Notas de acontecimientos

Medios y parapolítica en Colombia

Dejar atrás el escándalo mediático

Por Thomas Sparrow

El escándalo sobre los nexos entre la política y los paramilitares ocupa a los medios en Colombia desde fines del año pasado. El destape del problema se le debe a los periodistas, quienes siguen trabajando bajo peligro.

Es cada vez más necesario analizar la parapolítica con una perspectiva crítica a largo plazo, que revele los verdaderos cambios que se producen en la sociedad colombiana. Así lo concluyeron en el foro “El papel de los medios de comunicación en el tema de la parapolítica”, organizado el 21 de marzo de 2007 por Medios para la Paz y la Fundación Konrad Adenauer.

Actualmente, como lo manifestó en la presentación del evento Carsten Wieland, representante de la Fundación Konrad Adenauer en Colombia, se puede considerar un éxito del periodismo que se pueda hablar del tema de la parapolítica. Según Wieland, sin los periodistas colombianos no se habrían destapado los vínculos de este proceso, que es una catarsis muy dolorosa.

A pesar de la función favorable que han cumplido los medios de comunicación, en especial los escritos, el foro también abrió el debate para que se reconocieran las fallas y los problemas que tiene el periodismo cuando informa sobre la parapolítica.

Martha Ruiz, editora de seguridad de la Revista Semana, resaltó que, hasta el momento, el cubrimiento de los temas relacionados con los paramilitares se ha desarrollado en medio de un escándalo mediático. Esto no ha dado cabida a que se revelen con profundidad las estrategias de los actores armados y a que se trascienda en el debate. Por ello, Ruiz resaltó la necesidad de que los medios recurran a “periodistas-intelectuales” que le den sentido a la realidad y que realicen una labor de interpretación.

Álvaro Sierra, columnista de la Revista Cambio, esgrimió un argumento similar. Los medios de comunicación tienen la necesidad de mantener un papel crítico frente al tema paramilitar, por lo que idealmente se requieren equipos especiales de trabajo en las redacciones para informar sobre este tema. Para lograr el cometido de mantener una postura crítica, los medios deben, además, dar un giro en el enfoque que han manejado hasta el momento. Así, por ejemplo, es pertinente que se priorice la situación de las víctimas, que se piense más en la reconciliación que en la guerra y que se enmarquen los debates sobre los paramilitares como parte de todo conflicto armado.

La anterior postura de Sierra plantea un reto a los periodistas que el investigador del CINEP Camilo Tamayo describió con precisión: la necesidad de analizar, entender y comunicar tres procesos simultáneos –pero distintos- que se están desarrollando actualmente. Se trata del conflicto con las guerrillas (FARC, ELN), del proceso de paz con las Autodefensas y de la situación de las bandas emergentes. Estos tres procesos paralelos, en palabras de Tamayo, requieren de “una lógica profesional mutante”.

Al abordar de manera hilada los tres fenómenos e incluir el paramilitarismo dentro del conflicto armado en general, como indican Tamayo y Sierra, y al realizar un proceso de interpretación como sugiere la periodista Martha Ruiz, es factible alejarse del escándalo mediático que ha representado la parapolítica y, sobre todo, cubrir el tema con una perspectiva a largo plazo, que permita asumir un papel crítico y descubrir los cambios que se producen poco a poco en el país

Compartir