Notas de acontecimientos

La ecología en el camino entre Alemania y Rusia

El pasado 7 de setiembre de 2016, la Fundación Konrad Adenauer organizó un coloquio sobre energías renovables. Los expositores a cargo fueron el profesor Gunnar Prause, Anatoli Beifert y Laima Gerlitz de la Universidad Wismar (Alemania). Los tres referentes hablaron sobre las perspectivas tecnológicas y el futuro de la ecología.

“La sustentabilidad es el tema más importante del futuro”, aseguró el Prof. Prause. También puso el foco en el calentamiento climático y aseguró que es “el desafío más grande” para la industria y para la sociedad. Según el docente, la situación actual obliga a crear nuevas tecnologías.

El trabajo

El profesor Prause y su equipo piensan y crean tecnologías alternativas a favor de la sustentabilidad energética, principalmente en Europa del Este. Allí se encuentra el mar Báltico, uno de los más transitados del mundo y “un camino entre Alemania y Rusia”. Esta ruta hídrica posibilita el transporte de productos desde y hacia Europa del Este. Es tan importante que, incluso, permite la llegada y el envío de productos a China.

El objetivo de Prause es desarrollar tecnologías que reduzcan los daños que la actividad comercial produce en el medio ambiente. A la vez, proponen una mayor eficiencia del transporte en el mar Baltico.

Las alternativas

Laima Gerlitz, miembro del equipo de Prause, explicó algunos de los proyectos en curso. Según la científica, el gas natural licuado (LNG) es una gran alternativa como combustible para embarcaciones. El objetivo: reducir la emisión de azufre en el ambiente. Esta nueva fuente es más eficiente que los combustibles tradicionales y contamina menos.

Algunos años atrás, el LNG no era utilizado en transporte marítimo por miedo a posibles explosiones. Pero Gerlitz explicó que el gas licuado no tiene riesgos de explosión.

La experta aseguró que la inclusión de LNG en los barcos es una iniciativa que permite más sustentabilidad en la Unión Europea (UE).

Gran parte de la fuerza económica de Europa se basa en la exportación. Por eso, la UE trabaja intensamente para crear un transporte más eficiente y amigable con la naturaleza. Los esfuerzos han surtido grandes efectos. En cooperación con empresas privadas, ya se recaudaron más de 20 millones de euros para invertir en nuevas tecnologías.

Anatoli Beifert, parte del equipo de Prause e investigador de la Universidad de Wismar, puso énfasis en la eficiencia del transporte aéreo. “El comercio internacional no puede funcionar sin carga aérea”, aseguró Beifert. Sólo el 1% de la carga mundial es transportada en aviones, pero esta cifra es un 40% del dinero del comercio mundial.

Según el experto, hay mucho para mejorar en este sentido. Para Prause, el foco de las aerolíneas está en el transporte de personas y no en el transporte de carga.

Beifert asegura que una buena alternativa para mejorar el transporte de carga por avión son los “camiones volados”. Este método permite transportar cargas de un aeropuerto a otro, dentro de distintos países, sin inspecciones aduaneras en las fronteras. Los controles de mercadería se hacen en los aeropuertos de salida y destino.

El investigador aseguró que los “camiones volados” reducen el tiempo y los recursos para la carga. Según Beifert, este método también podría ser utilizado en América Latina, en donde “los controles llevan mucho tiempo”.

El científico manifestó interés por encontrar socios en Uruguay y Latinoamérica para trabajar en cooperación.

Después del coloquio, los participantes realizaron consultas y conversaron con los expertos.

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