Notas de acontecimientos

Migración y Políticas Sociales en Centroamérica y México

de Jana Rauch
Los días 20 y 21 de abril de 2010 se efectuó el Seminario “Migración y Políticas Sociales en América Central y México” en el Hotel Radisson en San José, Costa Rica. El evento fue organizado en forma conjunta por la Academia de Centroamérica, el Programa Regional “Políticas Sociales en América Latina (SOPLA)” de la Fundación Konrad-Adenauer y por la sede de la Fundación en Costa Rica.

El Seminario tomó como punto de partida la publicación “Migración y Políticas Sociales en América Latina” efectuada por SOPLA en el año 2009. Los estudios incluidos en el texto representan diferentes aspectos del proceso migratorio en trece países de America Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Costa Rica, Guatemala y México). La migración constituye un gran desafío para todos los Gobiernos de la región. La Fundación Konrad Adenauer realizó los estudios con el objetivo de ofrecer recomendaciones a los gobiernos y parlamentos de la región, para la toma de decisiones en este tema tan sensible.

El Seminario contó con la participación activa de un público de más de cien personas provenientes del sector académico, político, ONG’s, cooperación internacional y medios de comunicación. Los últimos divulgaron el tema tanto, vía noticias escritas, como por programas de radio.

Después de una breve bienvenida por parte de la Representante de la Fundación Konrad Adenauer en Costa Rica, Kerstin von Bremen, y del Presidente de la Academia de Centroamérica, Luís Mesalles, se entró directamente al tema.

Las conclusiones generales del Seminario fueron las siguientes:

  • La migración se debe sobre todo a factores socioeconómicos.
  • Las redes migratorias que se forman entre dos países fomentan aun más el fenómeno migratorio.
  • Los centroamericanos emigran porque no tienen oportunidades de desarrollo en sus propios países.
  • Los migrantes no son cifras frías de las estadísticas sino personas, los cuales en conjunto con sus familias, sufren de las consecuencias emocionales de la migración.
  • Los inmigrantes son pagadores netos de impuestos que casi no usan los servicios públicos y generan grandes beneficios económicos para los países receptores.
  • Las remesas equivalen a enormes cantidades del presupuesto nacional sobre todo en El Salvador y Honduras, lo que aumenta la vulnerabilidad de éstos países frente a factores externos.
  • Hace falta capacitación tanto en el uso sostenible de las remesas como en las formas más seguras y menos caras de envío de ellas.
  • Las municipalidades pueden jugar un papel importante en la inversión inteligente de las remesas.
  • Las remesas sociales juegan un rol importante y positivo.
  • Los países, tanto receptores como expulsores, deben trabajar juntos en el tema migratorio y formar alianzas que beneficien a todos los involucrados y protejan los derechos humanos de los migrantes.
  • Se necesita regularizar, y no penalizar, a los inmigrantes.
  • Los países expulsores deben mejorar sus políticas sociales con el fin de crear oportunidades para todos.
  • El termino menos discriminatorio para los inmigrantes “ilegales” sería “no regularizados”.

A continuación se presentan en forma resumida, los hallazgos más importantes de los diferentes casos. Quienes requieren información aún más detallada, pueden acceder a las presentaciones adjuntas.

En el primer día del Seminario se trató la migración en Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Guatemala, El Salvador y Honduras.

Oswald Céspedes, Asociado de la Academia de la Centroamérica de Costa Rica, presentó el estudio intitulado “Tendencias y consecuencias de la migración internacional en Costa Rica”. En su estudio analiza tanto la inmigración nicaragüense (véase abajo) como la emigración costarricense a los Estados Unidos. El objetivo específico de este segundo enfoque de investigación fue conocer el impacto que generan las remesas enviadas por costarricenses, en sus familias en Costa Rica. Céspedes encontró lo siguiente: Aunque la emigración de costarricenses hacia los Estados Unidos solamente representa menos del 2 % de la población total, tiene un impacto en la pobreza y la distribución del ingreso a nivel local. Los emigrantes salen de tres zonas: Los Santos, Pérez Zeledón y Alajuela-Norte. El motivo es diversificar y complementar los ingresos del hogar. El ingreso promedio mensual de los hogares entrevistados es de US $447 dólares, si se incluye las remesas, el ingreso sube a US $656 dólares. La incidencia de la pobreza sin remesas es de 43%, con remesas baja a un 30% mientras el coeficiente de Gini se reduce de 0,47 a 0,43. Según los entrevistados, los hogares sufren a causa de la ausencia del emigrante, aunque afirman que entre más remesas, envía el emigrante menos difícil se les hace soportar su ausencia.

Jorge Mora, Director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Costa Rica, comentó lo siguiente: Las ciencias sociales investigan la migración como una estrategia de supervivencia familiar desde el punto de vista del desarrollo local. Asimismo lo hizo Oswald Céspedes. Sin embargo Mora enfatizó en unos puntos. Según el, son las transformaciones en el medio rural que expulsan y atraen. En Nicaragua el medio rural está completamente desatendido, mientras en Costa Rica hay zonas rurales donde florece el turismo y asociado con este, la construcción (p.e. Guanacaste) mientras en otras zonas como el Caribe o la Zona Sur se está expandiendo la agroindustria. Las familias actuales funcionan diferentes a las de antes. Hoy están diversificando sus estrategias de ingreso. Factores externos como la negligencia de las cadenas productivas nacionales y la dominancia de políticas pro-exportación en Nicaragua, empobrecen aún más a las zonas rurales de dicho país.

El Sub-Director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, Juan Diego Trejos, señaló que la migración actual se da por motivos económicos y como inversión en capital humano. Los beneficios de una exitosa emigración dependen de los beneficios monetarios alcanzados, la probabilidad de empleo en el lugar de destino, el salario esperado y verdadero, los beneficios psíquicos (seguridad, educación y servicios de salud de calidad) y la probabilidad de retorno. Los costos dependen de las ganancias perdidas como derechos de antigüedad y fondos de pensiones, los costos del viaje, la creación de ghettos y los costos psíquicos. Según Trejos, Costa Rica recibe más remesas de las que envía. Los efectos fiscales de la inmigración son, al contrario del discurso público, positivos. Muchos inmigrantes nicaragüenses son ilegales y por eso no elegibles para programas de asistencia social o servicios sociales públicos. La mayoría de inmigrantes son jóvenes y no necesitan servicios de salud. Todos ellos pagan impuestos de venta. Según Trejos está comprobado que la inmigración nicaragüense a Costa Rica no aumenta ni el índice de pobreza ni el de criminalidad.

Ricardo Monge, el Director del Proyecto “Bancarización de remesas, democratización financiera y oportunidades innovadoras de inversión en Costa Rica y Nicaragua“ habló sobre la importancia de las remesas sur-sur.

Casi la mitad de los emigrantes nicaragüenses viven en Costa Rica, un cuarto de las remesas recibidas por Nicaragua provienen de Costa Rica ($185.6 millones - $240 millones). Por persona y mes se envían $75 en promedio. El medio de envío más usado son las empresas remeseras. Las remesas enviadas a Nicaragua aumentan los ingresos de estos hogares significantemente. Además el coeficiente Gini se reduce de 0,477 a 0,404. Las remesas provenientes de Costa Rica se gastan sobre todo para comprar bienes de primera necesidad, salud y educación. Sin embargo un tercio de los hogares receptores cuenta con un negocio propio y la mitad de ellos invierte las remesas en ello. Otra tercera parte pretende desarrollar nuevas inversiones en actividades productivas.

Cirilo Otero, sociólogo y Director del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientales CIPA, de Nicaragua, presentó más detalles sobre la migración nicaragüense:

El factor principal de la emigración es la situación económica. El país implementó un modelo económico agro-exportador, vende materias primas sin agregarles valor y usa técnicas productivas de los siglos XV y XVl, el salario mensual en promedio es de US$105. Para Otero los aspectos positivos de la emigración son los ingresos elevados de los hogares por las remesas, los cuales activan otros agentes económicos y ofrecen cierta estabilidad económica familiar. Entre los aspectos negativos destaca que Nicaragua ya depende de las remesas, que los nicaragüenses aportan al desarrollo de otro país y no al propio, que se desintegran las familias y se pierde la identidad nacional. Las instituciones gubernamentales, multilaterales, académicas y la Iglesia, cierran los ojos frente al fenómeno, mientras en vez de eso, deberían aprovechar los potenciales de la migración. Por la amplia oferta de mano de obra nicaragüense y las capacidades costarricenses de inversión y de desarrollo, existe un potencial de alianza entre Nicaragua y Costa Rica, estableciendo programas y proyectos bi-nacionales y garantizando el respeto de los derechos humanos de los migrantes.

La política migratoria de la República de Panamá fue presentada por Eduardo Peñaloza, Subdirector General del Servicio Nacional de Migración de ese país.

La base legal de ésta es el Decreto de Ley 3 que entró en vigencia en agosto de 2008.

Su fin es “regular el movimiento migratorio de entradas y salidas de los nacionales y extranjeros, la estadía de estos últimos en el territorio nacional; establecer los requisitos y procedimientos para adquirir la nacionalidad panameña, crear el Servicio Nacional de Migración y la carrera migratoria, sin perjuicio de lo dispuesto en tratados, convenios internacionales y acuerdos de integración ratificados por la República de Panamá y en Leyes especiales”.

El Servicio Nacional de Migración está encargado de cumplir con las tareas correspondientes. Peñaloza hizo hincapié en la migración panameña interna (sobre todo a Ciudad de Panamá por razones laborales y educativas), la transmigración de los indígenas Ngöbe-Bugle que trabajan en la cosecha de café y otros productos en Costa Rica y en los beneficios que traen y siempre han traído, los trabajadores extranjeros que llegan a Panamá.

Las tendencias y consecuencias del fenómeno migratorio en Guatemala fueron expuestas por Sibyl Pineda, becada del Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma Metropolitana, México.

Los objetivos de su estudio fueron detectar las causas y características de los emigrantes guatemaltecos e identificar el efecto de las migraciones, más eventuales políticas públicas para atender el tema. La emigración guatemalteca actual se da por motivos económicos, porque la caída de los precios del café y la precariedad del empleo, no ofrece buenas oportunidades en el propio país. Los costos sociales de la migración son la desintegración familiar, el afectivo cultural, la fuga del capital humano, la violación de los derechos humanos y el tráfico humano. Según Pineda, el efecto de las remesas en la reducción de pobreza son despreciables. Las políticas públicas actuales están dirigidas hacia la administración de la migración centrándose en los inmigrantes y el control fronterizo. De esa manera no se toma en cuenta ni los retornados, ni los transmigrantes, ni las remesas.

Un caso exitoso existe a nivel municipal en Pachalum/ Quiché, donde las remesas se invierten participativamente en programas de desarrollo comunitario, mejorando la educación y fomentando la agricultura, la ganadería y el turismo. Las municipalidades pueden ser actores fundamentales para el diseño y la implementación de políticas públicas migratorias, sobre todo para una inversión inteligente de las remesas. La premisa indispensable para semejantes procesos es el fortalecimiento de la participación ciudadana.

Miguel Ugalde, Representante del Servicio Jesuita de Migraciones de Guatemala, puso énfasis en la pregunta por el efecto de las remesas en la pobreza. Encontró una divergencia de opiniones entre Sybil Pineda y el Banco Mundial. Según éste último, las remesas guatemaltecas sí disminuyen la pobreza. Ugalde concretizó que a pesar de que las remesas juegan un papel importante aumentando el ingreso familiar, la reducción de la pobreza no ha sido pareja entre los grupos sociales y a nivel interregional. Resulta que los hogares indígenas no sintieron una disminución de la pobreza mientras las familias no indígenas sí. Eso se podría deber a que estos primeros hogares están tan pobres que las remesas no bastan para sacarles significantemente de la pobreza. La región Suroriente experimentó una baja importante de la pobreza pero la región Noroccidente no.

La migración de El Salvador fue expuesta por Guillermo Acuña, Investigador de FLACSO Costa Rica. Después de la expulsión masiva de salvadoreños por el conflicto armado de los años 80 luego en los 90, por la desigualdad socioeconómica; en la década 2000, se detectan nuevas tendencias migratorias: Ahora se migra por causa de desastres “ambientales”, para ofrecer un relevo a los emigrantes “viejos” y se retorna al Salvador por la crisis económica y el endurecimiento de las políticas migratorias en EEUU.

Más de la quinta parte de los salvadoreños viven en el exterior.

La remesas que envían equivalen al 16% del PIB, al 133% de las exportaciones, al 140% de la carga tributaria, al 91% del presupuesto general de la nación y al 202% del gasto social. Más detalladamente, las causas de la emigración son: fracturas sociales internas, el escape al desempleo, violencia estructural, desesperanza, violencia social, la falta de oportunidades profesionales para académicos y las redes y comunidades transnacionales. Por su parte se da una inmigración a El Salvador porque los inmigrantes centroamericanos se sienten atraídos por el dólar, ciertas actividades dinámicas de la economía como p.e. la maquila requieren muchos trabajadores “baratos” y desde la “Declaración de Panamá” en 2006, se han eliminado los controles migratorios en los respectivos puntos fronterizos entre Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua (C4).

Teresa María Deras, Representante de FIDE Inversión y Exportaciones de Honduras, expuso unos apuntes sobre migración en Honduras. Aunque actualmente Honduras recibe migrantes estacionales salvadoreños y nicaragüenses para las cosechas de café y caña de azúcar, el país “impresiona” con su fuerte emigración: Las remesas que recibe Honduras equivalen a la quinta parte del PIB. Se estima que como consecuencia el PIB per cápita se aumenta en $200. El 80% de las remesas son gastadas en consumo.

Las causas de la emigración son los problemas económicos, po líticos y sociales. Desde el año 2007 se detecta un aumento en la emigración por reunificación familiar.

Las personas extremadamente pobres básicamente no emigran porque no disponen de los recursos necesarios para costear el viaje. Hondureños pobres van caminando hacia México, mientras los de ingresos medios se consiguen una visa de turista para “desaparecerse” en EE.UU. Las personas con ingreso alto ingresan de manera legal para estudiar y luego regularizan su situación. El destino principal sigue siendo Estados Unidos (Maryland, Virginia, California y Carolina del Norte) pero últimamente se aumentó la migración de hondureñas a España donde no hay problemas de idioma ni de visa de entrada. El 80% de los migrantes trabajan en el sector de servicios o sea a bajo de su nivel educativo.

La migración en la agenda nacional de desarrollo consiste en promover la emigración en vez de trabajar en sus causas estructurales o aprovechar sus potenciales. Los hogares requieren asistencia técnica para la inversión inteligente de sus remesas, pero no se crean políticas publicas que traten el tema. Las consecuencias de la emigración son la descapitalización social y económica en el mediano y largo plazo, los hogares separados y destruidos, la falta de mano de obra en las zonas rurales, el aumento de carga de trabajo en las mujeres que se quedan y el efecto emocional del desarraigo.

De nuevo se trató la migración en Guatemala, presentada en esta ocasión por Miguel Ugalde:

Guatemala funge como país de de destino para inmigrantes centroamericanos, como país de transito para latinoamericanos en su camino hacía EE.UU. y como país de origen de los emigrantes guatemaltecos. El 12% de los guatemaltecos está migrando ante todo a Estados Unidos, las remesas de ellos suman alrededor de 4 mil millones de dólares. El enfoque de investigación de Ugalde son las llamadas remesas sociales que son el capital humano adquirido en el país receptor que luego se transmite e influye en las sociedades de origen. Según él, eso es lo más valioso que genera la migración porque afirma que “el desarrollo se da cuando las personas son capaces de hacer más cosas, no cuando éstas son capaces de comprar más cosas”. Entre las remesas sociales están el aprendizaje, el cambio de actitud, el conocimiento de tecnologías, la creación de hábitos de trabajo productivo, la conciencia critica sobre explotación, derechos humanos, equidad de género, participación ciudadana y el funcionamiento del Estado de Derecho. En sus investigaciones, Ugalde encontró que todos estos factores positivos se dan en el caso de la migración guatemalteca a EE.UU.

Con esta intervención concluyo el primer días del Seminario.

La jornada del miércoles 21 de abril trató los casos de México y Estados Unidos.

Luis Ignacio Román, Responsable de la Cátedra Konrad Adenauer sobre Economía de Mercado con Responsabilidad Social de la Universidad Jesuita de Guadalajara, expuso la ponencia “Tendencias y consecuencias de la migración en México”.

Con una frontera terrestre de 3000 Km. y un salario medio por hora, el cual equivale a cinco días de salario mínimo en México, EE.UU. es el principal destino de los migrantes mexicanos. Del 2000 al 2007, cada año migraron 400.000 mexicanos a EE.UU. Entre ambos países existe un espacio migratorio cultural transnacional formado por mexicanos yendo a EE.UU., volviendo a México y yéndose otra vez. Adicionalmente México, igual que Guatemala, funge como país de transito.

Román presentó los efectos positivos y negativos de la migración sobre México y sobre Estados Unidos. A México le sirve para la disminución de presión sobre el mercado de trabajo, las divisas, la generación de servicios y el capital para la inversión privada. Al mismo tiempo, para el país es problemático: la alta dependencia de remesas, la pérdida del bono demográfico y de población calificada, el crecimiento explosivo de las ciudades fronterizas, los despoblamientos locales, la desintegración de familias, el endeudamiento de los hogares para financiar la emigración, y la pérdida de arraigo.

A los Estados Unidos la inmigración de mexicanos les origina un fuerte impacto cultural y económico, la contribución fiscal, la poca recurrencia de migrantes a servicios sociales, el aprovechamiento de bono demográfico externo, la ilegalidad, la precariedad laboral y una preocupación de ciertos sectores por la seguridad nacional.

Concluyó que definitivamente hace falta que ambos países trabajen el tema en conjunto.

El Agregado de Asuntos Migratorios para Centroamérica, Alejandro Martínez, presentó el trabajo del Instituto Nacional de Migración en México. La misión del Instituto es garantizar la dignidad de los migrantes centroamericanos que ingresan a México. Para lograr eso el Instituto lleva a cabo las siguientes acciones:

En 2006 México, Guatemala, Honduras Nicaragua y El Salvador firmaron el “Memorándum de Entendimiento para la Repatriación digna, ordenada, ágil y segura de nacionales de a sus lugares de origen”.

Para beliceños y guatemaltecos, fue creada la categoría migratoria del visitante local que les permite entrar por unos días como turistas a los estados mexicanos fronterizos con estos dos países. De la misma manera funciona la figura del trabajador temporal que tiene vigencia de un año y requiere que el interesado tenga una oferta de trabajo por parte de un empleador del lado mexicano.

En el año 2008, se comenzó con la regularización de indocumentados que por su situación familiar ya tienen un arraigo al país.

El equipo de oficiales de protección a la infancia (OPI´s) atiende especialmente a niños y adolescentes migrantes en fronteras y estaciones migratorias, mientras el Grupo Beta, brinda apoyo a migrantes en situaciones de riesgo por intentos de abuso por parte de las autoridades o particulares.

Laura Gonzáles-Murphy, Investigadora en la State University of New York, se refirió en su presentación a la respuesta de Estados Unidos a la inmigración latina. Gonzáles-Murphy diferenció entre la respuesta dada a nivel federal, estatal, de organizaciones de la sociedad civil y del pueblo americano.

En resumen, cabe destacar que las diferentes administraciones estaban poniendo énfasis en el control de la frontera, viendo a los inmigrantes como amenaza a la seguridad nacional. El año pasado casi medio millón de inmigrantes fue deportado, la mayoría de ellos fueron latinos y no habían cometido ningún delito criminal. El 19 de abril del año en curso el Senado aprobó la iniciativa SB1070 que defina a los indocumentados como criminales y autoriza a la policía detenerlos.

A nivel de los estados llama la atención que muchos de ellos han declarado “estado de emergencia” como reacción a lo que consideran una crisis migratoria. En 1996, el Congreso autorizó a los Estados, a implementar la ley federal de inmigración.

El público americano en general ve tanto las ventajas como las desventajas que causan los inmigrantes al país. Sin embargo un 20% quiere que se limite la inmigración. A lo interno de la sociedad civil, existen organizaciones anti- y pro-inmigrantes.

Según la expositora, urge una reforma migratoria justa. Como el 60 % de los latinos votó por Obama hay que esperar que hará su administración en esta área.

El investigador del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica Juan Carlos Vargas, comentó lo siguiente: Según él, los países centroamericanos tratan tan mal a sus inmigrantes que casi no tienen derecho de reclamarles a EE.UU. El Presidente Arias señaló que hay que regularizar y no penalizar la migración. La migración siempre involucra a tres poblaciones: la migrante, la expulsora y la receptora. El mejor término a usar para inmigrantes sería “no- regularizados” porque “ilegal” penaliza mientras “indocumentado” no es preciso, porque todos tienen sus cédulas nacionales de identidad.

En la mayoría de los casos los países receptores se benefician económicamente de la inmigración, los inmigrantes normalmente son pagadores netos de impuestos. Están en buena condición de salud así que no usan los servicios de salud del país receptor, en caso de que se enfermen regresan a sus países de origen.

Olaf Jacob, Representante de SOPLA KAS, Brasil, cerró el seminario con unas reflexiones finales sobre las políticas de migración y las políticas sociales en América Latina.

Acordó que el objetivo de SOPLA es intercambiar ideas con el fin de desarrollar propuestas concretas para promover reformas de la política social en ciertos temas y en cooperación con ciertos organizaciones nacionales, en 13 países latinoamericanos.

Destacó que la pregunta principal del estudio sobre migración ha sido: ¿Por qué tantos latinos toman la decisión de migrar? La respuesta resumida es: Porque no hay igualdad de oportunidades para todos, porque existe una enorme desigualdad social. América Latina es la región con el coeficiente de Gini más alto a nivel mundial. Las posibilidades de los jóvenes de desarrollarse personal-, profesional- y económicamente en sus países de origen son muchas veces pequeñas. Por lo tanto optan por emigrar.

Unas recomendaciones para políticas públicas que aplican para todos los países son: mejorar la calidad de la educación pública, diseñar políticas migratorias tanto en los países emisores como en los receptores, establecer un sistema jurídico fuerte y fomentar el empleo formal.

Finalmente, presentó el documento Principios Rectores para el Bienestar, la Justicia Social y una Economía Sostenible, el cuál presenta formas de abordar algunos de los retos sociales, políticos y económicos a nivel global durante el siglo XXI y relacionó los alcances del documento con la problemática migratoria.

Agradeció al público por la cantidad y alta calidad de sus preguntas y comentarios.

Programa de la Conferencia

Martes 20 de abril

Caso de Costa Rica

Migración en Nicaragua y Panamá

Caso de Guatemala

Migración en El Salvador, Guatemala y Honduras

!Miércoles 21 de abril

Caso de México

La respuesta de Estados Unidos a la Inmigración Latina

Reflexión final sobre política de migración y políticas sociales en América Latina

  • Olaf Jacob

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