Publicador de contenidos

IMAGO / Anadolu Agency
Reportajes internacionales

México tras el golpe contra "El Mencho": Situación de seguridad, riesgos para el Mundial y perspectivas comerciales

En febrero de 2026, las fuerzas armadas mexicanas logran capturar y neutralizar a Nemesio Oseguera Cervantes ("El Mencho"), líder del cártel más poderoso del país. Inmediatamente después, se desatan demostraciones de fuerza y represalias coordinadas: bloqueos de carreteras, ataques incendiarios y enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad y miembros del crimen organizado, que dejan un saldo de aproximadamente 60 víctimas mortales. Con ello, la precaria situación de seguridad en México vuelve a situarse temporalmente en el foco de la atención internacional. El gobierno se esfuerza por restablecer la estabilidad con rapidez, especialmente con la mirada puesta en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026. Una escalada prolongada avivaría el debate ya existente sobre un posible cambio de las sedes de los partidos. Al mismo tiempo, esta operación fortalece la posición del gobierno mexicano frente a los Estados Unidos. La eliminación de un líder criminal buscado internacionalmente pretende demostrar a Washington la capacidad de acción de México en materia de seguridad y desvirtuar los argumentos que favorecen una intervención estadounidense. Esto es de suma importancia ante la próxima renegociación del tratado de libre comercio de América del Norte (T-MEC), que sigue siendo la columna vertebral de la economía mexicana. Para las empresas alemanas y europeas, las perspectivas en México para 2026 son fundamentalmente positivas, sobre todo gracias a la modernización prevista del Acuerdo Global entre la UE y México. Aunque la violencia aumenta la incertidumbre a corto plazo, se considera poco probable una nueva escalada a nivel nacional. Si la operación logra consolidar la posición de México en las negociaciones del T-MEC, esto resultaría altamente beneficioso para las empresas europeas establecidas en el país.

Publicador de contenidos

Compartir

La caída de „El Mencho“ y sus consecuencias inmediatas

El 22 de febrero de 2026, Nemesio Oseguera Cervantes, alias „El Mencho“, líder histórico del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los criminales más buscados del mundo[1], fue capturado y abatido en una operación militar que contó con el apoyo de inteligencia estadounidense. Inmediatamente después, el cártel desató una serie de represalias y demostraciones de fuerza coordinadas. En 20 de los 32 estados mexicanos, especialmente en el bastión del CJNG en el estado de Jalisco (incluida su capital y sede de la Copa Mundial, Guadalajara), grupos armados mantuvieron enfrentamientos de varias horas con las fuerzas de seguridad. Bloqueos de carreteras, ataques incendiarios y agresiones selectivas contra la infraestructura buscaron socavar la capacidad de acción del Estado y subrayar simbólicamente su control territorial. Según cifras oficiales, 30 de las 61 víctimas mortales totales eran miembros del CJNG.

Esa misma noche, el ejército logró recuperar gran parte del control en las zonas afectadas. Desde entonces, la situación se ha tranquilizado superficialmente y ya no existe un estado de peligro a nivel nacional. Los disturbios no escalaron hacia una violencia directa contra la población civil o infraestructura estratégica y los bloqueos viales fueron disueltos con rapidez. Las clases escolares y el transporte público, suspendidos temporalmente en muchas regiones, se reanudaron tras dos días. Asimismo, la embajada de los Estados Unidos ya ha levantado su alerta general para México.

Esta contención relativa de la violencia responde probablemente a un cálculo racional de los actores restantes del CJNG. El incentivo de asegurar la operatividad de la organización prevalece actualmente sobre el impulso de desafiar abiertamente el monopolio de la fuerza estatal mediante demostraciones paramilitares prolongadas. La proximidad del Mundial en junio y las constantes amenazas de los EE. UU. sobre una posible intervención militar aumentan considerablemente la presión sobre el gobierno. Una mayor escalada de violencia por parte del cártel provocaría con alta probabilidad reacciones drásticas del Estado mexicano, lo que pondría en riesgo existencial las estructuras actuales del grupo criminal.

No obstante, no se puede hablar de una distensión sostenible. El CJNG posee una estructura similar a una franquicia con facciones regionales semiautónomas. Por ello, la organización permanece operativa incluso tras la muerte de su líder. Las acciones coordinadas en 20 estados demuestran que el cártel aún conserva su capacidad de organización. Sin embargo, esta estructura conlleva un alto riesgo de luchas internas de poder. „El Mencho“ era una figura de liderazgo aceptada por todos y, en parte, incluso venerada.[2]  Con su muerte, es probable que surjan tensiones entre los líderes restantes, favoreciendo una fragmentación gradual en subgrupos regionales. En esta fase de transición, es de esperar un aumento de la violencia también por conflictos con cárteles rivals en regiones específicas. Pese a ello, una nueva escalada nacional o una amenaza generalizada para los civiles parece poco probable por el momento. Los eventos del 22 de febrero indicaron que las represalias no se llevaron deliberadamente al máximo nivel de escalada. Aun así, el riesgo persiste ya que el CJNG tiene la capacidad técnica de ampliar significativamente la violencia y atacar objetivos civiles si así lo decidiera.

La comunicación de crisis inicial del gobierno de la presidenta Sheinbaum fue sumamente desafortunada. En el momento de la muerte de „El Mencho“ y la violencia subsecuente, la presidenta se encontraba en el estado de Coahuila en un acto de promoción de sus programas sociales mientras gran parte del país se sumía momentáneamente en el caos. No hubo una coordinación visible de la respuesta estatal por parte de la presidencia en las primeras horas. Su primer comentario público se limitó a un mensaje en redes sociales afirmando que las autoridades tenían la situación bajo control y que informarían pronto; una declaración arriesgada e inapropiada para la gravedad del momento. Esta falta de sensibilidad ante la crisis generó duras críticas entre la población. No fue sino hasta la mañana siguiente, durante su conferencia de prensa, cuando se pronunció con mayor detalle con el fin de calmar los ánimos y prometer un pronto retorno a la normalidad.

Simultáneamente, la operación se alinea con un cambio de rumbo en la política de seguridad del gobierno. La presidenta Sheinbaum persigue un enfoque mucho más confrontativo contra el crimen organizado en comparación con su predecesor. Este cambio estratégico parece deberse menos a una convicción política propia y más a la considerable presión de Washington. En los Estados Unidos, el presidente Trump destacó los hechos en su discurso sobre el Estado de la Unión del 24 de febrero, celebrando la caída de „El Mencho“ como un gran éxito. Aparentemente, EE. UU. proporcionó información de inteligencia crucial para la localización, mientras que la ejecución recayó en las fuerzas mexicanas. Para Sheinbaum, la operación representa un éxito político en la relación bilateral. El gobierno mexicano mantiene la línea firme de que una intervención militar en suelo nacional es inaceptable y que los intereses de seguridad deben gestionarse mediante la cooperación. La eliminación de „El Mencho“ refuerza este argumento y debilita, al menos a corto y mediano plazo, las voces que piden una intervención estadounidense. Al mismo tiempo, se espera que este logro fortalezca la posición de México en las negociaciones ya iniciadas sobre el futuro del T-MEC.

 

La renegociación del T-MEC como una cuestión existencial para México

Formalmente, este proceso, basado en el acuerdo vigente desde 2020 entre EE. UU., México y Canadá, no se trata de una renegociación, sino de una revisión conjunta estipulada en el contrato para realizarse seis años después de su entrada en vigor. No obstante, todo apunta a que este proceso adquirirá de facto el carácter de una renegociación integral. Desde que asumió el cargo hace un año, el presidente Trump ha manifestado su intención de renegociar profundamente el acuerdo o dejarlo expirar, bajo el argumento de que perjudica a los Estados Unidos. En enero de 2026, Trump llegó incluso a calificar el T-MEC como "irrelevante" para su país. Otra opción que Trump favorece recurrentemente sería la división del T-MEC en dos acuerdos bilaterales separados: uno con Canadá y otro con México. En este escenario, los Estados Unidos podrían ejercer con mayor fuerza su superioridad en la posición negociadora frente a ambos socios por separado. Para México y Canadá, esta solución sería considerablemente más desfavorable. Hasta ahora, ambos países rechazan este planteamiento; sin embargo, si la presión de Washington aumenta, no se podría descartar este desenlace.

La valoración que Trump hace del T-MEC resulta sorprendente, dado que Canadá y, especialmente, México han superado a China como los socios comerciales más importantes de EE. UU. Este bloque comercial trilateral genera casi el 30% del PIB mundial. Además, la frontera entre Estados Unidos y México es la zona fronteriza con mayor actividad económica del planeta. El T-MEC constituye la columna vertebral de un volumen comercial bilateral anual de aproximadamente 800,000 millones de dólares. Desde 2025, México no solo es el país del cual EE. UU. importa la mayor cantidad de bienes, sino también el destino principal de las exportaciones estadounidenses. Esto convierte a México en el socio comercial central, lo que hace aún más notable la devaluación demostrativa del acuerdo por parte de Trump.

Si bien el T-MEC es significativo para EE. UU., para México es existencial. Tanto representantes del gobierno como de la oposición coinciden en una inusual unidad en que el acuerdo representa para la economía mexicana una "cuestión de vida o muerte". Alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas se dirigen a EE. UU. y más de doce millones de empleos dependen de la integración comercial norteamericana. El modelo económico de México está estrechamente ligado a la producción industrial orientada a la exportación para el mercado estadounidense. El acceso privilegiado es de importancia estratégica, especialmente en los sectores automotriz, electrónico, de maquinaria y agroindustrial. Además, el T-MEC ha sido fundamental para el atractivo de México como destino de Inversión Extranjera Directa (IED). Las empresas multinacionales utilizan al país como un centro de producción clave para abastecer el mercado estadounidense. Tan solo unas 2,000 empresas alemanas operan en México, la gran mayoría con el objetivo de formar parte de estas cadenas de suministro norteamericanas.

 

El Mundial 2026 como prueba de fuego en materia de seguridad

Del 11 de junio al 19 de julio de 2026, Estados Unidos, México y Canadá organizarán conjuntamente el mayor evento deportivo del mundo: la Copa Mundial de la FIFA. Aunque México albergará "solo" 13 de los 104 partidos, en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la importancia política de este gran acontecimiento para el país es incalculable.

La escalada de violencia del 22 de febrero ha reavivado el debate sobre la capacidad de México para organizar un evento de tal magnitud de forma segura. Especialmente Guadalajara, donde se vivieron escenas bélicas tras la detención, está bajo el microscopio. En las redes sociales han surgido peticiones para retirar los partidos a México o, al menos, cambiar la sede de Guadalajara. Incluso la selección nacional de Portugal anunció que revisaría su partido amistoso programado para el 28 de marzo en Ciudad de México por motivos de seguridad. En su primera declaración oficial tras los incidentes, la presidenta Sheinbaum subrayó que el Mundial podrá celebrarse de forma segura tanto en el país como en Guadalajara.

No obstante, según los estatutos de la FIFA, la decisión sobre una posible reubicación de las sedes recae exclusivamente en la federación internacional. Su presidente, Gianni Infantino, declaró el 25 de febrero tras conversaciones con autoridades locales que el Mundial se mantendrá en México y Guadalajara. A pesar de esta potestad formal de la FIFA, la postura de las federaciones nacionales afectadas será determinante. En Guadalajara jugarán, además de México, equipos como Corea del Sur, España, Colombia y Uruguay.[3]  Si varias federaciones presionan públicamente para un cambio de ubicación, la presión sobre la FIFA aumentaría. Perder sedes mundialistas sería un duro revés político para México. Sin embargo, si la seguridad se estabiliza en los próximos meses, cabe prever que los 13 partidos se celebrarán según lo previsto.

 

Modernización del Acuerdo Global UE–México

Desde una perspectiva alemana y europea, los acontecimientos actuales en México no solo son relevantes en términos de seguridad, sino también comerciales. El año 2026 podría ser muy prometedor para las relaciones económicas europeo-mexicanas, especialmente ante la firma prevista de la versión modernizada del Acuerdo Global UE–México. Si la firma se concreta en los próximos meses, el acuerdo daría un nuevo impulso a las relaciones dotándolas de una importancia estratégica adicional.

En el año 2000, México fue el primer país latinoamericano con el que la UE firmó un acuerdo de libre comercio integral. Este "Acuerdo Global" va mucho más allá de un tratado comercial clásico, incluyendo cooperación política, estándares democráticos y un marco de diálogo institucional. Aunque en 2018 se alcanzó un acuerdo de principio para su modernización, las negociaciones no concluyeron definitivamente hasta enero de 2025. Esta actualización profundiza considerablemente el alcance del acuerdo. Prevé una mayor liberalización de los mercados de bienes y servicios, reglas de origen modernizadas, disposiciones más estrictas en derecho de competencia y contratación pública, así como nuevos capítulos sobre comercio digital y apoyo a las PYMES. Geopolíticamente, el acuerdo permite a México diversificar sus relaciones comerciales y reducir, al menos parcialmente, su dependencia de los EE. UU.[4]  Sin embargo, se requiere realismo. Europa no puede sustituir a los Estados Unidos como mercado principal ni como socio económico central. Aun así, el Acuerdo Global puede ayudar a distribuir riesgos y reducir la vulnerabilidad exterior de México.

La reciente violencia tras la caída de "El Mencho" no debería poner en peligro la firma del acuerdo. No obstante, es previsible que el aumento de los riesgos de seguridad genere incertidumbre adicional para las empresas. Si los enfrentamientos se intensifican, las decisiones de inversión podrían posponerse temporalmente. Al mismo tiempo, la violencia, la extorsión y la corrupción han sido condiciones estructurales del entorno empresarial en México durante años. Por ello, los sucesos recientes representan más una agudización temporal de riesgos existentes que una ruptura fundamental. Tanto empresas nacionales como internacionales ya integran los sobrecostes derivados de la seguridad en sus cálculos financieros. A pesar de la reducción de márgenes que esto conlleva, México sigue siendo, por ahora, un destino económico atractivo.

Paradójicamente, los acontecimientos actuales podrían tener un efecto estabilizador indirecto para las empresas europeas. La neutralización de un líder criminal buscado internacionalmente refuerza el discurso de seguridad de México ante Washington. Esto mejora la posición de México en las negociaciones del T-MEC y puede contribuir a estabilizar el marco comercial norteamericano, beneficiando así también a las empresas alemanas y europeas presentes en el país.

 

Perspectivas

Con la captura y muerte de "El Mencho", el gobierno mexicano ha logrado asestar un golpe contundente a una de las estructuras criminales más importantes del país. No obstante, esto ha sumido a la nación en una fase de escalada de violencia a corto plazo, evidenciando que el Estado sigue sin ejercer un control total sobre su territorio. Queda por ver si esta desestabilización será temporal o si vastas regiones volverán a convertirse en escenarios de enfrentamientos violentos. Lo más probable para los próximos meses son luchas de poder regionales dentro del cártel, las cuales podrían desencadenar brotes de violencia puntuales sin llegar a una escalada nacional o a una amenaza generalizada para la población civil. En cuanto al comercio, más allá de las afectaciones inmediatas, no se prevén efectos negativos a largo plazo que superen los riesgos de seguridad ya existentes desde hace tiempo. El incentivo político para evitar una nueva espiral de violencia rara vez ha sido mayor para el gobierno mexicano. Con la mirada puesta en el Mundial 2026 y las amenazas explícitas de Washington, ya sea mediante una posible intervención o la rescisión del T-MEC, México se encuentra bajo una presión considerable para demostrar estabilidad y capacidad de acción. La continuidad del T-MEC es de importancia vital para la economía del país. Desde la perspectiva alemana y europea, tanto el futuro de dicho tratado como la modernización del Acuerdo Global UE-México son de relevancia central en 2026. Si ambos procesos avanzan positivamente, México podría ganar atractivo como destino de inversión para empresas europeas, a pesar de los riesgos de seguridad. Al mismo tiempo, la modernización del Acuerdo Global enviaría una señal geopolítica clave para una asociación europea-mexicana más profunda en un entorno global cada vez más fragmentado.

 


 

[1] Estados Unidos ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a la captura de „El Mencho“.

[2] Los miembros del CJNG a menudo lo mencionaban en baladas [narcocorridos], ensalzando en ellas sus supuestas „hazañas“.

[3] En marzo se determinará qué otras dos naciones disputarán sus partidos en Guadalajara.

[4] Para un análisis integral del potencial del Acuerdo Global entre la Unión Europea y México, véase la siguiente publicación: “El potencial de la relación México-Unión Europea” (KAS México, 2025).

Publicador de contenidos

Contacto Johannes Hügel
Johannes Hügel
Director de la oficina en México (en preparación)
johannes.huegel@kas.de

comment-portlet

Publicador de contenidos