Notas de acontecimientos

El desarrollo democrático se encuentra bajo presión

de Mario Postel

Presentación del IDD-Lat 2014 en Costa Rica y Panamá

El Índice de Desarrollo Democrático de América Latina, IDD-Lat tiene como objetivos destacar los logros y virtudes del proceso de avance hacia una mayor evolución democrática de las instituciones y sociedades de la Región, y exponer sus vicios y falencias, para ayudar a imitar los primeros y eliminar y evitar estos últimos, en el camino hacia el desarrollo regional.Es elaborado por el programa regional Partidos Políticos y Democracia en América Latina de la Fundación Konrad Adenauer y PoliLat.

El desarrollo democrático se estanca y reotrocede en muchos países latinoamericanos. Este es uno de los resultados principales del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina del 2014 (IDD-Lat 2014). También otros aspectos del desarrollo democrático de América Latina fueron presentados y discutido en dos eventos organizados el 5 y 6 de febrero por la Fundación Konrad Adenauer en la Ciudad de Panamá y en San José, respectivamente. Jorge Arias, director del instituto "Polilat" de Buenos Aires, presentó los resultados de la publicación.

Los resultados del índice se basan en cuatro dimensiones del desarrollo democrático:

Democracia de los ciudadanos (que evalúa los derechos políticos y las libertades civiles), democracia de las instituciones (que mide la calidad institucional y la eficiencia del sistema político), democracia social y humana (que analiza la capacidad del sistema democrático para generar políticas que aseguren bienestar y desarrollo humano)y democracia económica (que pondera la capacidad del sistema democrático para generar políticas que aseguren eficiencia económica). El valor de cada una de las dimensiones pot separado se señala en una escala.

Durante las palabras de inauguración, Stefan Burgdörfer, representante de la oficina de la Fundación Konrad Adenauer en Costa Rica y Panamá, se refirió a la actualidad del tema de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe - CELAC, que se llevó a cabo una semana antes en San José. En la declaración oficial de la cumbre, el tema del desarollo democrático fue de gran importancia. A dicha cumbre asistieron varios países, cuyo desarrollo democrático se encuentra en un estado importante de retroceso y en los cuales las tendencias autoritarias y las represalias en contra de los grupos opositores se encuentran a la orden del día. Desde hace mucho tiempo, Costa Rica se ha destacado por mantenerse entre los primeros lugares del desarrollo democrático a nivel de América Latina, alcanzando, en algunas ocasiones, el primer lugar. Sin embargo, lamentablemente, ha descendido en algunos indicadores en los últimos dos años. Minorías con poca representación política y en ocasiones, víctimas de violencia política, ponen a prueba la estabilidad de la democracia, de acuerdo con Stefan Burgdörfer. La pobreza creciente y la desigualidad social constituyen un serio problema en Costa Rica: "Los porcentajes de pobreza y pobreza extrema, con un 22,4 por ciento y 6,7 por ciento aproximadamente y respectivamente, llegaron a su nivel màs alto en cinco años. En su dimension económica, la desigualidad en los ingresos sigue aumentando de manera alarmante, alcanzando su máximo histórico en Costa Rica." Posteriormente, Jorge Arias presentó, primeramente los resultados regionales del Índice del Desarrollo Democratico en Latinoamerica y después los resultados costarricenses.

Un presagio negativo: Desarrollo Democratico en Latinoamerica 2014

La decimotercera edición del IDD-Lat evidencia un nuevo retroceso en el promedio general de la región. Desde su valor promedio históricamente más alto en 2009 con 5,238 puntos, en el 2014 desciende a 4,602 puntos. El descenso se produce por varios motivos: En primer lugar, porque es mayor la cantidad de países que retroceden con respecto a los que mejoran. En segundo lugar, porque la peor puntuación es la más baja obtenida desde el 2002 hasta la fecha (0,876 puntos), asignada a Guatemala, lo que tiene como resultado que este valor influencie negativamente el promedio general. Por último, todos los promedios de las cuatro dimensiones que componen el IDD-LAT han mostrado un retroceso con respecto al año anterior. Estos resultados evidencian una etapa de dificultades para la democracia regional, consecuencia de las falencias históricas de infraestructura económica y social de América Latina, sumadas a la de política general de la ciudadana. Las crisis económicas, la desigualidad social y la desconfianza de la ciudadanía en las instituciones políticas son los motivos principales para estos resultados insatisfactorios del índice.

Un ejemplo positivo es Uruguay: Lidera el índice con 10 puntos, el resultado más alto posible y forma, junto con Chile y Costa Rica, con 8,5 y 8,4 puntos, el grupo de los estados con desarrollo democrático más alto en latinoamérica. En el grupo con desarrollo democrático medio se ubican Argentina (6,6), Perú (6,4), México (5,0), El Salvador (4,8), Panamá (4,7) y Ecuador (4,6). El grupo de estados con desarrollo democrático bajo está compuesto por Brasil (4,1), Bolivia (3,2), Colombia (3,2) y Paraguay (3,1). El último puesto lo ocupa el grupo de estados con desarrollo político mínimo, del cual son miembros Nicaragua (2,6), Venezuela (2,4), Honduras (1,9), República Dominicana (1,7) y finalmente Guatemala con 0,8 puntos.

Costa Rica se mantiene entre los líderes

La evaluación de Costa Rica con 8,4 puntos constituye un retroceso en comparación con los dos años anteriores, pero no afecta su lugar en el índice. En la dimensión de democracia ciudadana Costa Rica obtiene el segundo lugar, con 7,4 puntos. Esto es un empeoramiento en comparación con 2013. Aunque la participación ciudadana descendió, la percepción de respeto de las libertades civiles y derechos políticos obtienen un puntaje positivo. El director de Polilat, Jorge Arias, definió la democracia como "un proceso, en que cada uno es protagonista." Participación ciudadana significa, "que cada uno de nosotros tiene muchos derechos pero también responsabilidades."

Las elecciones parlamentarias y presidenciales el año pasado, seguidos del traspado de poderes, podrían ser un indicador de la estabilidad política e institucional costarricense. Sin embargo, Costa Rica baja en la dimensión de democracia institucional en un 20%, de 8,8 a 6,7 puntos, relativo al aumento de la percepción de la corrupción, que probablemente se ve infuenciado por los medios de comunicación. "Los latinoamericanos valoramos muy poco las instituciones. Pensamos que nos afectan la libertad", reconoce Jorge Arias en cuanto a los ciudadanos del continente sudamericano. En la dimensión de la democracia social Costa Rica registra un crecimiento en un 9%, de 2,1 a 2,3 puntos, fomentada por una buena política social y se mantiene, a pesar de desigualidad y pobreza creciente, en la vanguardia a nivel latinoamericano. Pero Arias alerta: "Si ignoramos la pobreza, ignoramos la exclusión. Estamos diciendo: 'Esta es una democracia para pocos'." El valor de la democracia económica permanece casi constante en comparación con el año anterior. Así, el país ocupa un puesto superior al promedio regional, aunque el aumento del endeudamiento y menos inversiones empañan la imagen.

Panamá presenta una imagen lamentable

Panamá empeora su posición en el índice por segunda vez consecutiva en el 2014. Su puntuación total descendió de 6,0 en a 4,7. Es uno de los tres países centroamericanos con un desarrollo democrático medio. En el sector de la democracia ciudadana empeoró en un 13% en comparación con el año anterior y actualmente, con 4,8 puntos, se ubica por primera vez en el grupo de países con un desarrollo democrático bajo en esta dimensión. La mala puntuación se explica con los numerosos casos de corrupción y actos de intimidación de la prensa por parte del gobierno. La democracia institucional registra retrocesos en todos los indicadores, así como en la responsabilidad de las instituciones. En el ranking del índice de percepción de la corrupción, Panamá se ubica en el puesto 102 de 107 países. En consecuencia, la puntuación resulta mala en general, con 4,8 puntos.

El índice también muestra una evolución positiva: El desarrollo humano y social de Panamá alcanzó el mejor resultado en la historia del índice. Los componentes de todas las variables de esta dimensión mejoraron, a excepción del desempleo y de la pobreza. Otro de los argumentos expuestos para exlicar la posición de Panamá es la desigualidad entre regiones, en detrimento del desarrollo humano y social. En la dimensión de democracia económica, Panamá supera el promedio regional. El país muestra debilidades en el sector de inversiones, libertad económica y desigualidad del ingreso.

Luego de las presentaciones en San José y la Ciudad de Panamá, los invitados tuvieron la posibilidad plantear preguntas o comentar los resultados del índice. En el debate participaran, entre ortos, estudiantes, representantes de organizaciones de investigación política como FUNPADEM y FLACSO, y ciudadanos interesados. Una doctor,a por ejemplo, comparó a Latinoamérica con un paciente, quien debería, en primer lugar, revisarse detenidamente todas sus funciones orgánicas, antes de buscar un tratamiento . El debate mostró que muchos ciudadanos están descontentos con la evolución de la política, exigen más participación ciudadana y comprenden el distanciamiento de los ciudadanos de la política a causa de los numerosos casos de corrupción en el pasado.

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Personas de contacto

Stefan Burgdörfer

Head of the KAS office in Costarica