El objetivo del Manual es abordar en profundidad la construcción de la identidad de una ciudad, como propuesta innovadora, para ganar elecciones en el marco de una campaña electoral municipal.
Ante la complejidad de la gestión de una ciudad -que crece vertiginosamente al ritmo de las carencias y demandas de los ciudadanos-, muchas veces los dirigentes políticos optan por soluciones cortoplacistas y “cosméticas”. La falta de una visión arquitectónica de la política ha impedido la elaboración de estrategias que perduren en el tiempo y que incluyan al ciudadano, en la preparación de un proyecto de ciudad al que aspiran.
La economía, la planificación urbana, las obras y servicios públicos y la seguridad, fueron recurrentemente ejes de promesas electorales que, la mayoría de las veces, formaron parte de propuestas desarticuladas en función de proyectos exigidos por necesidades coyunturales o, por planteos de corto o mediano plazo.
En el marco de la globalización, una de las grandes batallas que afrontará toda urbe es por su identidad cultural. Sin embargo, ¿cuántos planes estratégicos han sido concebidos desde la identidad de la ciudad? Recientemente, muchos gobiernos municipales han puesto en marcha modelos casi iguales de Marca Ciudad, desconociendo las particularidades propias de cada ciudad, allí donde radica su valor diferencial.
En la búsqueda por resaltar estos valores, está el verdadero poder que tiene un gobernante para integrar a los ciudadanos al proyecto de posicionamiento del núcleo urbano que gobierna, y hacerlos partícipes del mismo. Gran parte de la clase dirigente latinoamericana ha dejado de satisfacer las aspiraciones de los ciudadanos, obstaculizando la construcción
de un proyecto a largo plazo que incluya la identidad de la ciudad, conceptualizada en el “Triángulo de la Identidad” cuyos vértices son: su morfología, su personalidad y su dinámica; en otras palabras, su diseño
urbano, impronta cultural y “ritmo”.
Estimamos que un cambio de paradigma que permita integrar a los “vecinos” como parte del futuro proyecto de una ciudad, será la herramienta que dará la posibilidad no sólo de conectar a la política con la sociedad sino, también, lograr una real identificación del ciudadano con su ciudad y su orgullo de pertenencia.
La política y los políticos deben interpretar hacia dónde se dirigen las sociedades y, más aún, anticiparse y liderar su porvenir. Es con la gente, con sus aspiraciones, con la identidad de la ciudad, con la política, que podremos recorrer un destino en común. Esperamos que la presente herramienta genere un enfoque particular de cómo hacer política y cómo comunicarla.
Jorge Dell’Oro
Coordinador
OCPLA