Notas de acontecimientos

Multilateralismo, o el camino común en defensa de los valores democráticos

Stefan Reith, Wilhelm Hofmeister y Sergio Abreu debatieron sobre la relación entre América Latina y Europa en un contexto de dificultades marcado por el nacional-populismo y la falta de democracia

El 11 de marzo se llevó a cabo, en las oficinas de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) en Montevideo, un foro titulado “El nacional-populismo, el multilateralismo y a importancia de la relación Europa – América Latina”. Stefan Reith, director de la KAS para América Latina; el Dr. Wilhelm Hofmeister, director de la KAS para España y Portugal; y el Dr. Sergio Abreu, excanciller y exsenador de Uruguay intercambiaron opiniones moderados por la Lic. Romina Andrioli, co-conductora del programa radial En Perspectiva. La charla, que fue transmitida por Facebook Live, se centró en cómo se entiende el nacional-populismo -un tema que está permanentemente en agenda- en un nuevo contexto geopolítico y en cuál es el rol estratégico de la relación entre Europa y América Latina, dos regiones de referencia en el cuidado de la democracia.

Nacionalismo, populismo y nuevas miradas

El término nacional-populismo es nuevo, explicó Hofmeister, aunque los dos que lo componen no lo sean. “En Europa había una creencia de que el nacionalismo desaparecería con la segunda guerra mundial; pero no fue así”, comentó. Los nacionalismos existen en diversas formas, y para el director de la KAS en España y Portugal pueden distinguirse cuatro: identitario, que termina en racismo; de conflicto, ejemplificado por los movimientos de liberación; de competencia, caracterizado por el temor a perder oportunidades; y el patriotismo, entendido como forma controlada de nacionalismo. “Los nacionalismos peligrosos han reaparecido. No son la mayoría de los europeos; pero es un tema que preocupa”, dijo.

Más aún cuando a esto se suma el populismo. Los tres disertantes estuvieron de acuerdo con que, cuando se habla de populismo, se hace referencia a una simplificación de la de la política; que tiende a ser cada vez más compleja en las democracias modernas. Para el Dr. Hofmeister “el populismo hace la simplificación de ‘nosotros versus ellos’. Es anti establishment y antiplural. Limita la incidencia de la justicia, de la libertad de prensa y de las posibilidades de la sociedad civil”.

En el nacional-populismo ambos términos se combinan y se potencian y, por consiguiente, se convierten en un peligro para los valores democráticos en ambas regiones. “En los últimos 50 años en Europa no se tenía presente el tema, pero sí en América Latina”. Hofmeister señaló que la crisis del 2008 tuvo que ver en su resurgimiento porque contribuyó a fomentar temores dentro de la sociedad europea.

La integración y las reglas de juego comunes

¿Cómo se puede trabajar contra el avance de estos movimientos? fue una de las preguntas claves del encuentro. Para el Dr. Abreu, “más que el diagnóstico, el tema es cómo salimos” de esta situación. Explicó que es imposible evitar el nacionalismo, pero que éste tiene más de pasión que de razón. Por eso, opinó que la clave está en cultivar la libertad, la democracia y los valores en común. “El multilateralismo implica reglas iguales para todos”, agregó. Según Abreu hay tres valores clave para liderar en un mundo multilateral: pluralismo, libertad y respeto.

En Europa, contó el Dr. Hofmeister, los movimientos nacional-populistas prometen recuperar la soberanía del pueblo y “entregar las instituciones de la Unión Europea a los estados nación con la falsa visión de solucionar los problemas”, pero, aseguró que, en el contexto actual, “con soluciones nacionales no resolvemos nada”. Lo que hay que aumentar, planteó, es la capacidad de resolver en forma conjunta.

Con esto en mente es necesario tener aliados con quienes enfrentar los problemas, contribuir a una verdadera integración a partir de valores e ideales compartidos. Para Reith, América Latina es un socio natural de Europa en este contexto. Ambas regiones tienen intereses comunes a defender que se traducen en distintas temáticas como democracia, medioambiente y digitalización.

Nuevo campo de batalla, misma lucha

En un nuevo panorama complejo, el papel de los medios de comunicación es esencial y, en particular, el de las redes sociales. Para el nacionalismo la comunicación es importante desde siempre, precisó Hofmeister, pero “hoy emerge con nuevas formas de comunicación como la divulgación de supuestas verdades de forma muy rápida”. Las democracias, empero, “no hemos aprendido a defender esos espacios, que amplifican el campo de batalla en la misma lucha”, dijo Reith. El director de la KAS para América Latina recordó que en su origen se pensaba que internet era un aliado seguro de la democracia, pero hoy se puede ver como los regímenes autoritarios lo están usando para controlar a las personas. Para evitar ver a las redes sociales como un sistema de control, “como un avance en la reducción del derecho de las personas”, apuntó Abreu, es preciso rescatar los valores comunes que se respaldan y se defienden también en ese terreno.

El multilateralismo es un tema de primer orden para la Fundación Konrad Adenauer, que busca fomentar la integración y las buenas relaciones entre países. Según Reith, lo que se busca respecto de estas temáticas está alineado a esos objetivos: “tenemos que trabajar con las herramientas que tenemos y forjar alianzas para definir en conjunto los intereses comunes, porque no queremos un mundo con gobernanza totalitaria”. Y, en esa tarea, las democracias no pueden nunca ser tibias.

 

Texto de la Lic. Helena Bonomo, especial para KAS y Diálogo Político

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