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Discurso de una sobreviviente del holocausto

El martes del 5 de Mayo de 2015, la señora Hélène Goldsztajn dio un discurso en el Instituto Santa María de los Angeles sobre sus experiencias como sobreviviente del holocausto.

Formando parte de la generación más joven de los sobrevivientes, Hélène contó la historia de su familia quién logró a sobrevivir durante este capítulo oscuro y cruel de la historia alemana. El evento fue organizado por Lydia Assorati, ex funcionaria de la Fundación Raoul Wallenberg, en cooperación con la Fundación Konrad Adenauer.

Al comienzo de la charla, Hélène y Lydia conmemoraron el septuagésimo aniversario de la liberación del campo de concentración en Dachau el 4 de Mayo 1945, cuatro días antes del fin de la Segunda Guerra Mundial. Hélène partió de este acontecimiento para entrar en más detalles sobre lo que significa ser un salvador, destacando varios grupos, instituciones y personajes de la historia quienes ayudaron a salvar a judíos en el pasado. Hélène nombró al grupo de los cristianos, de cualquier corriente, como salvadores de muchos judíos durante el régimen Nazi. Ella misma y su familia fueron salvadas por creyentes cristianos en su huida de las atrocidades de los Nazis contra los judíos.

Hélène aclaró a los alumnos que durante la Segunda Guerra Mundial hubo en realidad dos guerras: la guerra contra los países que Hitler quiso someter al régimen Nazi así como una guerra contra los judíos, quienes los Nazis consideraban una raza inferior. Pero también los gitanos y homosexuales fueron perseguidos del mismo modo. La Segunda Guerra Mundial dejó más que 66 millones de muertos combatientes y civiles, entre ellos 6 Millones de judíos, incluso más que 1,5 millones de niños. El hecho que las atrocidades contra los judíos no retrocedieron ante niños demuestra que “esta guerra era enfocado en toda la población – un asunto sin precedentes de esta dimensión”, destacó Hélène. Ilustró el número de muertos niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial evocando una imagen de una fila de niños de 400 kilómetros entre Buenos Aires y Mar del Plata. Indefensos como son, es casi imposible para un niño de salvarse, ¿entonces, como lo logró Hélène?

Sus padres, de origen polaco, huyeron a París por la discriminación contra judíos en Polonia limitándoles el acceso al trabajo, al sistema educativo y a la vida social. En París esperaban encontrar más oportunidades y comenzaron su pequeño negocio con sus pocos conocimientos en francés. Sólo poco tiempo después, la guerra comenzó. Con la ocupación de los Nazis en Francia empezaron las restricciones contra judíos así como las razias del régimen Nazi forzando a judíos, entre ellos también mujeres y niños, a campos de concentración que básicamente significaba la muerte. Sus padres se dieron cuenta de este peligro y partieron juntos con el hermano de Hélène al sur de Francia dónde tenían la suerte de ser escondidos por una familia francesa salvándoles de las razias del régimen Nazi.

Como Hélène tenía sólo dos años, sus padres decidieron de dejarla en París con una familia católica por razones de seguridad. Para Hélène fue su primera familia, porque sus primeros recuerdos de la infancia son recuerdos con ellos. Hélène subrayó que “lo que llama la atención es que de los 100.000 niños sobrevivientes, 84.000 fueron salvados en Francia a pesar de la colaboración con el régimen Nazi. Entre ellos 10.000 fueron salvados gracias a instituciones judías y católicas llevándoles a otros países dónde eran seguros del régimen Nazi.” Añadió que los demás tenían la suerte de ser acogidos por familias francesas como Hélène, o, en muy pocos casos, lograron a escapar solos.

Hélène dirigió la atención al hecho de que al final de la guerra la mayoría de las víctimas judías no hablaba sobre lo que les pasó y como sobrevivieron. El juicio de Eichmann, un funcionario Nazi quién exilió a Argentina dónde fue detectado por el Servicio Secreto de Israel, requirió testigos de víctimas y fue por ello que muchos hablaron por primera vez sobre sus experiencias.

Para Hélène Goldsztajn es indispensable que se habla de lo que les sucedió a los judíos sobrevivientes durante la guerra. Por ello, ella misma fue una de las fundadores del grupo “Los niños escondidos” que se reúnen para “compartir sus historias que son iguales y tan distintos al mismo tiempo”, así lo describió. Hélène subrayó la importancia de trasmitir la historia “para que no se olvide de lo que es capaz un ser humano”. Hélène realizó mucha investigación sobre lo que les pasó a sus padres cuando huyeron al sur de Francia y fueron salvados por una familia francesa. Con esta información logró el reconocimiento de los salvadores de su familia con la distinción “Justo entre las naciones” entregado por el Estado de Israel.

Al final de su discurso, Hélène Goldsztajn contestó a varias preguntas de los alumnos y concluyó subrayando la importancia de no dejarse llevar por ideologías, sino estudiarlas profundamente con un espíritu crítico- un mensaje que sigue trasmitiendo para que brutalidades de esta forma nunca más se repitan.