Notas de acontecimientos

América Latina ¿Quo Vadis?

Los nuevos desafíos frente al cambio

La caída de la ola progresista populista, la conciencia cívica, integración y apertura económica, fueron algunos de los temas tratados en el coloquio "América Latina ¿Quo Vadis? Análisis de un nuevo escenario Político." El coloquio buscó encontrar respuestas concretas junto con jóvenes de Argentina, Uruguay y México.

En cooperación con la Fundación Konrad Adenauer, el Instituto de Estudios Cívicos aborda el futuro camino del continente latinoamericano con expertos interdisciplinarios. En el coloquio abierto, realizado el 17 de abril 2016 en Punta del Este participaron como ponentes el ex-presidente uruguayo, Luis A. Lacalle Herrera, la diputada nacional del PRO argentino, Cornelia Schmidt-Liermann y Aldo Lamorte, diputado de la Unión Cívica, Uruguay. En varias rondas de opiniones los expertos crearon un espacio para la reflexión y la discusión sobre los desafíos que enfrenta el continente.

El público dinámico consistió de un grupo de jóvenes políticos de varios partidos (Partido Nacional y Partido Colorado de Uruguay, PRO y UP de Argentina, PAN de México) así como estudiantes sin afiliación partidaria. Durante el encuentro se produjo una animada participación de los concurrentes. El primer tema destacado en la ronda de opiniones fue la caída de la ola populista-progresista en América Latina. Hoy en día las redes sociales y la digitalización por lo general cambian nuestra percepción de la realidad. Si bien es cierto que a través de las redes la información es fácilmente accesible, también es verdad que nos ahogamos en ella. Recibimos cada vez más información con menos fundamento. Los relatos se producen más rápidamente y cada vez pueden ser más peligrosos. La difusión de relatos populistas de esta manera resulta fácil. Pero a la opinión pública se la puede engañar solo durante un tiempo. Por lo tanto es imprescindible la educación de la ciudadanía para que sea posible la distinción crítica de la información.

“El populismos es una patología del sistema democrático,” constató el ex-presidente Lacalle.

Destacó varias características que constituyen el populismo desde su punto de vista, reconociendo que cada país, si bien cae en la definición, es distinto:

1.El gobierno populista moderno si bien tiene origen legitimo por ser votado, gobierna con ausencia absoluta del ejercicio legítimo. Es decir que la diferencia entre el gobernante y el populista es, que el primero hace lo que permite el estado de derecho, el segundo hace todo lo que no está prohibido. En un estado de derecho, el presidente no puede hacer lo que quiere y lo que puede, sino debe cumplir con las normas definidas.

2.Aun es utopía la democracia directa en su totalidad pero el gobierno populista siempre intentará sostener que la democracia directa es mejor que la representativa. Se expresa esta tendencia por ejemplo en algo que Lacalle llama “democracia de la televisión”, en la que el presidente prefiere hablar con el pueblo a través de canales mediales en vez de utilizar canales tradicionales de representación. De esta manera el gobierno populista logra quitar legitimidad al cuerpo representativo es decir al parlamento.

3.El uso de los medios y del dinero para distribuir campañas parciales que deberían demostrar la cualidad del gobierno.

“La narrativa del populismo de crear un estado nuevo para un hombre nuevo es difícil de combatir cuando los países tienen necesidades”, afirmó Lacalle. De todas formas el ex-presidente concluyó que desde su punto de vista todavía no se cayó la ola populista, sino que la situación actual marca el principio del fin de una época. “Se acabó la prosperidad que sostenía a la ola populista-progresista.”

La segunda ronda de opinión del día se realizó hacía el tema de los nuevos desafíos frente al cambio. Tres aspectos fueron destacados en particular. La consciencia cívica constituye un acto unívoco y personal y por lo tanto parte de cada uno. Es esencial para el funcionamiento democrático, que el pueblo se sienta ciudadano y participe en las elecciones. Es a través de ellas que los votantes pueden exigir más a su gobierno. Sin embargo, la participación electoral en países con votos voluntarios está disminuyendo. Sobre todo en países en los que rige la “rule of law”. Esta garantiza que las reglas y normas esenciales no cambiarán y por lo tanto la población no siente la necesidad de votar. Pero la ausencia de votos es peligrosa porque puede resultar en una representación asimétrica y favorecer a pequeños grupos particulares. Por lo tanto uno de los desafíos grandes es educar a la gente y recuperar su interés por la política. La integración es otro de los desafíos inaplazables. En este contexto Lacalle explicó, que en el sistema político en Uruguay, sobre todo los partidos cumplen una función integradora. Los partidos uruguayos abarcan un corte vertical de la sociedad por lo que atraen a gente de diferentes clases, etnias y nivel de educación. La educación pública juega un papel importante en la integración. El acceso a formación es esencial para mejorar la situación de cada persona. Actualmente el sistema de educación en Uruguay está fallando, por lo cual es necesario invertir en él. El último aspecto destacado fue la apertura económica que el ex-presidente considera como algo sano y bueno. “Tenemos que ser abogados de la competencia de clases y mirar el tema desde una visión cristiana realista.” Por lo tanto admite que la compensación es necesaria, y que la dependencia del Estado es un gran problema. Es imprescindible crear más riqueza para que ésta beneficie no solo los ricos, sino a ricos y pobres. “La pobreza no es un estado natural, es una desgracia.”, afirmó Lacalle y explicó que su erradicación debe ser a través del empleo.

Frente a estos desafíos es necesario que cambien los partidos políticos. En el futuro los partidos políticos deben volver a promover ideas pero con una ejecución más pragmática. Los partidos tienen que ser fortalecidos en su presencia y acercamiento a la ciudadanía. Aparte de esto “es necesario superar las barreras ideológicas y generar un mínimo de consenso alrededor de proyectos concretos. ¡Tenemos que trabajar en conjunto!” pidió el diputado Aldo Lamorte.

Alexa Lenz

Compartir