Notas de acontecimientos

Encíclica Laudato Sí

de Sergio Araya, Cindy Solis

Una respuesta fresca a los grandes desafíos de la humanidad contemporánea

Junto con CIAPA, la Conferencia Episcopal de Costa Rica y INBio la Fundación Konrad Adenauer facilitó un espacio de reflexión sobre la importancia de la encíclica papal para la vida diario en general y especialmente en Costa Rica.

El día 23 de julio cuatro organizaciones unieron esfuerzos para facilitar un espacio de reflexión en torno a la última encíclica papal emitida. CIAPA, INBio, Fundación Konrad Adenauer y la Conferencia Episcopal de Costa Rica llevaron a cabo el Conversatorio “Análisis de la Encíclica Laudato Sí a la luz de la realidad costarricense” con el objetivo de propiciar un espacio de diálogo intersectorial sobre los contenidos, propuestas y alcances del documento promulgado por el máximo jerarca de la Iglesia Católica, enmarcándolo en los desafíos específicos de Costa Rica.

Tal y como lo expresó en la inauguración del Conversatorio el señor Stefan Burgdörfer, Representante de la Fundación Konrad Adenauer: “Costa Rica, reconocida por su compromiso con el desarrollo sostenible y el respeto al ambiente, no puede darse por satisfecha con los logros alcanzados en esta materia”. En ese marco se contó con un abordaje interdisciplinario que permitió hacer el análisis desde los ángulos ético, científico y político.

Los aportes respectivos estuvieron a cargo de distinguidos profesionales de las tres dimensiones: el reconocido teólogo y filósofo, Presbítero Rodolfo Murillo; el doctor Rodrigo Gámez Lobo, prominente miembro de la Academia Nacional de Ciencia de Costa Rica e integrante del Panel Internacional de expertos sobre Cambio Climático y el doctor en sociología política y destacado analista Constantino Urcuyo Fournier.

El Padre Rodolfo Murillo señaló que la encíclica aborda el concepto de ecología de una forma integral, presentando el medio ambiente como el escenario donde se desarrollan las relaciones básicas del ser humano con Dios, consigo mismo, con los demás. Hace un recuento del surgimiento y crecimiento de los movimientos ecologistas desde el siglo XIX y hace énfasis en cómo el mundo se fue pasando del Holoceno al Antropoceno, donde el ser humano deja de ser un espectador-investigador de los procesos naturales para empezar a transformar los ciclos naturales, y ponerlos a su disposición.

El doctor Gámez Lobo hizo una ennumeración de la situación actual del país en materia ambiental, reconociendo avances y logros, muchos de ellos gestados mucho antes de que esta temática adquiere la trascendencia que hoy ocupa en la agenda internacional, pero también aceptando los muchos aspectos pendientes que deben ser acometidos. Señaló el también Presidente de la Junta Directiva del INBio que fenómenos como el cambio climático evidencian la interconexión existente entre los distintos países del orbe y el carácter transversal de lo ambiental, en la dinámica socio-económica, cultural y política de las naciones, elementos claramente enunciados en el documento papal.

El Dr. Gámez Lobo resaltó de la Encíclica su capacidad de articular lo racional y científico con lo espiritual y ético. “Nunca antes fue la ciencia tan determinante en la redacción de una encíclica como en esta ocasión” refirió en su alocución. Pero también “nunca antes fue tan evidenciando el carácter moral y ético de la ciencia proyectado en este documento” acotó.

El Dr. Urcuyo mostró el carácter político del documento al que caracterizó como “expresión fresca y novedosa inserta en la rica tradición de la Doctrina Social promovida por la Iglesia Católica”. Fresca por su capacidad de interconectar lo ético, con lo científico, lo sociológico, lo económico y lo político; pero también por el reconocimiento de la interrelación existente entre todas las especies existentes sobre la faz de la Tierra y entre estas y el planeta, en una suerte de reinterpretación de la sentencia bíblica del libro de Génesis de “poblar la tierra y dominar la Creación”.

Novedosa por la importancia dada a los documentos y posiciones de las Conferencias Episcopales de distintas naciones, lo que le permitió ir más allá de los límites del claustro vaticano, convirtiéndolo en una auténtica expresión de la Iglesia Universal. Novedosa también por ese llamado ecuménico a la humanidad entera de modificar estructuralmente su forma de convivencia social y de su relacionamiento con los recursos naturales, lo que conlleva cambios profundos en los patrones de producción y distribución de riqueza.

Advirtió el analista que esto reafirmaba el carácter centrista de la doctrina social de la Iglesia, en la cual se inserta la Encíclica, toda vez que reconoce la necesidad de la coexistencia armónica del mercado y del Estado, sin favorecer la supremacía de uno sobre otro.

La actividad se vio enriquecida con la interpretación musical de piezas alusivas al tema de fondo desarrollado por la Encíclica en una vivencia clara de la importancia de la dimensión lúdica como parte del desarrollo integral de la persona humana. Las intervenciones de algunas de los más de 75 personas que formaron parte del auditorio ampliaron el espectro de análisis de la Encíclica.

La actividad satisfizo las expectativas del público presente, tal y como fue reflejado en la participación de uno de los asistentes, el ExContralor General de la República, señor Alex Solís Fallas, cuando la calificó “muy positiva por su carácter propositivo y constructivo”.

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