Notas de acontecimientos

ENERI GOIÂNIA 2017

de Karina Marzano Franco

Encuentro Brasileño de Estudiantes de Relaciones Internacionales

EKLA-KAS apoyó el ENERI 2017, en especial el panel "Contextos y desafíos a la seguridad y la eficiencia energética en América Latina", que se realizó el 29 de abril en Goiânia, Brasil.

Entre los días 26 y 29 de abril de 2017, cerca de 350 estudiantes de más de 80 universidades ubicadas en 20 estados de Brasil se reunieron en Goiânia, para el Encuentro Nacional de Estudiantes de Relaciones Internacionales (ENERI), el evento más grande de estudiantes de relaciones internacionales en América Latina. La edición de 2017 desarrollo el tema de la "Política exterior brasileña en crisis: (pre) visiones de un futuro incierto", y promovió un importante espacio de intercambio científico y académico, de socialización y de reflexión sobre las perspectivas del mercado de trabajo.

Entre los muchos temas tratados, tales como las relaciones entre Brasil y Europa, los Estados Unidos, China y América del Sur, la cuestión energética también ha ocupado un lugar importante en la agenda en dos etapas: en el Simposio de "Energía, Integración Regional y Desarrollo Humano" y en el Panel X sobre "Contextos y Desafíos para la Seguridad y Eficiencia Energética en América Latina". En el simposio, celebrado el 28 abril, estudiantes de relaciones internacionales de las Universidades Federal de Grande Dourados (UFGD), Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA), Candido Mendes y de la Amazonía, presentaron sus proyectos de investigación , centrándose principalmente en el Mercosur y el diálogo entre Brasil y sus vecinos.

El panel sobre seguridad y la eficiencia latinoamericana de Energía tuvo el apoyo del Programa Regional Seguridad Energética y Cambio Climático en América Latina de la Fundación Konrad Adenauer (EKLA-KAS). Realizado el 29 de abril, tomaron parte del debate los profesores Dra. Clarice Campelo, investigadora de Economía de la Energía de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y el Dr. Adriano Pires, de la Universidad Católica de Goiás (PUC-Goiás). La discusión con profesionales y estudiantes presentes fue moderada por la coordinadora de proyectos EKLA-KAS, Karina Marzano.

Partiendo de la premisa de que no hay desarrollo posible sin energía, los oradores analizaron las ventajas y los desafíos de la integración regional. Se observó que, hasta la fecha, la integración energética de América Latina se produce en su mayoría de proyectos bilaterales, especialmente los gasoductos e interconexiones eléctricas existentes. Por ejemplo, en el caso del gas natural, casi la mitad del consumo de Brasil es importado, a pesar de la existencia de proyectos del gobierno federal, tales como " Gas para crecer ", para aumentar la producción. Sin embargo, debido a la crisis actual, las dificultades de inversión ponen en duda la viabilidad de estos proyectos. La gran demanda brasileña de gas ha fomentado la construcción de ductos para importar de Bolivia, un país que es de importancia estratégica para la región. En primer lugar, Bolivia está presente en todas las iniciativas de los ejes de conexión energética de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), actualmente alojada dentro del paraguas institucional de la UNASUR. Además, Bolivia tiene la quinta más grande reserva de gas natural de la región, presentando un importante excedente exportable y situado cerca de los principales centros de consumo.

A diferencia del flujo bien definido de gasoductos, que son de un solo sentido y construido a la medida necesaria para el transporte de gas natural, las interconexiones eléctricas son bidireccionales, y cada país puede actuar como importador y/o exportador de energía. Se observa, sin embargo, que la presencia de diferentes tensiones en los países del Cono Sur hace necesaria la construcción de convertidores para integrar las líneas de transmisión, lo que implica un gran costo de instalación de estos convertidores.

En el caso de las energías renovables, la atracción de inversión privada es esencial y esto se hace a través del sistema de compra segura y subasta, con la actuación del Programa Brasileño de Incentivo a las Fuentes Alternativas de Energía Eléctrica (Proinfa). Para avanzar en las renovables, existe la necesidad de un mayor desarrollo industrial, tecnológico y la formación de los recursos humanos. Aunque los paneles solares son importados de China, el productor y exportador más competitivo, el mantenimiento y la instalación de estos paneles se caracterizan por necesitar mano de obra intensiva y requieren profesionales entrenados. La proporción de renovables entre 2004-2014 aumentó como una tendencia global, pero en Brasil hubo una disminución en este periodo, según datos de Bloomberg New Energy Finance. Analizada en el contexto de los BRICS, Brasil tiene una brecha (gap) de inversión, pero hay expectativas en relación al Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS, que debe dirigir el 60% de sus recursos al desarrollo de las energías renovables.

Entre las oportunidades de la integración regional, fueron destacados la optimización de la oferta regional de gas natural, el apoyo regional para las fuentes renovables intermitentes, la integración del sistema eléctrico y la integración de la tecnología. Este proceso, sin embargo, depende, entre otras cosas, de una regulación uniforme, es decir, de superar el enorme desafío de armonización de las reglas del mercado de los diferentes países, además de la facilitación del acceso a la financiación y del fortalecimiento de las instituciones. Entre los puntos débiles de América Latina, se destacó el alto nivel de dependencia económica externa, la falta de diversificación, la falta de planificación y de inversiones a largo plazo, la desigualdad económica y social y la vulnerabilidad climática. Para la integración, la participación de los agentes económicos es necesaria, posible sólo en un ambiente de estabilidad y confianza para los intercambios de energía en los plazos más largos.

Por último, las inversiones en renovables han sido llevadas a cabo mediante la asociación pública-privada, y el Banco Brasileño de Desarrollo Económico y Social (BNDES) actúa como el principal inversor. Sin embargo, en el momento actual de crisis, se enfrenta a la escasez relativa de recursos financieros. China debe ser considerada como un nuevo jugador importante en la región, sobre todo en su papel creciente en el escenario de demanda de inversiones en energía. Se plantea la integración, por lo tanto, como un proceso importante y que debe ser intensificado, destinado a reforzar la seguridad energética y el desarrollo de la región.

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