámica. En particular los profundos problemas estructurales impiden un mejoramiento, señaló Ignacio Munyo en un evento en Punta del Este.

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CADAL Suerte económica de Uruguay

El docente Ignacio Munyo explicó aspectos internos y externos de la economía uruguaya.

Kristin Wesemann, directora de la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, describió en sus palabras de bienvenida las consecuencias de un encerramiento económico. “No se lo conoce a Uruguay en Alemania, salvo por el futbol“. Más allá de los esfuerzos diplomáticos como la visita del presidente Tabaré Vázquez a Alemania a principios de este febrero, una economía fuerte y abierta podría contribuir a la imagen de Uruguay en el mundo.

Munyo, que es docente en la escuela de negocios de la Universidad de Montevideo, se ocupó en su análisis de factores internos y externos del crecimiento económico. Después de un año y medio de un estancamiento económico en los últimos trimestres del 2016 subieron la venta de coches, las importaciones en general y la confianza de los consumidores, para nombrar solamente algunos señales alentadoras.

Con respecto a los factores externos existe una gran incertidumbre, según Munyo. En acuerdo con sus estimaciones determinan en un 65 por ciento las perspectivas económicas del Uruguay. Como primer factor relevante Munyo destacó la fuerte dependencia del Uruguay de la cotización del dólar. La política del banco central americano y el futuro comportamiento del presidente Trump tienen grandes efectos para el pequeño país. Expertos esperan este año una subida del peso uruguayo a 32,5 por dólar. Los precios de los commodities uruguayos como carne, soja o celulosa subieron en 2016. Con una cierta estabilidad Uruguay podrá vender también en 2017 sus commodities por ejemplo en el mercado chino. En el mercado del petróleo desde 2014 la rivalidad entre los productores determina un crecimiento de la precios solamente moderado. Como tercer factor externo Munyo señaló a los vecinos del país del Rio de la Plata. Por un lado la política y economía del Brasil están paralizadas por los interminables escándalos de corrupción lo que perjudica los negocios con Uruguay. Por otro lado el presidente argentino Mauricio Macri no pudo hacer realidad sus promesas de crecimiento con la velocidad prometida. En la observación a largo plazo del tipo de cambio entre los dos países, Uruguay actualmente se ve beneficiado por ser muy barato para los turistas argentinos.

La mirada a los factores internos de la economía uruguaya revela en primer lugar parámetros macroeconómicos muy estables. Según Munyo el riesgo económico bajo es similar al del Perú. Por otro lado el sistema bancario y financiero es solvente y estable. Con la subida del dólar Uruguay, sin embargo, se cuenta con una subida de la inflación de actualmente 8,1 a 9 por ciento en 2017.

En el sector de empresarial y en los gastos públicos recaen las tareas inmediatas, detalló el ecónomo. Desde el 2006 los gastos públicos son mayores a los ingresos. Entre 2012 y 2015 el déficit fiscal subió un 30 por ciento. Para el 2017 se espera una subida de 3,7 por ciento, siendo otra vez mayor a la de 3,5 por ciento del año pasado. El problema de empresas estatales “infladas” no se logrará resolver sin una voluntad política, dijo Munyo. “El Titanic sige en su curso sin que nadie lo pueda parar” dijo el ecónomo a propósito de las grandes empresas públicas que aumentaron nuevamente sus gastos en 2016. Al mismo tiempo un estudio revela que la calidad de estas empresas es la peor en comparación con empresas públicas del resto de los países de América Latina.

Uruguay es un país caro. Según los últimos cálculos un 20 por ciento más caro a lo que debería ser. En base a estas estadísticas Munyo propueso desmontar las barreras de productividad como la mala calidad educativa, los gastos públicos como también la subdesarrollada inserción internacional y la desviada regulación laboral. ¿Cuál es el efecto Trump para la economía uruguaya?, preguntó Munyo a la audiencia. Al nuevo presidente de Estados Unidos le interesan más los contratos bilaterales por ser un hábil empresario. Puesto que Uruguay no le molesta a los Estados Unidas en prácticamente nada, esto podría constituir una ventaja. En lo financiero unos EUA fuerte significarían una subida de créditos e intereses para Uruguay. En consecuencia Munyo aconseja ignorar al Mercosur y mejorar las oportunidades de inversión extranjera. Sin flujos de capital desde el exterior Uruguay no avanzará.

Los diferentes aspectos externos e internos frenan las expectativas del crecimiento uruguayo para 2017 y lo limitan a un 1,6 por ciento. Citando a Daron Acemogulo el economista Munyo afirmó: “Los países pobres lo son porque quienes tienen el poder toman decisiones que crean pobreza”. Mucho depende de afuera, pero no menos de los actores uruguayos, para lograr un nuevo impulso de crecimiento concluyó Munyo.

El foro latinoamericano que anualmente presenta un pronóstico económico para Uruguay, fue organizado por el think tank argentino CADAL y la Fundación Konrad Adenauer.

Autor

David Brähler

Serie

Notas de acontecimientos

aparecido

Uruguay, 31 de enero de 2017