La reforma a la ley de bancadas surgió en el año 2006 bajo el propósito de asegurar la coherencia de la actuación de los congresistas electos por un mismo partido dentro del Congreso de la República. Sin embargo, aún persisten criterios de esta ley que no están siendo cumplidos por los partidos políticos.
Es por esta razón que el ICP y el diario El Espectador con el apoyo de la KAS realizaron una mesa de expertos sobre la ley de bancadas, en la cual se destacaron algunos voceros y representantes de los partidos políticos como Cecilia López, Juan Fernando Cristo y José Darío Salazar, entre otors y, académicos y analistas como Humberto de la Calle y Guillermo Perry.
La disertación que contó con las apreciaciones de cada uno de los invitados, llegó a la conclusión que la ley de bancadas si bien ha sido un logro en cuanto a la organización del legislativo y la definición de las posiciones partidistas; ha fallado en muchos otros temas, que todavía presentan inconvenientes.
Los participantes coincidieron especialmente en cuatro temas clave donde la ley de bancadas presenta fallas. En primer lugar la necesidad de mayor independencia del congreso frente al ejecutivo, en vista de que este último mantiene una fuerte presión sobre el legislativo.
En segundo lugar, la cooptación de los miembros del congreso por parte de sectores al margen de la ley, lo cual promueve el desarrollo de intereses individuales y excluyentes y a su vez dificulta el desarrollo programático de los partidos.
En tercer lugar, el problema que existe alrededor de la arquitectura constitucional que mantiene una representación nacional para el Senado y regional para la Cámara de Representantes. Lo cual lleva a la confusión entre las competencias de ambas cámaras. Y en cuarto lugar, el tema de la financiación electoral. Esta situación dificulta la coherencia entre la bancada y el congresista, pues el congresista se enfoca en trabajar por quienes lo financiaron y no por los ideales del partido.