Notas de acontecimientos

„DEBEMOS ABANDONAR LA AUTOCOMPLACENCIA“

FORO LATINOAMERICANO SOBRE TRANSFORMACIONES DE LA DEMOCRACIA

“Necesitamos una definición de la Democracia exigente en base a criterios básicos universales”, comenzó el Prof. Daniel Chasquetti. El comentarista llamó la atención sobre la necesidad de tener en cuenta las limitaciones estructurales y evaluar los cambios en función de los contextos en los que se producen.

No es lo mismo un cambio en un contexto de guerra o de catástrofe natural que en un una situación pacífica. En el caso de Uruguay hay pocas variaciones desde 2012 y el país ocupa posiciones destacadas en casi todas las dimensiones evaluadas en el estudio. El status democrático es un aspecto particularmente positivo. En cuanto a los indicadores económicos Uruguay ofrece un marco estable para los inversoras y mantiene reglas de juego clara por la existencia de un Poder Judicial independiente. Sin embargo existen falencias en el control de los monopolios y el país mantiene altos aranceles que dificultan la inversión.

En la dimensión de la gestión se constata un déficit en el uso de algunos activos pero existe una interesante participación de la sociedad civil y sólidas bases de consenso social. También la cooperación internacional es aprovechada eficientemente por el estado que exhibe instituciones democráticas sólidas. Persiste en cambio la necesidad de reformas pendientes hace mucho tiempo. Tampoco se logró superar la situación regional en la que los dos principales socios bloquean sistemáticamente. Chasquetti concluye “Uruguay no hizo el esfuerzo necesario para firmar acuerdos con socios importantes, lo que significó perder oportunidades”.

“Los indicadores no son fines. Sí lo deberían ser el desarrollo humano y la igualdad de oportunidades”, afirmó el senador Luis Lacalle Pou (Partido Nacional) al comienzo de su intervención. “Mi preocupación entonces es si después de un período las personas son más libres. Aquí está centrada mi actividad política”. Lacalle afirmó que su diagnóstico no es tan favorable como el del ITB. Entre la foto y la realidad no veo coincidencias, afirmó el senador. “Debemos abandonar la autocomplacencia y observar críticamente la realidad. No entiendo como en un contexto asfixiante del MERCOSUR la libertad de comercio puede puntuar 9 en 10 puntos”. Lacalle destacó que la pérdida de puestos de trabajo consecuencia de medidas del gobierno argentino no hablan de un contexto favorable al comercio regional. Por otro lado criticó la subordinación de los intereses comerciales del país a asuntos políticos, como demuestra el ejemplo de Venezuela.

“El gobierno del Frente Amplio se fijó metas anticíclicas pero los números muestran que en período de bonanza económica se aumentó el gasto público y aumentó la plantilla de funcionarios públicos”, concluyó Lacalle criticó también la gestión del gobierno actual que considera ineficaz.

“Uruguay ranquea muy bien de acuerdo con los estudios presentados y corroborados por otras fuentes”, comenzó la ministra de Industria, Energía y Minería Carolina Cosse. El rumbo del gobierno centrado en el diálogo con la oposición para construir consensos favorece la implementación de políticas públicas sustentables. La ministra exhibió una gráfica que muestra una notoria disminución en la desigualdad en la sociedad. “Los cambios no dejan conformes a todos los actores. En las decisiones tomadas desde la administración pública se deben resolver o amortiguar las contradicciones entre expectativas de diferentes grupos o instituciones”, continuó Cosse. .

La ministra coincidió con un comentario desde la audiencia respecto a los graves problemas de la educación. Destacó que hay prevista 400 intervenciones edilicias en el período pero que no alcanza con esto. Estamos frente a problemas que son civilizatorios y surgen en todas las sociedades. “Los valores positivos no deben conformarnos sino motivarnos a ver qué es lo que queda por hacer todavía”, concluyó Cosse.

“El objetivo de un índice es comunicar, es provocar la discusión sobre asuntos relevantes”, decía Hauke Hartmann en la presentación del Índice de Transformación 2016 de la Fundación Bertelsmann. La presentación tuvo lugar en el marco de la nueva conferencia del Foro Latinoamericano organizado en cooperación con el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) en la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo.

“Se trata de ofrecer información novedosa, que contribuya realmente a mejorar la calidad de la democracia. Nuestro índice se basa en fuentes independientes y creíbles, por lo que constituye una herramienta útil aplicable universalmente. La independencia económica de la Fundación Bertelsmann es fundamental para mantener esta independencia, continuó Hartmann.

El disertante puso el énfasis en la necesidad de observar la transformación y la capacidad de gerenciar dicha transformación por parte de las instituciones. “Se trata de aprovechar experiencia y de evitar comenzar de cero todas las veces”, afirma Hartmann. El índice se construye a partir de un equipo internacional de 300 personas y las informaciones se confrontan para evitar sesgos locales o preconceptos construidos a partir de informaciones fuera de contexto. Su objetivo no es el ranking sino ofrecer herramientas de análisis y gestión. La calidad de la institucionalidad democrática y de la economía de mercado constituye el centro de atención del estudio que los considera como complementarios. Ambos son indispensables para la construcción de una sociedad verdaderamente democrática. En este sentido Hartmann constata que la participación política no siempre garantiza la vigencia del estado de derecho y que la calidad de la democracia está siendo erosionada en varias partes del mundo. Finalmente Hartmann se refirió a la capacidad de gerencia de los estados. Aquí el estudio se centra en cuatro dimensiones relevantes a ser analizadas: capacidad de conducción, eficiencia en el uso de los recursos, capacidad de construcción de consensos y la cooperación internacional. Hartmann culminó resaltando los indicadores muy positivos de Uruguay en la mayoría de las dimensiones. “En algunos países la gente se combate y acá están sentados en la misma mesa”, concluyó.

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