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PERCEPCIONES CIUDADANAS SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL. ESTUDIO CUANTITATIVO EN LA CIUDAD DE LA PAZ

PRESENTACIÓN DE LIBRO

El día viernes, 4 de noviembre se realizó la presentación del libro “Percepciones ciudadanas sobre la situación actual. Estudio cuantitativo en la ciudad de La Paz” por parte del coordinador de la investigación, Antonio Vargas Ríos, Fiscal General de la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), Pedro Glasinovic V., Presidente de la APLP y Dr. Iván Velásquez Castellanos, Coordinador de la Fundación Konrad Adenauer. La presentación tuvo lugar en el Auditorio de la APLP en el edificio Las Dos Torres a las 18:45 y duró aproximadamente dos horas.

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PERCEPCIONES CIUDADANAS SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL. ESTUDIO CUANTITATIVO EN LA CIUDAD DE LA PAZ

De Jörn Reineke| 24. de Noviembre de 2011 - 17:00 Horas

Cronología de la presentación:

La presentación se inició con un breve discurso del Dr. Iván Velásquez Castellanos en el cual en primer lugar pronunció su agradecimiento por la realización del estudio. Posteriormente dijo que seis años después de que Evo Morales ganó las elecciones presidenciales en Bolivia, se percibe mediante la investigación el desencanto en la población boliviana y añadió que en “países culturalmente avanzados” la investigación de la percepción pública se encuentra institucionalizada socialmente lo que lamentablemente en Bolivia no ocurre. El Dr. Iván Velásquez recalcó que en Bolivia solo se invierte el 0.004 por ciento del producto interno bruto en investigación lo que sería muy poco para un país que quiere salir del subdesarrollo, ya que la investigación constituye un recurso de crecimiento importante. A continuación mencionó que en países desarrollados las encuestas e investigaciones sobre la percepción pública constituyen instrumentos valiosos para la toma de decisiones en el campo de la política pública, lo que lastimosamente no es así en Bolivia donde simplemente no se las toma en cuenta. El Dr. Iván Velásquez Castellanos resaltó que mas del 60% de la población boliviana vive debajo de la línea de la pobreza y que el CAMBIO verdadero que desea el pueblo es el mejoramiento de sus condiciones de vida que se basaría en una mejora de la situación económica la que crearía mayor empleo y un alza salarial.

Según el Dr. Velásquez la encuesta revela indudablemente que el pueblo boliviano tiene visiones negativas de la situación económica en el país y del manejo de la economía por el gobierno. Al final de su discurso dijo que esa investigación debería ser un impulso para reflexionar e incentivar el desarrollo de un debate abierto y plural sobre los problemas que aquejan a la sociedad boliviana para que así la situación actual del país cambie de verdad.

A continuación el Señor Pedro Glasinovic pronunció en su discurso primeramente su agradecimiento por el privilegio de auspiciar este evento con la colaboración de la Fundación Konrad Adenauer y dio gracias a las personas que hicieron posible este excelente trabajo de investigación. Después mencionó que la encuesta muestra los efectos de las medidas económicas y políticas del gobierno en base a la opinión ciudadana, la cual muestra los problemas de la realidad boliviana que no se debería ignorar.

Seguidamente se presentaron los resultados y conclusiones de la investigación, parte principal de este evento, mediante las explicaciones y comentarios del Señor Antonio Vargas Ríos.

Presentación de la investigación:

El libro “Percepciones ciudadanas sobre la situación actual. Estudio cuantitativo en la ciudad de La Paz.” se basa en una investigación, la cual se realizó el día 19 de marzo de 2011. Se concluyó la encuesta obteniendo una muestra de 432 boletas que según el coordinador Antonio Vargas Ríos demuestra la representatividad de este estudio. Además se efectuaba la encuesta considerando los diferentes distritos de La Paz como también el sexo y la edad de los encuestados.

Para revelar las condiciones de vida de los encuestados se incluyó en el estudio preguntas acerca del trabajo, vivienda y educación.

La investigación señala la percepción de la población con respecto a la situación económica a base de preguntas que enfocaban temas como por ejemplo la crisis mundial, el cambio climático, conflictos entre el gobierno y productores y EMAPA y otros. Antonio Vargas Ríos recalcó que los resultados mostraron que la población percibe la situación económica actual y futura como regular con una tendencia negativa.

Tal percepción se debe a una razón principal, la cual es el desabastecimiento de insumos básicos de la canasta familiar. Con respecto a las empresas estatales EMAPA e Insumos Bolivia existe una contradicción en la opinión pública, ya que por un lado son percibidas como un competidor desleal, por el hecho de que venden productos subvencionados lo cual perjudica a los pequeños vendedores, pero por otro lado son también percibidas como un alivio para las familias grandes.

La percepción de la población con respecto a las decisiones políticas recientes adoptadas por el Gobierno Nacional se evidenció mediante preguntas que apuntaban a acontecimientos recientes como el gasolinazo (medida gubernamental que hizo subir el precio de los combustibles líquidos) y el desempeño del Presidente Evo Morales.

La encuesta reveló también en esta parte una contradicción marcada, la cual consiste en que el actual gobierno y la legislatura del presidente son percibidas como regular a mal, pero que por otro lado el presidente no es percibido como el responsable de su mala gestión si no que “sus colaboradores son los que le hacen quedar mal, pese a las buenas intenciones del Primer Mandatario”. Interpretando la percepción del pueblo paceño se hace evidente que la misma se basa en el comportamiento del presidente frente a conflictos o errores de su gobierno, de hecho el primer mandatario nunca asumió la responsabilidad de los malos actos de su gobierno y engaña al pueblo boliviano echando la culpa a los ministros y la policía presentándose como una víctima la cual no sabía de nada. Como Presidente, Evo Morales, tiene la obligación de supervisar y coordinar el trabajo de su gobierno y así asumir con responsabilidad las consecuencias de sus actos.

Pero por lo contrario eso lamentablemente jamás sucedió como se pudo observar en el caso de la aprobación del decreto supremo 748 también conocido como “el gasolinazo” y su posterior deroga o mediante el conflicto generado por la planificación de la construcción de una carretera que iba a atravesar el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure (TIPNIS), recalcando que este conflicto sucedió después de la realización de la encuesta.

El grado de corresponsabilidad de la población respecto a las decisiones del Gobierno Nacional se investigó en la encuesta por medio de preguntas como “¿que hizo subir el precio de los combustibles líquidos?” y “¿considera que el gobierno del MAS utiliza los mecanismos de la justicia en contra de los políticos opositores?”.

Según la conclusión por parte de Antonio Vargas Ríos, el gobierno de Morales no logró establecer una corresponsabilidad con la sociedad por el hecho de que la encuesta reveló que la población no percibe que el gobierno actual esté del lado del pueblo sino, por lo contrario, es un gobierno que actúa de acuerdo a la mentalidad del partido político Movimiento al Socialismo (MAS) representado por el Presidente Morales. El desacuerdo del pueblo con la política gubernamental con respecto a denominar la prensa como un enemigo confirma tal observación por la razón de que el pueblo de lo contrario considera la oposición política como el enemigo principal del gobierno. La judicialización de la política por parte del gobierno para usarla como herramienta en contra de políticos opositores es percibida como opresión y revanchismo, lo cual es contra productivo para el fomento de la democracia del país.

También en esa parte de la encuesta se puede hallar una contradicción, la cual se basa en el hecho de que la mayoría de la población opina que tal uso de la justicia contra políticos opositores es una medida apropiada para eliminar a los corruptos.

Eso pone en duda el conocimiento del término democracia entre jóvenes de 18 a 34 años, los cuales constituyen el mayor grupo encuestado, ya que la incompatibilidad del aprecio de la democracia y del uso de la justicia en contra de la oposición política es más que evidente.

La investigación también enfocaba el comportamiento político de la población por medio de preguntas como por ejemplo “¿Por quien votó en las pasadas elecciones presidenciales?” o “¿Se debería llamar a referéndum revocatorio para cortar el período presidencial de Evo Morales?”.

La investigación recalca dos importantes observaciones con respecto al comportamiento político de la población. En primer lugar que los indecisos determinarían posteriores elecciones. La segunda observación importante es que se identificó el llamado “voto duro”, término que representa a las personas que votarían de todos modos por Evo Morales o el MAS, y la llamada “oposición dura”, término que representa a las personas que de ningún modo votarían por Evo Morales o el MAS.

El “voto duro” está constituido predominantemente por personas entre 18 a 44 años pertenecientes a la etnia Aymara, las cuales se caracterizan por ser miembros de familias numerosas (de cinco a ocho personas) y cuyos oficios son el comercio, simplemente estudiantes, labores de casa o empleados en oficinas públicas no profesionales. La oposición dura en cambio se constituye mayormente por personas blancas y mestizas de 35 a 44 años y mayores o iguales a 60 años de edad, las cuales se caracterizan por pertenecer a familias promedio (de uno a cuatro personas) las cuales son profesionales, tanto empleados en empresas públicas y privadas como trabajadores independientes, desocupados y jubilados o rentistas, .

Ambos grupos manifiestan claramente un conflicto de clases y etnias existente en el país. En este caso la línea de conflicto se encuentra entre un grupo de personas miembros de familias numerosas perteneciente a la etnia Aymara de baja educación (con excepción de los estudiantes anteriormente mencionados) y otro grupo poblacional el cual se constituye por blancos y mestizos miembros de familias promedio con una mejor educación.

Esa observación no es sorprendente en absoluto ya que se sabe de anteriores investigaciones que la pobreza en Bolivia se correlaciona con la pertenencia a etnias originarias, las cuales no se veían representadas por gobiernos anteriores.

Con respecto a la alta tasa de natalidad esa encuesta revela claramente que esta se asocia también con la pertenencia a etnias originarias. En sociedades modernas una baja tasa de natalidad es una señal de la emancipación de la mujer y un alto bienestar en general. A principios del siglo pasado en los países europeos, se observó el mismo fenómeno basado en una mentalidad atrasada, ya que los padres tenían muchos hijos para asegurar su cuidado durante su vejez, por otro lado es necesario recordar también que las malas condiciones de higiene y alimentación contribuyeron a altas tasas de mortalidad. Gracias al desarrollo de las sociedades y el establecimiento de sistemas de aseguramiento social estatal, en países desarrollados esa problemática es tema del pasado.

Los grados de confianza de la población en relación a las instituciones se indagó mediante preguntas como por ejemplo “¿Qué instituciones son corruptas?” y “¿En relación a otros gobiernos” como estima el encuestado la situación actual del narcotráfico?.

Los datos obtenidos en la encuesta muestran que la población percibe que el actual gobierno es igual de corrupto como los anteriores pero con una pequeña tendencia a menos corrupto. La Policía Nacional y el Gobierno Nacional son consideradas las instituciones más corruptas. La prensa, la iglesia y la asamblea legislativa son, según la encuesta, las instituciones menos corruptas. La alta desconfianza con respecto a la policía es un hecho alarmante pero coincide con la mala reputación de la policía en general lo que se basa comprensiblemente en experiencias de la vida cotidiana, las cuales muestran una alta disponibilidad de los policías de aceptar coimas. Las frecuentes participaciones de los policías de alto rango en actos criminales, como sucedió por ejemplo en el caso de los dos Comandantes de la Policía Nacional Óscar Nina y Ciro Oscar Farfán Medina, los cuales fueron involucrados en un periodo corto de tiempo en actos criminales y tuvieron que ser reemplazados por el presidente Evo Morales, y también el conocido caso del ex comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), el retirado General René Sanabría, el cual fue capturado en Estados Unidos y condenado a 14 años de prisión por haber estado involucrado en el tráfico de drogas, son evidencias que la opinión ciudadana con respecto a la policía nacional se asemeja bastante a la realidad. También en este caso Evo Morales mostró un comportamiento no digno de un presidente por haber expresado en uno de sus discursos por televisión, que el código de coima existente en el país así como los actos de corrupción se deben a la herencia de la colonización por parte de los españoles, echando así la culpa a actores que vivieron hace mas de 200 años, en vez de reconocer la falta de control estatal y por consiguiente reformar las estructuras de la policía nacional para alcanzar un “CAMBIO” verdadero por lo menos en este aspecto. Las reformas correspondientes deberían también tener efecto sobre el insuficiente salario policial, lo cual provoca una alta vulnerabilidad de los oficiales con respecto a sobornos e iniciar una concientización de los oficiales mediante medidas didácticas. Un cambio de las mentalidades existentes en la policía, la cual debería ser ejemplo modelo en cualquier sociedad, es imprescindible para poder lograr la concientización futura del resto del pueblo boliviano.

La investigación incluye también la polémica acerca de la ley contra el racismo y la discriminación mediante preguntas las cuales apuntan a la percepción de la población de la presencia y grados de racismo y discriminación. Siguiendo tal propósito se preguntó por ejemplo ¿Usted considera que hay racismo en nuestro país?, “Ha sufrido usted algún acto de racismo?” y “Quién lo discrimina?”.

Mediante las respuestas resultantes se manifestó claramente que el 56% del pueblo percibe fuertemente la existencia del racismo en el país pero que a la vez la mayoría del pueblo (56%) nunca ha sido víctima de un acto de racismo. Por consiguiente el Señor Antonio Vargas Ríos llega a la conclusión que los encuestados perciben la discriminación por medio del racismo no en primera persona sino como una conducta externa a su esfera individual y la proyectan hacia la conducta de terceros.

Esa observación es de alta importancia por la razón de que la política interna del gobierno, marcada por el indigenismo, provocó una fuerte polarización en la sociedad. El masivo uso de los términos originario y indígena creó un ambiente de exclusión hacía los mestizos y blancos los cuales constituyen el 40% de la población nacional y por consiguiente el gobierno cometió el mismo error como los anteriores gobiernos con respecto a la exclusión de indígenas. En cambio el uso más frecuente de términos como boliviano o paisano hubiera ayudado en fomentar una identidad mutua nacional tratando de resaltar las cosas que el pueblo tiene en común y no las diferencias, las que evidentemente existen y las que tampoco hay que ignorar. Lo anteriormente mencionado son intentos de tratar de explicar el paradójico resultado de una alta percepción de racismo por la población y que a la vez la mayoría del pueblo nunca sufrió tal agresión, mediante una política interna inoportuna que fomentó un ambiente racista, el cual en realidad así no existe.

Además se hizo evidente que la consideración de los medios de comunicación como racistas por parte del presidente Evo Morales, no se manifiesta en la percepción pública, lo cual demuestra una vez más la falta de corresponsabilidad entre el gobierno nacional y el pueblo boliviano. Eso significa que la controversia y la protesta que generaron principalmente los artículos 16 y 23 de la ley contra el racismo y la discriminación por parte de los periodistas, que manifestaban su preocupación por la posible delimitación de la libre expresión, la cual constituye un pilar fundamental de toda democracia, no fue perjudicial en forma de un mala reputación del periodismo nacional.

El alarmante hecho de que 53% de la población boliviana emigraría si tendría la oportunidad de hacerlo, resalta la existencia de una alta insatisfacción en el pueblo boliviano acerca de la situación actual del país, por lo cual la investigación debería ser considerada de alta importancia por parte del gobierno.

El rechazo de los resultados de la investigación por parte de la senadora Sandra Soriano del partido MAS diciendo que “muchas veces las cifras no responden a la realidad” demuestra lastimosamente todo lo contrario. Pero como dijo el Presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP) Pedro Glasinovic: “Ignorar el problema no hace que éste desaparezca”.

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