Notas de acontecimientos

La libertad de los medios

Este taller forma parte de la formación del Programa Uruguay de la KAS Montevideo, coordinado junto con la juventud del Partido Nacional.

A través del ciclo de talleres, se dio lugar a un encuentro para debatir sobre la independencia de los medios hoy; tema polémico en varios países de América Latina donde la libertad de prensa se observa muchas veces afectada o dañada por diferentes motivos que cabe analizar tanto afuera como en nuestro país. Para esto contamos con la presencia de Martín Aguirre, abogado, periodista y director del diario El País de Uruguay.

La mayoría de los diarios del mundo empezaron como tribunas políticas; un medio donde exponer y debatir la capacidad política. Luego, en los años 1950 y 1960, surgió la idea de que los medios de comunicación se tenían que despegar de sus posturas políticas, ideológicas y convertirse en medios de información lo más asépticos posibles, es decir lo más independientes posibles, y que tuvieran la opinión constreñida a las páginas de opinión y también a las páginas editoriales de los medios. Con los cambios tecnológicos y la masividad de la información el producto se ha convertido como un commodity.

“Es como que los diarios están volviendo a asumir determinado rol más allá de la información, por ejemplo chocaron dos vehículos y fallecieron cuatro personas o subieron los impuestos, esa información está muy disponible y puede haber salido por diferentes portales de prensa”, afirmo el expositor.

En buena medida los diarios han mantenido una identidad, cuando uno lee un diario sabe dónde está parado el que te está comentando algo, el objetivo que debe seguir un medio de comunicación más allá de la independencia es la honestidad donde no deja de ser el punto central, sostuvo Aguirre. Es decir, te colocas en determinado lugar con ciertos valores, observas el mundo de determinada forma y desde esa perspectiva se informa la realidad que está viviendo el periodista.

“Lo que no trato de hacer es de torcer esa realidad para que se adapte a mi manera de ver el mundo y si te tengo que contar una historia que te perjudica o que no va en sintonía con lo que yo creo que debería ser la realidad, tengo que hacerlo, a veces incluso con más fervor que otro tipo de noticias”, añadió Martin Aguirre.

Según el expositor, hay dos funciones básicas: hacer creíble al medio y que las personas te puedan asumir como una fuente de información válida. Hay una legitimación de la sociedad, incluso un rol bastante más eficiente, y segundo pero no menos importante, se colabora con las propias ideas o con las propias visiones del mundo donde uno se posiciona. Con los partidos políticos pasa mucho que se tiende a tener un circulo alrededor que filtra mucha información y que maneja la realidad, y muchas de las veces puede que esa realidad las noticias o determinada información llegue muy permeada o filtrada por ese entorno que tiene su propia agenda de intereses, pero que a la larga termina haciendo que los partidos que se encuentran muchos años en el poder se terminen alejando de los principios o de la voluntad o de esa sintonía con el electorado de su gente que te llevo al fin y al cabo a llegar al gobierno. También ocurren estos casos cuando se trata del gobierno.

“Pues es ahí que los medios de comunicación que tienen una identidad colaboran cuando son honestos y puedan dar esa información aunque perjudiquen en cierta medida al partido que se encuentra gobernando”, afirmó Aguirre.

Cuando no se es fuente creíble de información y se rompe la credibilidad de cierto medio por impulsar una “agenda informativa” de un partido político o por ejemplo un partido político que se encuentra en la oposición, otro medio lo va hacer, el espacio vacío se llena de alguna manera pero a la larga se perjudica esa visión política. Es importante por otra parte marcar un matiz de lo que son los intereses electorales en este caso a mediano o corto plazo con los principios o valores de una visión política de la realidad. Creo que se cumple un rol más eficiente por parte de los medios, y de su libertad de informar objetivamente.

“Creo que no estamos pasando por un buen momento ni en la región ni en el Uruguay, si bien creo que en los titulares salen mucho más los conflictos políticos de los medios pero personalmente el gran problema de los medios es más económico que político. Me parece que los cambios tecnológicos están haciendo que los medios estén pasando por una transición muy conflictiva o problemática que hacen que estén muy débiles; incluso medios que parecían inatacables e intocables y los medios débiles tienden a cumplir un menor nivel su rol en la sociedad que en cierta medida es un peso o contrapeso que desfiguran en el debate del sistema republicano”, reflexionó el invitado.

De hecho en nuestro país no hay muchos canales de debate político, y eso es negativo para nuestra democracia por un lado porque no se cumple ese rol de peso o contrapeso que los medios de comunicación tienen que cumplir su rol informativo, pero que también los medios generen los espacios para el debate político y no observar meramente como algo formal los debates parlamentarios sino que también generar los mismos sin distinción alguna y con un lenguaje menos formal para que el ciudadano común entienda mejor la información. Tampoco debería ser un problema que los políticos cuando van a los medios y se enfrenten con alguien que les haga preguntas y los desafié en sus ideas y lo esfuerce a explicar razones de fondo de porque piensa determinada idea donde muchas veces se generan lideres débiles y de repente con el intercambio con alguien que coloque al político a responder preguntas que en su entorno no las hacen pueden fortalecer en cierta medida al político y solidificar sus ideas y fortalece la calidad democrática.

Por eso es importante el concepto republicano de la sociedad, una sociedad madura tendría que exigir a los políticos la rendición de su trabajo, de su visión de ideas, ósea llegar al debate político con naturalidad y enfrentarse a la sociedad sin mayor problema y generar un nivel crítico de los ciudadanos.

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