Notas de acontecimientos

Migraciones mundiales :: Desafíos geopolíticos

de David Brähler
Las migraciones mundiales alcanzan dimensiones inéditas y desafían al Estado de derecho y ponen a prueba sus instituciones. El coloquio del 21 de abril buscó discutir las perspectivas geopolíticas europeas como también las migraciones irregulares en Argentina y América Latina.

Christian Rieck

«Vamos a tener que cambiar mucho». Con estas palabras inició su disertación Christian Rieck, asesor para política de desarrollo y derechos humanos de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) en Berlín. Y agregó: «Estamos mal preparados porque no pudimos aprender las lecciones del pasado».

En su disertación el experto se mostró preocupado porque la falta de manejo adecuado de la crisis podría hacer perder la capacidad de hacer política. Seguía Rieck: «La globalización tiene también una dimensión ecológica y social. No solamente los productos se mueven. También la gente lo hace y, si existen divergencias entre los países, esto va a acelerar las migraciones. No se trata de una crisis de refugiados, existen personas que migran y no deberíamos olvidar que son personas, como señala una y otra vez la canciller Merkel. Se trata de principios respaldados por la Ley Fundamental de la Republica y por los principios fundantes de su partido».

Según Rieck, el modelo de desarrollo vigente repitió modelos económicos y sociales en otros lados, lo que trajo consigo el aumento explosivo de la conectividad. Esto contribuye al efecto Hollywood, es decir, a la atracción que el nivel de vida y consumo occidental ejerce sobre los ciudadanos de los países emergentes. Los Estados europeos encaran el desafío en forma pragmática pero no estratégica. Falta el debate sobre las formas de desactivar los conflictos en los países limítrofes y sobre cómo distribuir la carga entre los países europeos.

El intento de regular las migraciones a través del derecho de asilo, mediante reforzamiento de las fronteras o de resolver la crisis solamente a través del humanismo y planes sociales no son más que mitos. Se trata de implementar políticas de estado que actúen a largo plazo en un contexto de alta diversidad. La finalidad de la integración es la formación de ciudadanos identificados con los valores que hacen posible la convivencia. Y esto es una camino de ida y vuelta. El esfuerzo debe ser hecho tanto por los migrantes como por la sociedad receptora. Y en este proceso los dos van a cambiar, concluye Rieck.

Martin Dinatale

«No son correctas las clasificaciones étnicas para entender los fenómenos migratorios», afirmó el Martín Dinatale, del diario La Nación de Argentina, al comenzar su disertación. Hoy casi 190 millones de personas, es decir, aproximadamente la población de Estados Unidos, están en situación de migración.

Con el ejemplo de Argentina, Dinatale ilustró la importancia histórica de los migrantes: a comienzos del siglo XX se implementaron políticas estatales de atracción de migrantes. En aquel momento se trataba de conseguir mano de obra productiva. Así fue que los cuatro millones de migrantes que llegaron a Argentina se constituyeron en algunas décadas en el motor de una economía en expansión y en un factor de cambio de la sociedad receptora. Tal vez esta experiencia y la memoria familiar de casos de migración expliquen la tolerancia predominante, a pesar de episodios aislados de xenofobia. Puntualizó que «el programa Patria Grande, implementado en Argentina, facilita la llegada de ciudadanos de otros países de Latinoamérica. Debido a este programa hoy un alemán tiene más dificultades que un boliviano al regularizar sus papeles en Argentina».

Sin embargo, Dinatale resalta la diferencia fundamental de los contextos. Mientras la Argentina estaba relativamente despoblada cuando recibió el grueso del contingente, hoy las migraciones se producen en países superpoblados. Pero la política europea es errática. «En lugar de respuestas superficiales que atribuyen los peligros a los que vienen de afuera, convendría preguntarse sobre las causas de la frustración de muchos jóvenes. Aquí está la verdadera razón de la atracción de las ideologías extremistas ejercen sobre los jóvenes», afirmó Dinatale.

«Creo que la prensa a veces confunde y contribuye a la estigmatización y a la xenofobia —dijo Dinatale—. Tiene la oportunidad de contribuir a través de investigaciones serias a informar a las ciudadanías y de esta forma contribuir a que las migraciones se produzcan en forma ordenada y pacífica». Cerró su intervención criticando las propuestas de construcción de muros y de expulsión de los extranjeros. Citando al papa Francisco concluyó: «Los migrantes son un regalo, ya que pueden construir puentes entre las sociedades».

Manfred Steffen

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