Notas de acontecimientos

Los altibajos políticos y económicos de Uruguay

El cuarto encuentro del seminario política económica del Uruguay habló de tiempos dorados como también de recesiones profundas. En el evento, organizado por la Fundación Konrad Adenauer y el Centro de Estudios de Desarrollo, el economista Hernán Bonilla enfocó en los altos y bajos del pequeño país al borde del Río de la Plata durante casi un siglo.

Los años veinte en Uruguay fueron marcados por prosperidad y crecimiento. Al país le fue tan bien como nunca antes en su historia. La situación política entre el partido nacional y el partido colorado se relajó y el producto interno bruto creció. En 1928 se elevan por primera vez los aranceles tanto a las importaciones como a las exportaciones. La carne Uruguaya, muy valiosa en este momento entre las grandes guerras para Europa y los Estados Unidos, se exporta por primera vez.

El boom anima proyectos de prestigio, entre ellos el Estadio “Centenario”, lugar de la primera final de una copa mundial y en funcionamiento hasta hoy en día, el Hospital de Clínicas así como también “la rambla”, el muelle de Montevideo con un largo de 22 kilómetros. Sin embargo no hubo reformas de naturaleza política económica en esta época. Apoyado en el batllismo, una idea económica llamada así por el presidente José Batlle y Ordóñez, los gobiernos continúan fundando empresas monopólicas estatales, como por ejemplo en 1931 la petrolera ANCAP.

Comenzando con el 1929, Uruguay siente la crisis económica mundial. Gabriel Terra, presidente recién electo busca mediante un golpe de estado implementar su reforma estatal y gobernar Uruguay como dictador hasta el 1933. La economía se recupera paulatinamente de la caída. El aumento de los aranceles y los controles de comercio ayudan a esta dinámica. La fijación y estandarización del cambio empieza e permitir a las empresas una planificación a largo plazo y disminuye la arbitrariedad del Estado. Pese a todas estas innovaciones, también de los gobiernos siguientes a Terra, continúa la política económica proteccionista.

Al fin de los años treinta cambia el rumbo político-económico de acuerdo con una doctrina promovida por los Estados Unidos: todo lo que se pueda producir en Uruguay se produce a partir de este momento en el país. La idea fue también disminuir dependencias de mercados externos. Como consecuencia Uruguay vive uno de sus auges económicos más fuertes de su historia entre los años 1946 y 1954.

La producción interna beneficia a la expansión del sector industrial. Pero una vez abastecido el mercado, las consecuencias son devastadoras. Uruguay vive desempleo, recesión, inflación y una deuda estatal creciente.

En el año 1958 llega finalmente uno de los cambios políticos y económicos más dramáticos de Uruguay. Después de 93 años de gobiernos del Partido Colorado la crisis provee un clima de cambio político y el Partido Nacional gana las elecciones. El nuevo gobierno no tiene presidente, sino un colegiado que abre y liberaliza la economía del país. Pero a través de los años Uruguay cae en una nueva decadencia económica. El colegiado congela precios y salarios como contramedida.

La recuperación está además acompañada por la fundación del Banco Central uruguayo y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto. Con la elección de Juan María Bordaberry como presidente en 1973 empieza nuevamente una época de dictadura en Uruguay.

Para el desarrollo económico no obstante, son años muy positivos. Las razones para esto se encuentran en la desregulación de sector financiero y agropecuario como también en los primeros acuerdos comerciales con Brasil y Argentina.

Una vez de vuelta a la democracia (1985) se llevan a cabo una serie de innovaciones económicas hasta el año 2000 bajó el régimen de los presidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, nuevamente Sanguinetti y finalmente Jorge Batlle. La fundación de zonas francas, reformas importantes en el comercio y la continua lucha contra la inflación conduce Uruguay de vuelta rumbo del crecimiento. Estos años son también de crecimiento para los vecinos Argentina y Brasil lo que contribuye a un producto interno bruto aumentando y la pobreza descendiendo en Uruguay.

En el año 2002 Uruguay se ve infectado por la crisis del mercado del capital en Argentina y sufre por fallos de un sector bancario frágil y el mal manejo del sector público. Pero ya en 2005 se registran señales positivas debido a una buena gestión de la crisis por el gobierno de Batlle.

Ideas liberales y proteccionistas marcaron el siglo pasado en Uruguay. En los próximos encuentros los participantes del seminario sacar conclusiones de los altos y bajos del desarrollo económico de Uruguay para su gestión actual.

Patrick Beule

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