Reportajes internacionales

Muere Adrián Leiva Pérez en el intento de regresar a Cuba

Nuestro amigo Adrián Leiva muere intentando regresar a su patria. Transmitimos a familiares y amigos nuestro más sentido pésame y tú Adrián, descansa en paz.

Reproducimos la información publicada en la página del Partido Demócrata Cristiano de Cuba. Un artículo escrito por Miguel Saludes.

MIAMI, Florida, 5 de abril. -Desde el pasado lunes 22 de marzo. Adrián Leiva está ausente de Miami. Desde días antes de esa fecha había comentado que una persona con la que había conversado sobre su proyecto de regresar a Cuba, así como todos los trámites realizados para ello, le manifestó su disposición de ayudarle a cumplir ese deseo. La persona contaba con una lancha y según Adrián, ésta solo le pidió lo necesario para cubrir el gasto de combustible para ese viaje. Todo parecía indicar un hecho de timo o una de las tantas expresiones de ese cubano donde la charlatanería se confunde con la efusividad de los coterráneos. Para sorpresa de todos los conocidos de Adrián, el martes 23 en horas de la mañana supimos de su partida, aproximadamente entre 9 y 10 de la noche anterior.

Según lo manifestado por Adrián en sus comentarios, la persona que lo llevaría a Cuba se comprometió a dejarlo en un punto de la costa norte cubana, entre Matanzas y La Habana. Por tal motivo se notificó de inmediato a sus familiares en Cuba acerca de la situación y las posibles pistas para que iniciaran las averiguaciones en las dependencias correspondientes. Hasta el día de hoy, lunes 5 de abril, todas las gestiones para saber el paradero de Adrián habían recibido sido infructuosas.

Sin embargo esta misma tarde se ha podido saber el destino trágico corrido por el periodista independiente y activista cívico Adrián Leiva Pérez. Según versiones llegadas de su familia en Cuba, la hermana fue llevada a medicina legal para que identificara el cadáver de una persona “que podía ser la que ella estaba buscando.” Y así fue en efecto; Adrián estaba muerto. Dice la hermana que el cadáver estaba en buen estado, sin la señal del más leve arañazo en su cuerpo, después de quince días. Los detalles de cómo se produjo su deceso están oscuros. Los detalles de su llegada a Cuba y los últimos momentos antes de ser interceptado por tropas guarda fronteras, tampoco son claros. El hecho de que lo acompañaran otras personas en esta azarosa empresa, y que éstas se encuentren detenidas en la sede de la policía política de La Habana, conocida como Villa Maristas, encierra detalles contradictorios, que merecen ser investigados.

Sobre la muerte de mi amigo y hermano Adrián queda mucho por escribir. Por ahora sólo me queda ánimo para orar por su alma y desearle el descanso de los justos, en esa tierra que añoró tanto, por la que tantas lágrimas lloró y cuyo retorno a su seno se convirtió en una obsesión para él. Ya estás en Cuba Adrián pero no era esa la forma en que ella te quería tener.

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