El análisis busca encontrar similitudes y divergencias de tres países específicos ‒a partir del caso colombiano y a la luz de los desarrollos en Chile y Perú‒ partiendo de una caracterización de la situación socioeconómica. Los autores examinan la posible relación de la insatisfacción social que derivó en protestas sociales, con las brechas en la representación política en dichos países.