Notas de acontecimientos

¿Espectadores de la democracia o gestores activos? Un seminario virtual con repercusión.

de David Brähler
Lo lograron. 11 de 100 jóvenes latinos que se postularon al Diplomado Virtual de Políticas Publicas para el Desarrollo Democrático en América Latina fueron becados para participar en un encuentro presencial en Montevideo. La instancia estuvo a cargo de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) y la Asociación Civil de Estudios Populares de Argentina. El evento se organizó en las oficinas de KAS, en el corazón de la capital uruguaya.

El grupo integrado por una psicóloga, abogados, jóvenes políticos, trabajadores sociales y científicos, se distinguió más allá de su gran trabajo académico durante la fase virtual del seminario de cuatro meses. El distintivo: su pasión por la democracia y su compromiso político. "¡Las expectativas son grandes!", aseguró el joven político peruano Javier Roncal al inicio del encuentro. "Queremos aprender y analizar los problemas de nuestros países desde diferentes perspectivas", reforzó Erika Valera, también del Perú.

Desarrollo y paz

Bajo la dirección académica de los docentes Emilio Graglia, Leandro Graglia y Erika Gallo, se analizaron caminos académicos y prácticos para implementar políticas públicas y proyectos de ley. Cuando existe un problema, la suma de la visión académica, política y de consultoría es sumamente valiosa para dar soluciones, aseguró Emilio Graglia.

"El desarrollo integral no sucede por sí mismo, sino que debe buscarse, pensarse y planificarse a través de políticas públicas", añadió Gallo. En este sentido, la experta aseguró que el desarrollo de América Latina depende de dos elementos: un Estado comprometido con la satisfacción de necesidades y la resolución de problemas y una sociedad civil fuerte. Si esto no existiera, todo sería "una ilusión".

Durante el encuentro, quedó evidente que los jóvenes desean luchar por más desarrollo y más democracia en sus países.

Ricardo Barreno de Guatemala analizó el cambio de poder en su país y como la sociedad civil logró la caída de un gobierno corrupto. Magdalena Bas describió la lucha exitosa de Uruguay contra la demanda de Philipp Morris a causa de indicaciones de salud drásticas en las cajas de cigarrillos. La colombiana Laura Berrio resumió el proceso de paz en su país, que está a punto de sellarse definitivamente. Si bien todos los colombianos no están conformes con las condiciones marco del acuerdo, se presenta como una oportunidad histórica para una paz durardera.

La transparencia y la participación

Los participantes argentinos Miguel Hero y Carolina Juaréz examinaron los casos absurdos de corrupción en la era kirchnerista en su país. Por ejemplo, un programa nacional de promoción de futbol estuvo financiado durante años con inmensos fondos públicos. El objetivo: hacer propaganda partidaria en canales de televisión del Estado. Hero destacó la importancia esencial de los mecanismos de rendición de cuentas y control. “En Argentina tenemos desde hace generaciones un alto nivel de corrupción en las clases políticas. Falta calidad institucional y transparencia”.

La rendición de cuentas es un deber de los gobernantes y un derecho de la sociedad civil para tener claridad sobre gastos e inversiones. Esto lleva consigo la necesidad del acceso público a datos, obras y números de la gestión gubernamental para garantizar el contralor de la ciudadanía. Hero también puntualizó sobre la desaparición de millones de dólares en el marco de un proyecto de turismo. De 20 proyectos que iban a realizarse en cinco años sólo siete se concretaron. “La improvisación de proyectos públicos sin evaluación de necesidades y medios aptos, abre las puertas vastamente a la corrupción”, dijo el representante argentino.

El profesor Graglia señaló el peligro que corren muchas sociedades latinoamericanas, cuando la población está satisfecha con "pan y circo" y falta interés en la rendición de cuentas. El famoso dicho “roban pero hacen” no es desconocido para ningún latino.

Para combatir esto la sociedad civil chilena, por ejemplo, se propuso una mayor participación en la rendición de cuentas públicas. El joven político Manuel Jara, sin embargo, criticó la nueva ley aprobada en 2014. Según el participante, los ciudadanos son "espectadores exteriores" del control. Frente a los últimos casos de corrupción del gobierno chileno, exigió mejorar la ley para que a futuro el voto no continúe siendo la única forma de contralor de los ciudadanos.

Juan Vassia de Argentina propuso una pregunta en su trabajo final: ¿cómo incrementar la participación de la sociedad civil en los procesos políticos? Según el participante argentino, no son tantos los ciudadanos cansados de la política. Para él, existe una "falta de voluntad política" para incluirlos. Los gobernantes, muchas veces, tienen miedo de las opiniones de la ciudadanía que son diferentes a las suyas. Esto encierra una paradoja: los gobernantes pueden socavar su poder. Los buenos procesos de participación traen como consecuencia mayor popularidad y aumentan el poder de los mandatarios. Este razonamiento debe sustituir la lógica del miedo y apostar a una comunicación más fuerte de parte de los ciudadanos.

Los niños, los jóvenes y el asistencialismo

Erika Valera de Perú y Blanca Martínez de Paraguay debatieron sobre los derechos democráticos y el cuidado de los más pequeños. Erika está comprometida con la creación de políticas públicas para proteger, educar e integrar niños y jóvenes. Blanca informó que a pesar de que un 37% de la sociedad paraguaya son niños y jóvenes, nadie sabe cuántos de ellos tienen una discapacidad física o psíquica. La gestión estatal de personas con capacidades diferentes continúa siendo terreno desconocido y poco desarrollado en ese país.

Al igual que varios oradores precedentes, Javier Roncal del Perú señaló la tendencia desafortunada de políticas latinoamericanas para perpetuar los programas de asistencia social. Este asistencialismo lleva a la dependencia de los niveles socio-económicos más bajos en vez de ayudarles a encontrar un nuevo empleo y mayor autonomía. Si los abismos sociales y financieros fueran superados de forma efectiva, estos programas sociales no existirían. Javier manifestó su asombro por un programa de asistencia social peruano para erradicar la pobreza extrema. Fueron millones de dólares gastados. En vez de bajar la suma invertida en el programa, lo que debería suceder luego de que los ciudadanos mejoran sus condiciones, el presupuesto aumentó año tras año.

Nuevas ideas

La motivación a cambiar la realidad llevó a varios participantes del diplomado virtual a ponerse en contacto por Whatsapp. En el intercambio de ideas surgió el proyecto de fundar una red latinoamericana para el desarrollo democrático. "Un proyecto sencillo pero ambicioso“, explicó Ricardo Barreno de Guatemala. En un tiempo record, la idea entusiasmó a más participantes, que en mayoría hasta hoy se conocen solamente por contacto virtual. “Estamos dispuestos a invertir nuestras capacidades, nuestro tiempo y nuestra ambición en esta idea”, subrayó Blanca Martínez de Paraguay. La red se propone mantener viva la ambición por una mejor América Latina desde el aporte profesional diverso de cada uno de los integrantes. Ya se escribieron los primeros estatutos, se eligió una junta directiva y un perfil claro para reforzar los Derechos Humanos, el Estado de Derecho y las instituciones democráticas. “Esto huelo a algo grande”, subrayó Ricardo al final.

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