Notas de acontecimientos

“Hablar de liderazgo es hablar de todos”

Reflexiones académicas de los talleres

El primero de diciembre se inició el dictado del Curso “Formación en Igualdad” organizado por la Comisión Nacional de Jóvenes del Partido Nacional, el Centro de Estudios y Formación Josefa Oribe y el Programa Uruguay de la Fundación Konrad Adenauer. El mismo constó con cinco módulos que trataron temas vigentes en la agenda política como la violencia, la participación política, la trata de personas y conceptos básicos para introducirse en el tema.

La iniciativa de estas organizaciones demostró que hay militantes interesados en el tema, y que se apuesta a trabajar y a educar sobre los diferentes tópicos que lo conciernen.

En nuestro país, como en la gran mayoría del mundo occidental, existe una cultura hegemónica y tradicional como modelo de estándar para el liderazgo que no admite debilidad, flaqueza, fragilidad; el sistema margine a aquellos que no logran este estándar medio. Parte de esto, nos demuestra que la cuestión de liderazgo no es algo que refiera de forma exclusiva a determinado sexo. Y es por ello que se trata también de romper con esos estereotipos como el expuesto anteriormente.

Hoy existe un ser humano más participativo en los asuntos que tienen que ver con el liderazgo. Se está logrando concientizar que la cuestión sin ellos no es posible. Los resultados dependen del involucramiento de todos, aunque es un proceso lento y aún falta mucho. Es fundamental comprender que los cambios sociales se dan en conjunto con la cultura de un pueblo, es por ello que es necesaria la participación de todos.

El problema de la participación de la mujer en diferentes ámbitos sociales es notoria. En aquellos casos de espacios de poder, se agrava cuando los lugares a ocupar son pocos. Esta situacion genera una mayor competencia, donde el problema es que la misma no se da en las mejores condiciones. En general hay muy poca participación debido a que existen muchos impedimentos. Uruguay es un país en el que predomina la población de la tercera edad, con un sistema nuevo. Esto conduce a la necesidad de afrontar nuevos desafíos. Vivimos en una era de globalización donde muchos valores se han perdido, donde según algunos expertos estamos en la decadencia cultural arraigada a una era de cambio tecnológico.

Los derechos humanos de tercera generación logran una preponderancia modificando los roles y lugares asignados en el siglo anterior. Se actualizan mandatos y se logra tener una nueva posición ante los cambios sociales y dentro de ellos, al liderazgo. El papel de la juventud se vuelve preponderante ya que los jóvenes comienzan a participar como ciudadanos activos, comprometidos con su país y su gente. Son ciudadanos que quieren cambiar la realidad que viven, y participan de la lucha por la igualdad en oportunidades para el liderazgo, porque comprende su relevancia.

Como integrantes de un partido político, entendemos la responsabilidad de cambiar la realidad, aportar a una verdadera participación política, prevenir y evitar el acoso y asegurarnos que además de llegar al poder, todos puedan ejercer libremente su cargo sin ser obligados a renunciar o a actuar de determinada manera. Es por ello que desde muy temprano, se debe educar sobre este asunto, entender que somos todos iguales con la diferencia de los talentos y las virtudes que dicta nuestra Constitución. El cambio debe contagiar a las futuras generaciones, haciendo que estas enseñen a los más grandes de la relevancia que tiene esta cuestión.

Reflexiones de Vanessa Casciano, directora Comisión Nacional de Jóvenes del Partido Nacional, coordinadora de la Comisión de Formación del CEF Josefa ORIBE

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