Notas de acontecimientos

Investigación de los perfiles para la gestión política y pública

La primera jornada estuvo relacionada con la importancia que tiene la investigación de necesidades para gestionar lo político con lo público. La misma inició con una bienvenida a cargo de la Dra. Kristin Wesemann, Representante en Uruguay de la Fundación Konrad Adenauer, y Carlos Andrés Pérez del Centro de análisis y entrenamiento político. Seguida esta instancia protocolar correspondió el turno de presentación de los participantes del diplomado, quienes mostraron grandes expectativas y entusiasmo.

El análisis del crecimiento urbano territorial de la capital antioqueña junto a las necesidades de su población, contextualiza la importancia de la gestión territorial como instrumento para garantizar el desarrollo armónico, así lo enfatizó Vélez Uribe durante la conferencia inicial; quien además señaló que todo dirigente y su equipo de gobierno debe tener una visión prospectiva clara que les permita ordenar el crecimiento del espacio geográfico que gobierna.

La transformación de Medellín en una ciudad ordenada, se inició con una visión de ciudad interconectada; donde la movilidad sostenible gracias al desarrollo de los servicios de transporte masivo promoviera la densificación urbana y se constituyera en la base de la ordenación del territorio de la ciudad. Es así como, gestión territorial y desarrollo armónico tienen una coherencia natural avalada por la consistencia entre las políticas públicas y la unión de los sectores político, ciudadano y empresarial.

Interiorizar esta visión es poner a la persona humana como centro de todas las obras de transporte, devolviéndoles espacios públicos, aire limpio para respirar; en consecuencia, calidad de vida y bien común. Agradecer estas decisiones tomadas en el pasado y que dieron la posibilidad a la construcción del presente es muy importante en la gestión territorial.

En Medellín se asumieron retos como afrontar una nueva distribución y organización territorial para una mejor administración, se pensó en el planeamiento para cuando este ocupado todo el territorio del valle, luego planear el desarrollo armónico y finalmente pensar en macro escala: la ciudad región, para unirnos. En este sentido la ciudad de la eterna primavera a través de sus planes de Ordenamiento Territorial, mantiene visiones prospectivas de crecimiento sostenible para consolidarse como una ciudad para la vida, en una ciudad para la persona humana. Y eso ha sido posible porque los políticos piensan en el futuro de las siguientes generaciones, sentenció Vélez Uribe al concluir su intervención.

La segunda conferencia de la jornada centró su objetivo en un tema que es foco de discusión álgida en los países de Latinoamérica: El grado de participación de los jóvenes en la política. Las respuestas en este sentido son variadas, así puntualizó Ignacio Zuasnabar la importancia del marco proyecto “Living Politics” como investigación que busca dar respuesta a esta diatriba. Esta investigación se concentra en dos grandes hipótesis: un postulado modernista que se centra en la desafectación política, el desencanto de lo público y pérdida de confianza de los jóvenes en las instituciones mientras la segunda se fundamenta en que no se trata que el interés y participación disminuyen, sino que se transforman.

En América Latina, son los jóvenes los que viven y laten la política. Actualmente tenemos una sociedad de jóvenes socializados en democracia; que han vivido un fuerte crecimiento económico y que están influenciados por la revolución tecnológica. Elementos suficientes que deberían favorecer el desarrollo de los valores democráticos. Sin embargo, emerge una alternativa que afirma que las personas en realidad tienden a valorar más las cosas que le son escasas en el entorno. En esta realidad, Cardona y Alvarado (2014:587) explican que es necesaria una redefinición de lo que se piensa y se hace como política y que esto implica un momento de ruptura y renovación del orden social.

Las nuevas generaciones buscan una mayor horizontalidad y flexibilidad en el poder y esas nuevas formas se vinculan con las redes sociales, como mecanismos informales de participación minados por la espontaneidad. Las redes sociales son fundamentales para cuestionar cada una de las decisiones de los políticos, porque las personas están más pendientes de cada paso que dan, así sentenció Cristian Larsen de Argentina.

Experimentamos pues un proceso de socialización diferente con mayor libertad de expresión y más oportunidades de comunicación por lo que la propia demanda social, necesariamente exige la generación de condiciones para una participación política incluyente, donde se valoren las heterogeneidades propias de la juventud; e incluso se entrelacen con los mecanismos tradicionales, reflejando una flexibilidad que redunda en mayores niveles de participación.

La última sesión académica de la primera jornada estuvo a cargo de Carlos Andrés Pérez, quien destacó las pistas para entender el cerebro político y la importancia del neuromarketing aplicado como herramienta estratégica en los escenarios políticos y electorales. Conseguir más apoyo popular apelando a las emociones y conocer al elector es muy importante a la hora de crear procesos de identidad con el candidato. El estratega político también explicó la importancia de condicionantes dentro del neuromarketing político, como los medios de comunicación “agentes legitimadores que actualmente no influyen en la voluntad de las personas a la hora de votar pero que son responsables de la mediatización de la política”.

La neurociencia es entonces la piedra filosofal de la política, entender lo que lleva a los seres humanos a asumir un comportamiento será fundamental para construir perfiles de votantes. Esta sesión concluyó que las emociones en el marketing político son la clave esencial para acercar al elector con el candidato y de esta manera influir en el voto.

Reflexiones de Luigi Escalona, Venezuela

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