"Alianza gubernamental sin impulso"

Foro latinoamericano sobre el balance político y económico del Gobierno de Tabaré Vázquez

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El pasado 31 de agosto tuvo lugar en la Facultad de Economía de la Universidad de Montevideo el foro latinoamericano sobre el balance político y económico del Gobierno de Tabaré Vázquez al cumplirse la mitad de su segundo mandato. La actividad estuvo organizada en colaboración con el Centro para la Apertura y el Desarrollo en América Latina (CADAL).

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El pasado 31 de agosto tuvo lugar en la Facultad de Economía de la Universidad de Montevideo el foro latinoamericano sobre el balance político y económico del Gobierno de Tabaré Vázquez al cumplirse la mitad de su segundo mandato. La actividad estuvo organizada en colaboración con el Centro para la Apertura y el Desarrollo en América Latina (CADAL).

El pasado 31 de agosto tuvo lugar en la Facultad de Economía de la Universidad de Montevideo el foro latinoamericano sobre el balance político y económico del Gobierno de Tabaré Vázquez al cumplirse la mitad de su segundo mandato. La actividad estuvo organizada en colaboración con el Centro para la Apertura y el Desarrollo en América Latina (CADAL).

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“La coalición del Frente Amplio, sólo por razones ideológicas, no puede iniciar las reformas urgentes, necesitadas e incluso liberales, que necesita Uruguay”, señaló el politólogo Adolfo Garcé. Según él, “Actualmente no hay buenas razones para ser optimista respecto a este tercer gobierno consecutivo del Frente Amplio”. Opina que la producción parlamentaria pobre, el enorme contraste entre las promesas electorales y el trabajo real del gobierno, un presidente políticamente débil que ni puede apoyarse en su propio partido ni construir vínculos con la oposición, son todas deficiencias de la coalición izquierdista del Frente Amplio.

En vista de este resultado la situación del gobierno no es sorprendente: debido a la falta de resultados, un estilo de conducción sumamente prudente de los asuntos del gobierno por parte del presidente, y el efecto de freno de los sindicatos, el gobierno está bloqueado en su conjunto.

Asimismo, su agenda insípida no se pone en marcha porque el gobierno carece de personalidades carismáticas que puedan hablar de la política. “El ministro de Economía, Danilo Astori, no puede ser candidato a la presidencia por su falta de discurso político y su carácter seco”, concluyó Garcé.

El resultado de estas debilidades gubernamentales es negativo. De hecho, la última medida importante del gobierno fue la reforma fiscal de 2016. “El gobierno nacional ni siquiera hace un esfuerzo por ilusionar, ni promete grandes innovaciones. Los pequeños intentos de reforma se quedaron por el camino” destacó el experto. Además, el presidente se enfrenta con la crisis vicepresidencial, que se profundiza día al día.

Según el politólogo, el origen de esta problemática es la gran división interna en la coalición gubernamental del Frente Amplio. “El ala izquierda se opone a las propuestas del ala reformista” explicó, destacando que la disminución de votos en favor del Frente Amplio demuestra claramente el efecto negativo que tiene esta política. Sin embargo, Garcé opina que esto no necesariamente quiere decir que el Frente Amplio perderá la próxima elección en 2019. De hecho, concluyó que con el apoyo de electorados más grandes y bajo el gobierno del intendente de Montevideo, Daniel Martínez, hay una posibilidad de que el Frente Amplio gane las próximas elecciones.

El segundo disertante, el economista Ignacio Munyo, empezó su resumen macroeconómico del segundo mandato del presidente Vázquez con el análisis que después de dos años de “siesta económica”, Uruguay podría esperar un crecimiento de hasta 3% en 2018. Las exportaciones agrícolas de Uruguay van bien gracias a la baja tasa de interés mundial, el bajo valor del dólar y la baja tasa de inflación entre 5 y 6 %. “Sobre todo el crecimiento de los países vecinos, Argentina y Brasil, ayuda a Uruguay” explicó el economista. Sin embargo, a pesar de este panorama superficial, Uruguay sigue siendo a nivel internacional un 15% más caro. Esto ciertamente dificulta la inversión y el turismo. Solo una mejora a largo plazo puede hacer que Uruguay sea más efectivo y, por lo tanto, más barato y más competitivo. “En cambio, la deuda estatal aumentó desde 2012, que significa no solo un aumento de los gastos e impuestos gubernamentales sino también la disminución de los ingresos.” En cuanto a los costos, también hay que considerar la disminución de trabajo en el país: desde 2015 Uruguay ha perdido 40.000 puestos de trabajo. “Desafortunadamente, dicho crecimiento de 3% se encuentra en sectores que no dan trabajo” afirmó Munyo. “Sin una reforma educacional, una reducción de la administración pública, una desregulación del mercado laboral y una mayor apertura de comercio, Uruguay no avanzará a medio plazo”, resumió Munyo.

En la discusión con los participantes, el politólogo Garcé señaló que estas reformas ideológicas no podrían ser llevadas a cabo por la coalición izquierdista. Al mismo tiempo, dado los pasos cumplidos hacia la profesionalización y modernización del siglo XX, cree en el desarrollo y crecimiento de Uruguay: “las mejoras dependen no sólo de la política, sino también de las universidades, empresarios, organizaciones no gubernamentales y periodistas”. Así concluyó que la oposición debería comenzar un claro discurso liberal para aclarar a los votantes que el gobierno no puede llevar a cabo las reformas importantes.

Traducción realizada por: Johanna Dieffenbacher

Autor

David Brähler

Serie

Notas de acontecimientos

aparecido

Uruguay, 31 de agosto de 2017