Notas de acontecimientos

Ley contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito

La Fundación Konrad Adenauer tiene como uno de sus principales objetivos, promover y coadyuvar al fortalecimiento de los sistemas políticos de corte democrático, en los que la fortaleza institucional de sus principales actores, la armonía social, la competitividad de la economía y la equidad y cohesión social, sean parte de un solo proceso histórico y socio-político.En ese marco, con profunda preocupación la Fundación ha observado como en los últimos años, han comenzado a surgir una serie de señales de alerta en torno a la solidez del sistema democrático, emanadas desde las distintas aristas antes esbozadas.Algunas expresiones de este proceso de aparente deterioro lo representan: la pérdida de adherencia del sistema político, traducido en las altas tasas de abstencionismo electoral registradas en los últimos procesos político-electorales; la creciente escalada de la tensión social, reflejado en la fuerza social que día a día adquieren las manifestaciones de presión callejeras; la parálisis del Estado en áreas sensibles para el desarrollo del país; la ausencia de políticas claras en torno a temas de gran repercusión nacional y global y la amenaza latente de la infiltración de la corrupción y la ausencia de transparencia en la dinámica del poder.La corrupción y el aprovechamiento indebido de recursos del erario, son elementos que alteran, a veces de forma imperceptible, a veces de forma manifiesta, los cimientos del sistema democrático.La democracia es esencialmente la forma de gobierno que exalta y defiende la transparencia, la ética en el ejercicio de la acción de poder y el apego al imperio de la ley como medio para administrar y resolver los distintos conflictos de orden social, político y económico existentes en el seno de la socieadad.En ese marco, toda acción que busque fortalecer estos principios y valores fundamentales debe ser promovida y respaldada.Empero la trascendencia y repercusión de lo actuado en este campo, obliga a tratar el tema con profunda responsabilidad, cuidado, objetividad, serenidad, esmero y alto valor de mira democrática.Hacerlo en forma distinta, conduce a decisiones inapropiadas que lejos de fortalecer, pueden debilitar las bases mismas del sistema.En este contexto tan complejo y vulnerable para la institucionalidad democrática, la Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó en el año 2004 la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito.Más allá del espíritu que animó la gestación y posterior aprobación de dicho instrumento legal, cuya motivación no puede descalificarse, todo lo contrario, fue una decisión oportuna; también hay que manifestar, que el paso apresurado con que fue aprobada en la Asamblea Legislativa dejó algunas fisuras desde el punto de vista técnico.Ante ello, la Fundación tomó la decisión de aportar su esfuerzo en la tarea de revisar y corregir aquellos aspectos de la Ley que le impiden cumplir en forma efectiva y oportuna con los propósitos que animaron su creación.En esa línea, durante el año 2006, la Fundación auspició un proceso de análisis exhaustivo de la Ley, en el que participaron una gama diversa de distinguidos profesionales, académicos, actores políticos, operadores del sistema de justicia y representantes de distintas instituciones públicas, quienes motivados por un sincero sentimiento de aportar constructivamente al mejoramiento integral del cuerpo legal, de forma voluntaria contribuyeron con observaciones críticas y propuestas de reforma concretas a la citada normativa.El proceso inició el día 23 de Marzo con la realización de un Primer Seminario en el que intervinieron alrededor de 25 expertos, entre ellos, el jurista constitucional alemán Matthias Herdegen, seguido de una intensa fase de sistematización de insumos, que culminó con la elaboración de la propuesta de reforma concreta, trabajo desarrollado a lo largo del último cuatrimestre del año 2006.El producto final de este esfuerzo ha sido acogido por el señor Diputado Alexander Mora Mora para su discusión y eventual aprobación en la Asamblea Legislativa, al cual se le reconoce de forma manifiesta su compromiso con la iniciativa que se presenta a consideración de la ciudadanía costarricense.El agradecimiento a todos y a todas nuevamente por contribuir con sus aportes a una tarea de enorme trascendencia para el presente y futuro del país, especialmente a los señores Dr. Luis Paulino Mora, Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Bernal Arias, especialista en Derecho Constitucional y a la Licda. Cristina Rojas – Coordinadora Técnica del Proceso – , quienes en la etapa final antes señalada, asumieron un rol fundamental en la concreción definitiva del producto que se presenta formalmente a las y a los señores Diputados y a la Sociedad Costarricense en general.Con este aporte la Fundación Konrad Adenauer renueva su compromiso con este país y con su sistema político, referente obligado para las Democracias de la Región.