Notas de acontecimientos

Negociaciones ambientales internacionales y el deterioro ecológico en México

Mesa de Diálogo de la KAS con la Cátedra Guadalajara

El día 16 de febrero del año 2012 la Fundación Konrad Adenauer en México celebró en conjunto con la Cátedra de Economía Social de Mercado en Guadalajara una mesa de diálogo con el tema “Negociaciones ambientales internacionales y el deterioro ecológico en México”.

Rodolfo Godinez Rosales, Director General de Medio Ambiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, impartió el diálogo dando respuesta a la pregunta sobre los avances y retrocesos de las negociaciones internacionales en materias ambientales. Recalcó que el avance de estas negociaciones fue de carácter modesto. Las metas principales de la Comisión de Cambio Climático como del Protocolo de Kyoto, que son la reducción de gases invernaderos, la adaptación a las consecuencias del cambio climático, el financiamiento de actividades medioambientales y el desarrollo de tecnologías limpias e innovadoras, no fueron cumplidas hasta la fecha en un sentido satisfactorio. Las razones son en su opinión la falta de compromiso por parte de los países desarrollados de cumplir con los requerimientos legales internacionales para mitigar las emisiones de efecto invernadero así como el hecho de que países en desarrollo todavía no son jurídicamente obligados a contribuir a este problema. Ilustró que dos grandes naciones, los Estados Unidos y la República China, que producen juntos la mitad de los gases de efecto invernadero a nivel global, no se involucran en reducir las emisiones, los EE.UU. simplemente por no haber ratificado el Protocolo de Kyoto y China justificándose por ser un país en desarrollo.

Tomando en cuenta también la recién realizada cumbre en Durban hizo notar que con la Plataforma de Mejoramiento de Acciones se ha creado algo innovador, viendo a través de ella la necesidad de que los países en desarrollo tomen acciones más ambiciosas para reducir las emisiones. Sin embargo, hizo hincapié en que las medidas que se han realizado no son suficientes, tomando en cuenta que en Durban principalmente se ha negociado que se acordará en el año 2015 un nuevo convenio, incluyendo un protocolo, un instrumento jurídicamente vinculante como un resultado acordado con fuerza legal, que entrará en vigor tan sólo hasta el año 2020. Es por ello que cerró su discurso diciendo que Durban ha dado nuevamente un margen de ocho años para negociar lo que ya se había debido de pactar en Bali, Copenhagen y Cancún.

En base a la segunda pregunta del comentarista Dr. Rodrigo Flores Elizondo, Coordinador del Programa de Sustentabilidad del ITESO, ¿Cómo modifica la crisis económica actual la capacidad de los gobiernos para involucrarse mejor en las negociaciones frente al cambio climático?, el profesor del ITESO en Economía Ambiental, Johann Wilhelm Gottschal, impartió una charla sobre el rol de la economía para la mitigación del cambio climático. Constató que la economía sí cumple con recursos y posibilidades suficientes para contribuir a este tema, más aún si aumentaría el crecimiento de su sector ambiental, incentivando así impactos positivos como la creación de nuevas plazas de empleo. Es por ello que la política necesitaría crear un ambiente en el que los grandes grupos de interés cedieran espacio para una negociación que lograra un desarrollo sustentable. En el marco de las concertaciones internacionales no son solo los estados los que están involucrados en la toma de decisiones sino también otros actores poderosos del ámbito privado económico. Por lo tanto reclamó que se asumen las responsabilidades de tales grupos, invitándoles asimismo a participar en las negociaciones globales de clima y medioambiente. En cuanto al rol de las crisis económicas para los resultados de las cumbres climáticas notó un gran impacto en el sentido que se cambia el enfoque y se quita el peso sobre las preocupaciones mundiales del calentamiento global. Lo que se olvida aquí, dijo Gottschal, es su clara y profunda vinculación. La crisis climática impactará seriamente el desarrollo económico. Tomando África como ejemplo, explicó que el grave problema de la sequía en este continente provocó una crisis económica que finalmente ha llevado a cabo guerras civiles. Suplementario, el cambio climático influye en la previsibilidad de los ciclos económicos como la estructura misma de la economía. Por esta razón se despidió apelando por una mayor valoración del medioambiente y políticas climáticas como económicas que apoyen la preservación de la creación y de las tierras.

Como tercer ponente dio el Dr. Victor Quintana Silveyra, Ex-diputado de Chihuahua y Representante de la Caravana del Hambre, una visión general sobre la situación climática y medioambiental en México. El verificó que el cambio climático ya ha alcanzado en forma de una sequía muy grave el norte de la República, perjudicando principalmente la agricultura. Consecuentemente la sequía impacta el país económicamente con una perdida de casi 4 mil millones de pesos mexicanos en los tres principales cultivos maíz, frijol y avena en el año 2010. Por causa de la hambruna se han registrado acerca de 2 millones de personas muertas a nivel nacional. Explicó que esta situación preocupante ha incentivado una serie de movilizaciones campesinas. Entre otros surgió de ahí la Caravana del Hambre que publicó en enero del 2012 la Declaración de Chihuahua con el objetivo de lograr una serie de políticas y medidas que atiendan la emergencia a la vez que conduzcan a un profundo cambio en la política hacia el campo y esquemas productivos. Como reacción del gobierno, el Presidente Felipe Calderón lanzó poco tiempo después un acuerdo que otorga al campo 33 mil millones de pesos mexicanos y que incluye los siguientes puntos de trabajo: la formación de comisiones institucionales para tender a la emergencia, la elaboración de una comisión mixta, una contraloría social, la conformación de cuatro mesas temáticas, el apoyo para la tecnificación de protección a los consumidores y abasto suficiente de alimentos básicos. Sin embargo, recalcó que a pesar de estas medidas positivas todavía se encuentran grandes deficiencias en la política medioambiental y climática en México. Entre otros, el gobierno mexicano privilegia a la agricultura industrial agroquímica que en su mayoría está destinada a la exportación y no a la producción de alimentos locales. Además se observa un desperdicio de agua con respecto a la exportación de las aguas subterráneas, la existencia de una ley minera entregada a las transnacionales, una lentitud del gobierno en lanzar un programa de tecnificación de riego y pozos como generalmente una política ineficiente en el manejo de cuentas. El último punto lo ejemplificó con el hecho de que se ingresa anualmente de Tejas 225 millones de hectáreas cúbicos de agua y que se exportan a la vez unos 7 mil millones desde México a los EEUU. Es por ello que cerró su presentación exclamando la necesidad de modificar en primer plano la política de clima y medioambiente nacional antes de querer elaborar acuerdos a nivel internacional.

Autor: Janina Grimm-Huber

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