Notas de acontecimientos

Formación en igualdad de género

Distintas formas de violencia rondan -principal pero no exclusivamente- a las mujeres, niñas y adolescentes, basadas en relaciones desiguales de poder entre aquellas y los hombres. Así, pudimos distinguir entre violencia de género, violencia hacia la mujer, violencia doméstica, violencia sexual, violencia generacional y violencia hacia las mujeres en política.

En este último caso, se ejercerla violencia por el hecho de ser mujer, que no le permite participar en igualdad de condiciones que los hombres en asuntos públicos y políticos. Esto sucede cuando se incrementa la inclusión de mujeres en la política, porque aumenta la amenaza de agredirlas debido a que su presencia traspasa el espacio político, antes ocupado mayoritariamente por hombres, siendo vista como una intrusa.

A modo de ejemplo, analizamos con la Mag. Rosario Rodríguez diversos ejemplos en América Latina y el mundo, de actitudes y acciones de varones que discriminaron y estereotiparon a la mujer política en razón de su género. En Bolivia, a raíz del asesinato en 2012 de la concejala indígena Juana Quispe, aprobó una ley contra la violencia política y el acoso político hacia las mujeres, la primera en el mundo. Quispe , desde que fue electa, no pudo ejercer el cargo con total libertad debido al acoso y violencia que recibía de sus colegas hombres. La mataron por ser mujer, fue un feminicidio, palabra ya incorporada al Diccionario de la Real Académica Española.

No yendo muy lejos, la violencia en política hacia las mujeres también se ve en nuestro vecino país, Argentina, que asume más la figura de acoso político y no con tal magnitud como la violencia política en Bolivia. Este tema alarmante no debe ser ajeno a nosotros y es nuestro trabajo no dejar que nuestra sociedad llegue a ese extremo. Las mujeres somos pares de los hombres, no competencia.

A modo de conclusión, debemos cambiar algunos conceptos que nos han inculcado en el ámbito social, o familiar que dieron lugar a estereotipos y prejuicios, los cuales nos llevan de alguna manera, a todo esto que hicimos referencia anteriormente. Para cambiar los escenarios de violencia, debemos por un lado, dejar de criar "princesas indefensas" y "machos violentos" y por otro, llamar a las cosas por su nombre, dejando de decirle "crímenes pasionales" a los feminicidios.

Paula González

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