Notas de acontecimientos

Pobreza y Corrupción en América Latina

El pobre no es el problema, es la solución

El daño que provoca el asistencialismo a la sociedad, al gobierno y al estado de derecho fueron los temas centrales del encuentro en Punta del Este. La primera jornada se centró en dos de las problemáticas más graves de América Latina: la pobreza y la corrupción. Resolver estos desafíos dramáticos es una de las tareas más difíciles que enfrenta la política y depende todo del esfuerzo de una generación innovadora.

El sábado 16 de abril de 2016 la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo organizó junto con el Instituto de Estudios Cívicos (IEC) y el Instituto Acton un seminario para discutir “Pobreza y Corrupción en América Latina: un enfoque humanista liberal para su erradicación.” Se encontraron en Punta del Este un grupo de expertos, políticos y jóvenes de Argentina, Uruguay y México.

El Secretario Académico del Instituto Acton, Lic. Gustavo Hasperué, inició la jornada con la presentación de una visión cristiana y liberal para enfrentar a la situación. Para terminar con la pobreza es necesario cambiar el enfoque e incorporar un sistema productivo en el que los pobres tengan capacidad de generar, afirmó el ponente. Por lo tanto debemos entender, que el Estado no es capaz de enfrentar el desafío, sino que es tarea de la sociedad civil y del mercado terminar con la pobreza. Las diversas políticas asistenciales implementadas para aquellos quienes no consiguen trabajo o tienen un salario muy bajo, tanto como las leyes laborales rígidas y exigentes son para Hasperué medidas anticuadas que no muestran resultados adecuados. Favorece en cambio un sistema de ayuda a la autosuficiencia, en el que el enfoque se oriente hacia el desarrollo de la comunidad y de los negocios en vez de donaciones, la necesidad de acabar con el paternalismo y establecer a su vez colaboración, y la introducción del comercio en vez de lo subsidios. “Los pobres tienen capacidades de generar, tenemos que mostrar solidaridad con ellos.” Para Hasperué integrar a los pobres al comercio y al mercado laboral es la única manera para luchar contra la pobreza. „El pobre no es el problema, es la solución.” Es importante descubrir la capacidad humana y aprovecharla para no solo reducir la pobreza, sino a la vez fortalecer la economía, comenta el referente. Por lo tanto tiene que estar presente la política y actuar como arquitecto, tomando acciones concretas que ayuden a comerciantes pequeños y a potenciar inversiones. Siguiendo el ejemplo de Hernando de Soto, economista peruano, Gustavo Hasperué también afirma la importancia de convertir los pobres en propietarios y consumidores. El gran desafío para los jóvenes políticos se encuentra más allá de la ideología. Necesitamos jóvenes críticos y pragmáticos que traten al tema con innovación y optimismo para enfrentar a los discursos pesimistas actuales.

A continuación habló la diputada argentina Cornelia Schmidt-Liermann, del PRO sobre la empresarialidad, el protagonismo de los pobres y la corrupción. En Argentina existe un estado corrupto en el que los políticos no cumplen con las normas. El pueblo está desilusionado y ya no confía en la política. La política en Argentina suele tomar características populistas. Es necesario fortalecer la educación, sobre todo la educación segundaria para que crezca una sociedad civil más consciente de la situación actual. Pero no solo falla la sociedad a los jóvenes, sino también los partidos políticos que no responden a sus militantes jóvenes. Los partidos se quedan presos en estructuras anticuados sin capacidad de integrar a las generaciones jóvenes de manera productiva. Aunque exista buena participación juvenil, los partidos no aprovechan de ella. ”Estamos pensando en el corto plazo”, lo que generó una crisis de motivación de los jóvenes y de la sociedad en general. Faltan motivos para hacer política porque los partidos dejaron de convencer a la gente y no cumplen con sus promesas. “Necesitamos partidos que ayuden a la gente, y no les engañen”, afirmó la diputada. Por lo tanto es necesario que los jóvenes tomen la iniciativa. “Tienen que apoyarse entre ellos y empezar a difundir sus ideas.” Para esto pueden apoyarse en fundaciones políticas, como la Fundación Konrad Adenauer, que promueven nuevas iniciativas y la participación política. De todas formas es necesario preguntarse como captar a los jóvenes, que están cada vez más emigrando del país a buscar un futuro en los EEUU o Europa. Así mencionó una joven uruguaya que “el joven ambicioso, el que quiere ir adelante se va a fuera.” Es una cuestión política crear más oportunidades e incentivos para impedir la pérdida de capacidades.” Solo en cooperación con la generación joven se puede enfrentar a los desafíos urgentes y emprender un cambio verdadero. Así se desarrollan políticas innovadoras y la posibilidad de lograr un estado mejor.

Alexa Lenz

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