Notas de acontecimientos

Cada vez menos tiempo para una buena política, o la “glocalización” de la política

de David Brähler

Neue Nummer des Diálogo Político fragt nach der Zukunft politischer Parteien

El nuevo número de Diálogo Político analiza el futuro de los partidos políticos. Cambios importantes se están dando y quienes trabajan en política deben hacerse cargo. Por ello, la revista política Diálogo Político, presentada en el Palacio Legislativo uruguayo, arroja una mirada sobre los partidos políticos y las campañas.

Invitados por la Fundación Konrad Adenauer, tanto expertos presentes como espectadores tuvieron la posibilidad de participar y dar sus opiniones a través de la transmisión por livestream.

En sus palabras de bienvenida, el presidente de la Cámara de Representantes, Dr. Gerardo Amarilla, destacó el trabajo de la Fundación Konrad Adenauer por la democracia, el Estado de derecho y el fortalecimiento de los partidos en Uruguay y en la región. El apoyo explícito de la generación política joven constituye una esperanza grande para partidos tradicionales. El director adjunto del Departamento de Cooperación Europea e Internacional de la Fundación Konrad Adenauer, Dr. Wolfgang Maier, subrayó que la presentación del nuevo número acontece en una hora histórica: democracias fuertes necesitan partidos estables para enfrentar con conceptos sustentables a las tendencias populistas.

Kristin Wesemann, la directora del Programa Regional de Partidos Políticos y Democracia en América Latina de la Fundación, presentó los diferentes productos de Diálogo Político. Aparte de la revista bimestral, la oferta comprende un sitio web con artículos acerca del desarrollo político latinoamericano e internacional y un canal de YouTube. “Con Diálogo Político queremos tejer una red, dialogar los unos con los otros e intercambiar sobre las distintas y dinámicas realidades del continente”, explicó Wesemann. En el centro situamos a los partidos políticos, para los cuales Diálogo Político se ofrece como plataforma y herramienta. El producto más reciente es la herramienta de análisis interactiva “Partidos Políticos”. En esta sección del sitio web se publican los resultados de elecciones y balotajes, las estadísticas de escaños de diputados y senadores de los 18 países de Latinoamérica, en forma interactiva.

En una breve hojeada por la revista, también disponible en forma digital a través de issuu.com, el editor Manfred Steffen destacó tres artículos de autores a los cuales es difícil acceder habitualmente: Diana Kinnert, una joven de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania que reflexiona sobre la relación de su generación con la política; Federico Morales, quien describe como él y su equipo pudieron ganar las elecciones presidenciales en Argentina; y finalmente Thomas Krüger, director del Instituto Nacional de Educación Política en Alemania, que intenta entusiasmar a los alemanes por la política.

¿Pero en que están entonces los partidos políticos? Juan Pablo Luna, politólogo uruguayo que enseña en Chile y Estados Unidos, consideró que los artículos del nuevo número revelan tanto miradas optimistas como pesimistas sobre el futuro de los partidos. Luna manifestó estar más cerca de las evaluaciones pesimistas, ya que los partidos hoy en día están bajo una presión muy alta. “Me parece que el caso de Perú nos muestra el futuro de los otros países de Latinoamérica”, dijo Luna. Perú funciona sin partidos estructurados desde hace 20 años y está caracterizado por ciclos de legitimación muy cortos y corrientes políticas extremadamente segregadas. “En esta sociedad extremadamente fragmentada desde un punto de vista sociológico y organizacional nadie logra establecer asociaciones duraderas, ni que hablar de los partidos. Ni siquiera lo logran los narcos con sus organizaciones”, opinó el politólogo. Una inflación de procesos de destitución ya llevó a un miedo general de comprometerse como candidato con la política. Luna ve una tendencia hacia democracias sin partidos, lo que estaría basado en los cambios fundamentales que América Latina vivió en las últimas décadas. Aspectos como la democratización, la moderación de la política, procesos de descentralización, reformas de mercado y una mayor transparencia han cambiado las estructuras tradicionales del continente. Hoy en día los países enfrentan mercados ilegales y una glocalización muy marcados.

En todas estas democracias liberales, salvo en Uruguay, ya colapsaron los partidos tradicionales. “Cada político siente hoy en día que tiene muy poco tiempo para mover algo legítimamente”, señaló Luna. Este fenómeno de la compresión del tiempo casi no deja lugar para producir éxitos honestos y convencer a los ciudadanos de la manera correcta de hacer política. A esto se añade la presión de una legitimación a través de las redes sociales, lo que agrava el problema. “Hay que destacar que los políticos se ven obligados a confirmar la propia popularidad constantemente”, explicó el politólogo.

Este panorama general obstaculiza la formación sustentable y estructurada de partidos políticos. Las clases políticas no tendrían por el momento la capacidad de sincronizarse en tan poco tiempo con la sociedad. “La inversión en un partido sólido bajo esta presión es demasiado insegura y exige demasiado tiempo”, subrayó Luna. Como último aspecto, el científico describió la extrema segregación de las sociedades latinoamericanas, que muy difícilmente podrá ser abordada con un solo mensaje central. Este fenómeno provoca la articulación de ciudadanos interesados únicamente por un solo tema.

La politóloga uruguaya Rosario Queirolo enfocó el aspecto de las campañas del título del nuevo número de Diálogo Político. También a ella los partidos tradicionales le parecen amenazados de extinción. Sin embargo, la confianza o desconfianza hacia los partidos se ve inalterada en los últimos diez años. Lo que sí es nuevo es el fenómeno de los outsiders, que como Donald Trump ganan elecciones en función de un pronunciado antagonismo con el sistema partidario establecido.

En referencia al tema de las campañas, destacó que es importante tener en cuenta las contextos y los ciclos ideológicos. Entre los factores estructurales, Queirolo destacó a la economía que, a través de desempleo, inflación o insatisfacción económica, influye en las elecciones políticas. Si uno mira los cuatro grandes ciclos ideológicos en América Latina desde la década de 1950, todos los cambios acontecieron por alteraciones económicas de su tiempo.

“Vivimos en tiempos de cambio —concluyó Queirolo—. La pregunta sería entonces: quién es capaz de aprovechar bien los momentos claves de cambio para su política”.

Durante la discusión frente a un salón lleno, los participantes en el Palacio Legislativo y los espectadores vía livestream subrayaron la necesidad de que los partidos tradicionales tomen en serio los signos de amenaza y se preparen para los nuevos desafíos.

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