Notas de acontecimientos

Mantener viva la memoria: una charla con Helen Gutowski

El 11 de mayo de 2015, Helena Goldstajn dio otra charla sobre sus experiencias como sobreviviente del holocausto. El evento tuvo lugar en la Universidad Maimónides.

Ante alumnos y autoridades y en un clima de solemnidad, respeto y recogimiento los horres del nazismo fueron transmitidos en primera persona. Este encuentro forma parte de un ciclo de charlas con iniciativa de la Fundación Konrad Adenauer y con la coordinación de Lidia Assorati. El objetivo es aportar un eslabón más en el diálogo entre sobrevivientes y jóvenes con el objeto de preservar la memoria.

Hélène, quien es parte de la generación más joven de sobrevivientes, ofreció un conmovedor relato de la historia de su familia y de cómo el nazismo se les “atravesó” en varias oportunidades. Con la ocupación nazi en Francia empezaron las restricciones contra los judíos, así como también las razias que forzaron a muchos hombres, mujeres y niños a ser detenidos y trasladados hacia campos de concentración que básicamente significaba la muerte. En este contexto y siendo ella una pequeña niña de apenas dos años, fue dejada por sus padres con una familia católica en París para protegerla de los alemanes.

El destino quiso que pudieran reencontrarse años más tarde, cuando la pequeña Hélène ya no los reconocía como familia. Ella fue lo que luego se denominó un “niño escondido” y pudo sobrevivir gracias a unos héroes silenciosos y anónimos como fueron los justos gentiles, personas que no eran perseguidas y que arriesgaron su vida para resguardar la de otras personas.

Dios, la suerte o será el título personal que cada uno le incluya, lo cierto es que una cadena de milagros hizo que esta niña y su familia pudieran reencontrarse y sobrevivir a la mayor crueldad conocida en la historia reciente.

De los 100.000 niños sobrevivientes, 84.000 fueron salvados en Francia, muchos gracias a instituciones católicas o cristianas, y muchos por familias que los recibían y colaboraban para esconderlos. Los niños fueron el grupo social que dependió, por su vulnerabilidad, de una ayuda externa para sobrevivir. La “guerra” contra la población que lideró Hitler, no sólo judíos, sino homosexuales, gitanos y otros grupos, y el hecho que no retrocediera ante los niños demuestra que se trata “de un asunto sin precedentes de esta dimensión”, señaló Hélène. Incluso, para ilustrar la cantidad de menores muertos durante este período oscuro, evocó una imaginaria y estremecedora fila de niños de 400 kilómetros, “como si fuera desde Buenos Aires a Mar del Plata”.

El conservar el espíritu crítico frente a las ideologías y su estudio en profundidad es la única manera de evitar que brutalidades de esta índole, nunca más se repitan.

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