Notas de acontecimientos

De estados monstruosos y motores del desarrollo :: II. Jornadas de Estudios “Humanismo y Libertad”

de David Brähler

Jóvenes políticos latinoamericanos aprenden de diputados

¿Cuál es la receta secreta para una experiencia de aprendizaje extraordinaria? Juntar jóvenes políticos de América Latina por invitación del Instituto de Estudios Cívicos (IEC) y de la Fundación Konrad Adenauer con excelentes pensadores y políticos en un lugar que estimula el pensar. El resultado fue un enriquecedor fin de semana de estudios en Punta del Este acerca del futuro de la democracia en América Latina.

En el marco de una charla after office, el fin de semana arrancó el jueves por la tarde con una conversación entre el diputado uruguayo Rodrigo Goñi y el político Aldo Lamorte con sus colegas argentinos, la diputada Cornelia Schmidt-Liermann, el asesor político Luciano Bugallo y la famosa diputada Elisa Carrió sobre un futuro más transparente en la política latinoamericana.

Carrió, quien se hizo conocida por la investigación y denuncia de casos de corrupción en Argentina disertó sobre la adultez moral que tenga como suposición un comportamiento transparente y coherente de los políticos. „Nadie es inocente hasta ser tentado“, dijo la política. Su colega diputada Schmidt-Liermann alabó a Carrió como símbolo en la lucha por una mayor transparencia en la política. “Ella es como una auditora interna para nuestro partido que indica lo que está bien y lo que no”, subrayó la diputada. La lucha por una gestión honesta debe realizarse cada día de nuevo en el lugar donde cada uno le toca estar.

El diputado Goñi elogió a Carrió quien „luchaba por la causa cuando nadie más lo hacía”. Se debe luchar contra el hecho que algunos representantes de gobierno no investigarían denuncias públicas.

Concluyendo la tarde Carrió subrayó ante una sala llena que en la lucha contra la corrupción “una sociedad ausente es tan peligrosa como un Estado ausente”.

Cambio de lugar. En la tarde del viernes hay unos 40 jóvenes políticos sentados en un ambiente descontracturado de charla como discípulos del filósofo Aristóteles junto a las diputadas Elisa Carrió y Cornelia Schmidt-Liermann para comenzar las II. Jornadas de Estudios del Instituto de Estudios Cívicos sobre “Humanismo y Libertad” en Maldonado. La conversación abierta se concentró en la cultura de debate de hoy. ¿“Cómo se puede lograr hoy realmente pensar juntos a través de las redes sociales?“, preguntó Schmidt-Liermann a los participantes. Las redes hoy en día constituyeran los principales medios de comunicación pero servían a la vez solamente para intercambiar pensamientos y opiniones cortas. Un verdadero momento de reflexión debería tener otras características, opinó la diputada. Para Elisa Carrió la argumentación concreta es superior a meras opiniones. Si uno quisiera realmente impulsar debates, se necesitan argumentos concretos. Para buenos argumentos se requieren informaciones selectas por el filtro correcto ya que existe mucha información tendenciosa.

Las redes sociales son instrumentos técnicos, que se transformaron en los motores de democracia más importantes de las últimas décadas, explicó la diputada. Hoy cualquiera puede expresar su opinión públicamente y participar, no solamente algunas élites, como hace pocos años. Las redes sociales son poderosas, pero a la vez canales peligroso si son dominadas únicamente por opiniones y no por argumentos concretos.

Cuando se levantó el sábado de mañana el sol sobre las colinas sobre al mar en Maldonado, los participantes de las jornadas de estudio se podían realmente sentir como alumnos de filosofía de la antigua Atenas. El programa preveía una lección de economía liberal de mercado bajo la conducción del filósofo y ecónomo argentino Gustavo Hasperué.

Respondiendo a la clásica pregunta de por qué existían naciones ricas y pobres, Hasperué denominó los factores de productividad que constituyen el éxito económico de países: educación, equipamiento técnico, protección de la propiedad privada, mercados abiertos y competitivos, así como también la seguridad legal para los empresarios. Debajo de los aspectos visibles y muchas veces materiales del éxito económico se sitúan factores de éxito escondidos como la cultura, la geografía, la historia o simplemente la suerte, explicó el ecónomo.

Mirando a los países del Rio de la Plata Hasperué destacó que solamente un crecimiento económico agrandaría la torta de la cual todos quisieran tener un pedazo más grande. Sin la iniciativa emprendedora, que se ve amenazada por la inseguridad legal, no habrá crecimiento. La burocracia desbordante impide, especialmente en Argentina, una gestión de empresas efectiva y crea muchas oportunidades de corrupción. El sistema de oportunidades de corrupción de empleados públicos debe ser abolido, exigió Hasperué. La política y la administración deberían servir para la aumentar la productividad y facilitar la actividad emprendedora en vez de impedirlas.

Como segundo aspecto esencial el ecónomo enfocó la tensión entre comercio libre y proteccionismo. El libre comercio se ve obstaculizado por la falsa, pero por muchos amada, idea del proteccionismo, que supuestamente protege la producción propia del país. Desarrollando esta línea lógica Hasperué preguntó porque el encerrarse entonces no serviría también a una ciudad, un barrio o a una familia. La absurdidad de esta idea está más que visible. “Tanto como le favorece a una familia especializarse y entrar en un libre intercambio con otras familias, esto le sirve también a una nación entera.” Donde personas tendrían libertad y acceso a mercados de intercambio existe una posibilidad de desarrollar bienestar mucho mayor. Un ejemplo preclaro es la isla de Irlanda que hace 100 años tenía el mismo grado de desarrollo que Nicaragua. Con el acceso al mercado europeo se convirtió en una exitosa nación industrializada. Irlanda entendió difundir a nivel global su propia cultura a través de la danza típica stepdance, la música y la cerveza Guiness. La globalización no daño entonces a Irlanda sino que la fortificó, explicó el ecónomo.

Tras un debate muy animado, el siguiente panel dedicado a la ética y la transparencia en las relaciones laborales se enfocó nuevamente en el aparato del Estado argentino. La diputada Cornelia Schmidt-Liermann fustigó la deficiente transparencia en los salarios y la corrupción enraizada en la administración pública. Por su parte, el consultor económico y representante de la Fundación Libertad y Progreso Manuel Solanet añadió que existe una extrema concentración de poder en los sindicatos. Además, el número de empleados públicos se ha aumentado constantemente en los últimos años.

En Uruguay el estado es el mayor empleador, agregó el político Aldo Lamorte. El control estatal y la burocracia son desmesurados y dañan la productividad y el crecimiento de las empresas. Y los sindicatos excesivamente poderosos siempre exigen mucho pero cumplen poco.

El ecónomo argentino Gustavo Hasperué atribuyó la posición de poder de los sindicatos a pesar de su mala imagen a un malentendido de la economía. “Muchos creen que su buen sueldo tiene que ver con sindicatos poderosos”, explicó el ecónomo. Pero solamente el ahorro, la inversión, la apertura económica y la mayor productividad podrían aumentar el bienestar de todos.

En el intercambio entre los participantes, algunos apoyaron la hipótesis que una reducción del aparato estatal ocasionaría un costo político muy alto que solamente pocos se atreven pagar. Además, los sindicatos en Uruguay aparecen como el brazo derecho del gobierno y tienen más influencia que el ciudadano con su voz.

El asesor político argentino Luciano Bugallo sostuvo la opinión de que el Estado argentino es un empleador irresponsable que emplea personas que no necesita para cosas que no necesita. La cuenta es pagada por los contribuyentes y por los empresarios. La seguridad que muchos jóvenes buscan en el servicio público, se apoyaría en la inseguridad por el riesgo que asumen los empresarios con su emprendimiento.

La tertulia al aire libre en el atardecer del sábado se enfocó en las relaciones económicas de América Latina. Mariana Zuvic, diputada del Parlasur que lucha desde años por una institución más autocritica, inició el debate. Ella afirmó que el Mercosur está bloqueado y en camino a la insignificancia. Actualmente parece ser el destino para políticos incapaces en sus respectivos países que buscan ser mantenidos económicamente.

El ministro uruguayo del Tribunal de Cuentas Ruperto Long remitió a los comienzos idealistas del Mercosur en los años 90, cuando se persistía todavía el entusiasmo por el proyecto de un mercado latinoamericano libre y común. Los embargos comerciales y el enfriamiento del entusiasmo vienen de la mano con la construcción del Mercosur ideológico que obstaculiza su sentido original. El intelectual uruguayo Pablo da Silveira destacó algunos aspectos positivos del Mercosur. Por ejemplo, ha logrado mejorar la educación intercontinental, certificando y evaluando exitosamente carreras universitarias en toda América Latina.

Al cierre del fin de semana, el expresidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle, honró a los jóvenes políticos con su visita el domingo por la tarde. No importa si Brexit o elecciones de Estados Unidos: el mundo occidental vive una pulverización del poder comparado con centros de poder del pasado, explicó Lacalle. El concepto de democracia y la práctica democrática se encontrarían en una crisis. La última se encuentra cuestionada por el deseo de siempre obtener resultados más rápidos. Pero los procesos de comunicación en democracias necesitarían su tiempo, subrayó el expresidente. El celular Samsung Galaxy 7 que se hizo famoso por prender fuego es un símbolo de un consumismo galopante, que al menos para esta empresa fue un desastre, señalo Lacalle.

En la democracia los ciudadanos prestarían su poder por un tiempo limitado a representantes oficiales. El contrato entre votantes y políticos es uno de los más libres y personales que existe, sostuvo el político. Pero este contrato debe tener un contenido claro. Si se combina la vocación al poder con un contenido bueno, se crea un contrato con el votante que hace sentido.

Este contrato también está caracterizado por un apoderamiento legítimo y una ejecución legitima del cargo. Solamente si los dos aspectos están en vigor, puede haber una democracia fuerte, subrayó el expresidente.

Finalmente, los políticos deben apoyar su gestión antes que nada en la realidad concreta. “Todo lo que no es realidad, no le debe interesar al político“, agregó Lacalle.

Concluyendo, el expresidente recordó que las leyes por si solas no producen buenas democracias. En Uruguay se codificaron más de 18.000 leyes desde la fundación de la república. Estas abarcan todas las áreas de la vida humana. Sin embargo, existen grandes déficits en el cumplimiento y la realización de estas leyes, concluyó Lacalle.

David Brähler

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